TALONES BAJOS (Remetidos, Huidizos)

Uno de los casos mas comunes con los que nos encontramos al herrar un caballo es un casco pando caracterizado por la casi ausencia de los talones y con un marcado desequilibrio del eje cuartilla casco

TALONES BAJOS
(REMETIDOS, HUIDIZOS)
 
            Edward Daniel Calle Torres
Medico Veterinario Zootecnista. Mg.
Herrador Profesional.
 
Uno de los casos mas comunes con los que nos encontramos al herrar un caballo es un casco pando caracterizado por la casi ausencia de los talones y con un marcado desequilibrio del eje cuartilla casco lateral, el cual se quiebra hacia atrás, ejerciendo mayor estrés sobre el aparato suspensor del pie (flexores digital superficial y profundo, ligamento suspensor, ligamentos sesamoideos, huesos sesamoideos proximales y el navicular), lo que en el corto plazo ocasiona diversas patologías (tendonitis, desmitis y hasta un síndrome del navicular); por otro lado, va a ocasionar interferencias en la marcha y una incomodidad general para desarrollar el movimiento normal dentro de la disciplina atlética a la cual esta dedicada el equino. Frecuentemente se acusa a la herencia o al sistema de crianza como la causa primaria de este problema, pero debemos de profundizar un poco mas y  hacernos las siguientes preguntas: Los padres tienen pies pandos? nació el potro con pies pandos, cuartillas largas y caídas y/o con flexores débiles? sufrió el potro alguna enfermedad debilitante en sus miembros que ocasionara el desgaste exagerado de sus talones y la deformación de su casco? Se le arreglaron los cascos (aplomado)? A que edad se inicio su arreglo? Su aplomo fue hecho con base en la conformación del potro? Al iniciar el arrendamiento (doma) el potro se herró previamente? En que momento se herró? Las respuestas a estas preguntas sumadas al análisis de la conformación del casco y del miembro en si, nos orientaran hacia la causa posible de los talones remetidos. Con este procedimiento entraremos a descartar si dicha condición es de tipo hereditaria, congénita o adquirida; lo mas frecuente es que nos encontremos con esta última, con las siguientes excepciones: caballos de tiro, cascos pandos congénitos, debilidad de flexores congénita.

Dentro de las condiciones adquiridas hay unas patológicas, algunas naturales y otras ocasionadas durante el proceso del herrado. Como ejemplo de las patológicas podemos mencionar la fractura a nivel de la parte posterior de la tercera falange; Los cascos pandos naturales se relacionan con equinos en libertad y descalzos, es decir, animales de potrero. La condición ocasionada por el herrador se da en el momento del arreglo de los cascos del potro sin tener presente su conformación y asumiendo el casco del mismo como el de un caballo adulto o al aplomar el casco del adulto abusando del uso de la escofina al desvasar la zona de contacto con la superficie, especialmente la zona de los talones. Estos errores se dan principalmente por la falta de método dentro de la técnica del herrado o aplomado; el error mas frecuente es el de iniciar el corte con la pinza corta-cascos a nivel de los talones bajando innecesariamente esta zona, luego pasan la escofina desde talones hasta lumbres ocasionando una merma adicional, lo que deja al caballo con un aplomo pando, talones caídos y pulpejos desprotegidos, el herrador en cuestión, para poder remediar el daño ocasionado recomienda herrar el caballo con herraduras de talones largos y rectos, ¡¡¡y que estos se extiendan hasta los pulpejo o los sobrepasen!!!!!!. ¡No saben el daño que causan!!!!! La verdad es que al dejar los talones largos lo único que se logra es que aumente la presión sobre el ángulo de unión de los talones del casco con la herradura, presión que es ejercida por el peso del caballo y la reacción de la resistencia del suelo contra los talones de la herradura, me explico: Los tubulos corneales del casco crecen hacia delante y hacia abajo de acuerdo a la angulacion de los talones, dicha angulacion debe ser igual o muy similar a la angulacion de la pared dorsal de la tapa y con la misma alineación de la cuartilla (eje podofalangico); estos tubulos corneales van a soportar la fuerza que ejerce el peso del caballo a través de su eje óseo y por la acción que realiza el aparato suspensor al flexionar el menudillo, de igual manera van a recibir la fuerza que ejerce el suelo (resistencia, fuerza de gravedad) contra el casco ya sea herrado o sin herrar. En el casco sin herrar dicha fuerza es menor pues no existe una palanca adicional sobre la parte terminal de los tubulos corneales que desvíen la dirección de crecimiento de los mismos, la perdida de sustancia cornea es ocasionada por la fricción del casco contra la superficie de apoyo (Fig. 1, A). Cuando usamos la herradura y esta queda un poco trasera (por atrás de los talones), ese trozo de acero que sobresale ejerce presión sobre el talón a manera de una tenaza (palanca), es decir, que tenemos la fuerza del peso del caballo más la fuerza de resistencia del suelo al apoyar el casco herrado contra el suelo, esto nos genera dos vectores que hacen palanca, con el punto de resistencia  ubicado exactamente en la zona donde se unen los talones del casco con la herradura y donde terminan los túbulos corneales del talón del casco (Fig. 1 Circulo), ocasionando presión excesiva sobre los mismo, obligándolos a desviarse o quebrarse a medida que van creciendo, teniendo el herrador que quitar dicha capa cornea por ser inservible como soporte del casco. Este efecto es directamente proporcional a la extensión de los talones, es decir, se incrementa a medida que incrementamos la prolongación de los talones de la herradura por detrás de los talones del casco (Fig.1 B, C y D)

 

Otra practica que se utiliza para mejorar los talones bajos es el uso de plantillas para equilibrar eje cuartilla casco, sin tener en cuenta la densidad de la plantilla a utilizar, la cual debe ser lo mas parecido a la densidad del casco, es decir, la misma dureza; generalmente vamos a usar unas plantillas de menor densidad, mas blandas, ocasionando un hundimiento del mismo dentro de la plantilla al momento de hacer el apoyo, lo que aumenta la fricción al tener el casco mayor movimiento contra la superficie de apoyo, con el consiguiente desgaste progresivo, adicionando el deterioro por el acumulo de detritus y amoniaco, lo que genera una perdida de la unión de la palma con la tapa al contaminarse la línea blanca con bacterias anaerobias; por tal motivo tampoco es una solución viable.

Basado en mi experiencia personal en todos los casos que he tenido a través de mi vida profesional las recomendaciones para un adecuado manejo de esta entidad tan frecuente en los equinos son las siguientes:

1. Realizar un arreglo de los casco de los potros basándose en la conformación del casco del caballo joven, la cual es mas redondeada, mas entalonada, mas topina que la del caballo adulto, para lo cual nos orientaremos por el eje podofalangico y el estado anatómico del casco.

2. Tratar en lo posible de herrar el caballo antes de iniciar el proceso de arrendamiento (doma) para así evitar el desgaste innecesario de los talones y en general de toda la superficie de contacto del casco con la superficie donde se apoya el casco.

3. Al arreglar (desvasar) el casco para poner la herradura, debemos tener en cuenta la conformación del casco y el desgaste que este ha sufrido por la fricción, quitando únicamente lo que este sobrando para lograr un equilibrio lateral del eje cuartilla casco, iniciando el corte siempre desde las lumbres (pinzas) del casco y dirigiéndose hacia atrás sin tocar los talones o cortando lo mínimo necesario, es decir, llegando hasta cuartas partes o un poco mas allá, luego pasamos la escofina ligeramente sobre los talones para nivelar y quitar la parte terminal de los tubulos corneales que se han debilitado, posteriormente escofinamos el resto de la superficie que entrara en contacto con la herradura de tal forma que el casco quede con un equilibrio ventral adecuado que haga que el caballo tenga una superficie de apoyo desviando la fuerza del peso un poco mas hacia delante disminuyendo la presión sobre los talones.

4. La herradura se debe preparar con una extensión de talones que no sobrepase mas allá de una tercera parte de la distancia entre el talón del casco y los bulbos o pulpejos. Debe ser unos mm más gruesa en los talones para mejorar el eje podofalangico y equilibrar las fuerzas que se presentan en el casco al momento del apoyo con el suelo, acompañada de un redondeado de lumbres. La herradura debe tener la misma forma del casco natural y una vez cubra los talones del mismo se debe hacer la extensión de los talones de la herradura. Debe ajustarse próxima hasta un poco más allá de las cuartas partes y de ahí hacia atrás dejar unos 2-3 mm de guarnición o descanso para facilitar la expansión del casco en su parte posterior (Fig. 2)

Esta no es una solución instantánea, por lo regular se necesitan de 4 a 8 meses para que el casco recupere los talones que ha perdido, recordemos que el talón es la zona mas difícil de recuperar, comparado con las cuartas partes y las lumbres, por la velocidad de crecimiento y la fricción continua a la que es sometido por la herradura. Por tal motivo debemos siempre advertirle al cliente como va a ser el proceso y que vamos a esperar en el tiempo, siempre vamos a tener que frenar la impaciencia y no optar por soluciones instantáneas pero no definitivas. 

 

Edward Daniel Calle Torres

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