NUTRICIÓN DEL ATLETA EQUINO

Mantener el nivel competitivo del caballo es esencial para ganar. Si Ud. está compitiendo activamente con su caballo o entrenando para una competencia, unos pocos segundos pueden significar la diferencia entre el primer y el segundo puesto; y necesita un programa bien planeado que incluya el cuidado de la salud además del ejercicio. La genética tiene un rol preponderante en la base del atleta equino. Pero sin una adecuada nutrición aun el caballo de raza mejor entrenado “morderá el polvo” sin alcanzar los primeros puestos. La nutrición tiene un impacto directo en la performance del caballo. La comprensión de qué es lo que se necesita para alimentar el caballo es fundamental para una óptima performance.

NECESIDADES ESPECIALES DEL EQUINO ATLETA:

La exigente actividad física del caballo de competencia requiere altos niveles de nutrientes. Su elevada carga de trabajo utiliza grandes cantidades de energía y crea la necesidad de reparar tejidos regularmente. Debe haber un balance de energía, proteína, minerales y vitaminas completo.

Como un complejo y muy bien afinado motor en un auto de carrera, los músculos de un caballo atleta necesitan combustible que les provea energía para la contracción.

CÓMO LOS NUTRIENTES SE RELACIONAN CON LA PERFORMANCE ATLÉTICA DEL CABALLO:

La energía es el combustible utilizado para alimentar músculos, huesos, nervios, órganos y todas las actividades metabólicas del organismo. La energía se obtiene de tres fuentes primarias: carbohidratos, grasas y proteínas. Estos nutrientes proveen la energía química en forma de ATP (adenosintrifosfato), permitiendo la contracción de los músculos durante la actividad física.

En descanso y durante actividad de baja intensidad y larga duración (aeróbica), como "endurance" o "trekking" (la prueba completa es un ejercicio aeróbico con picos de anaeróbico), el metabolismo del músculo se alimenta de grasa como fuente principal de energía. En el ejercicio aeróbico, que requiere oxígeno, el caballo quema grasa y gasta glucógeno mientras lleva a cabo un trabajo lento, de baja intensidad que puede durar largo tiempo.

El adenosintrifosfato (ATP) se produce en el metabolismo de las grasas, glucógeno y proteína, para proveer energía para la contracción muscular.

A medida que crece la intensidad del ejercicio, aumenta la utilización de carbohidratos. En ejercicio de alta intensidad y poca duración (anaeróbico), como carreras de velocidad, carreras de tambores y "cutting", la fuente primordial de energía son los carbohidratos provenientes del glucógeno muscular, y no se requiere oxígeno. El ejercicio anaeróbico tiene que ver con alta intensidad en períodos breves. Sin embargo, como se gastan las reservas de glucógeno del músculo en el ejercicio anaeróbico, la glucosa de la sangre será utilizada. La oxidación de la proteína se hace también importante. Sin embargo, la proteína no es el combustible más importante, ni el más eficiente.

PROTEÍNA:

La proteína es esencial para la construcción, mantenimiento y reparación de tejidos corporales, incluyendo hueso y músculo. Algunos aminoácidos esenciales como lisina y metionina no pueden ser sintetizados por el caballo y tienen que ser suplementados en la dieta. La proteína del fardo y el grano puede ser deficiente en algunos aminoácidos esenciales. La calidad de la proteína (representada por el correcto balance de aminoácidos), así como la cantidad de la misma, varían en alimentos y forrajes, y ambas son importantes para determinar la disponibilidad de la proteína para el caballo. A veces cometemos el error de proporcionar gran cantidad de proteína de alta calidad al caballo adulto cuyos requerimientos son bajos.

MINERALES:

Los minerales son necesarios para el funcionamiento del músculo, el correcto desarrollo y reparación del hueso, el crecimiento, el funcionamiento de los nervios, la respiración, la síntesis de los elementos de la sangre y para la utilización de otros nutrientes.

Los minerales de mayor requerimiento para el caballo son calcio y fósforo, que comprenden el 70% del contenido mineral del organismo. Cobre y hierro son necesarios para la síntesis y funcionamiento de los elementos de la sangre. Los iones como sodio, potasio y cloro son conductores electrolíticos esenciales para el funcionamiento del sistema nervioso y el balance de fluidos. Los electrolitos se pierden durante el ejercicio, y la sudoración y las pérdidas excesivas deben reemplazarse, sobre todo en épocas calurosas.

VITAMINAS:

Las vitaminas son catalizadores químicos esenciales para el crecimiento, mantenimiento y reproducción, y virtualmente para todas las actividades celulares. Las liposolubles (A, D, E y K) se almacenan en los tejidos como reserva, pero las hidrosolubles (grupo B), deben suplementarse constantemente.

La mayoría de las vitaminas del grupo B se sintetizan en el ciego del caballo, pero el requerimiento del caballo atleta es mucho mayor que la síntesis por el rol que éstas juegan en el metabolismo de la energía.

AGUA:

Un caballo atleta puede beber hasta 100 litros diarios de agua si está ejercitándose intensamente.

Los caballos necesitan agua fresca, clara y esencialmente poder beber a voluntad. La única excepción a esta regla es que luego del ejercicio el animal debe descansar antes de beber.

FIBRA:

Aunque no es un nutriente verdadero, la fibra es necesaria para mantener funcionando el organismo correctamente. La fibra ayuda a la motilidad digestiva y provee el sustrato para la actividad microbiana. Las pasturas y el fardo son las principales fuentes de fibra. El caballo no puede ser alimentado con grano o raciones peleteadas solamente, debe ingerir fibra. Otro de los beneficios de la misma es que evita comportamientos de "pica" (roer madera, virutear, etc.).

¿CÓMO SE ACONDICIONA EL EQUINO ATLETA?

La sofisticada visión actual sobre el acondicionamiento del caballo atleta es el resultado de la investigación nutricional y metabólica y de la fisiología del ejercicio en el caballo. Basadas en la comprensión de cómo las grasas, carbohidratos y proteínas se utilizan bajo diferentes cargas de ejercicio, los programas de nutrición y entrenamiento tienen diversos enfoques:

*Manejo de programas de alimentación que hagan eficiente el metabolismo para cargas diversas de ejercicio.

*Programas de ejercicio que no sólo entrenen para competencias específicas sino que logren la respuesta fisiológica más eficiente de los músculos.

METABOLISMO MUSCULAR:

La intensidad y duración del ejercicio determina las vías metabólicas a ser utilizadas por la energía. Estas vías que satisfacen diferentes demandas tienen lugar en los músculos, y diferentes tipos de fibras musculares actúan en cada caso.

La genética determina el tipo de fibras musculares de una raza y del caballo como individuo.

Las razas velocistas como el Pura Sangre de Carrera y el Cuarto de Milla tienen mayor proporción de fibras musculares de contracción rápida contra las de contracción lenta que las razas de resistencia como los Árabes. La capacidad atlética inherente de una determinada raza para sobresalir en ciertos tipos de competencia se debe a su predisposición genética hacia ciertos tipos de músculos y de metabolismo. Por supuesto que dentro de una misma raza ciertos individuos sobresaldrán por su propia arquitectura genética. Los entrenadores y nutricionistas deben tener en cuenta estas diferencias cuando planeen un manejo alimenticio.

Las necesidades energéticas del caballo atleta son muy altas, hasta 30000 o 40000 calorías por día. A menos que esa energía sea proporcionada en la dieta, la proteína del músculo será metabolizada y habrá desbalances. Las mejores fuentes de energía son grasas y carbohidratos, y una combinación de fuentes de energía puede ser necesaria para proveer estos nutrientes.

CONSIDERACIONES DIGESTIVAS:

El caballo evolucionó como un animal de pastoreo y en libertad que come casi continuamente. Cuando las prácticas de manejo proveen alimento sólo dos veces al día, la capacidad del estómago relativamente pequeña hace difícil cubrir los requerimientos energéticos, especialmente en los caballos de competencia. Para cubrir altas demandas de energía, los entrenadores por tradición incrementan el grano y disminuyen el forraje en la ración. Sin embargo, el caballo sólo puede ingerir determinada cantidad de grano, más que eso derivaría en disturbios digestivos, como cólico e infosura.

Muy a menudo el caballo de competencia no puede comer las cantidades necesarias para cubrir sus requerimientos energéticos.

Cualquier programa de nutrición debe estar acompañado por un régimen de ejercicios adecuado. El ejercicio es crítico para desarrollar la capacidad cardiovascular y mantener la condición ideal para el caballo de competencia. Es también fundamental asegurar el correcto tránsito de los alimentos por el tracto digestivo asegurándose de que los nutrientes se utilicen correctamente y para prevenir el cólico.

El ejercicio desarrolla el tono muscular para mantener la condición física.

El caballo atleta en temporada no tiene problemas con su plan de ejercicios, pero fuera de ella el ejercicio regular y una ingesta reducida de alimentos son imprescindibles para mantener la condición física. El ejercicio adecuado mejora la actitud y el apetito y además reduce vicios. El caballo aburrido desarrolla malos hábitos.

Si el caballo sale a la mañana, por ejemplo, siempre debe pasar una hora entre el consumo de alimentos (digestión preliminar) y el ejercicio. Por la tarde al menos 30 minutos para descansar antes de la ración.

LA GRASA COMO FUENTE DE ENERGÍA:

Una estrategia alimenticia cada vez más popular es la adición de grasa a la dieta del equino.

Provee alta energía en forma concentrada sin incrementar la proporción de granos en la dieta. En base calórica, medio kg. de grasa equivale a 1,5 kg. de avena, 1,2 kg. de maíz y hasta 3 kg. de fardo o pastura. También el agregado de grasa a la dieta parece mejorar el temple del caballo y además el pelo y la piel.

Hasta hace poco tiempo, los caballos debían confiar en azúcares, almidones y fibra para obtener energía. Pero antes de poder ser utilizadas, estas sustancias deben ser digeridas y metabolizadas. Recientes investigaciones sugieren que los procesos metabólicos requeridos para la grasa son más rápidos y producen menor calor de fermentación que el requerido para digerir carbohidratos.

Los últimos trabajos indican que las grasas y aceites pueden aportar una especie de "extra calor" al metabolismo energético de los caballos. Bajo ciertas circunstancias, la grasa de la dieta puede incrementar el glucógeno del músculo, un proceso conocido como "paquetes de glucógeno". Los mecanismos que se utilizan para mejorar la utilización de glucosa y grasa no están claros, pero hay efectos benéficos.

La suplementación con grasa parece mejorar la performance atlética. La mejora parece deberse al aumento de la disponibilidad de la glucosa sanguínea y mejor utilización de la grasa como combustible. La grasa dietaria parece ayudar a los caballos a mantener niveles más altos de glucosa en sangre. Otra teoría dice que la grasa dietaria podría condicionar el metabolismo del caballo a utilizar las reservas corporales de grasa más eficientemente a niveles menores de consumo de oxígeno que cuando es alimentado con poca o ninguna grasa. Dichos efectos pueden afectar significativamente a la performance del caballo conservando las reservas corporales de glucosa, que pueden ser utilizadas más tarde durante el evento demorando la aparición de la fatiga.

La grasa es entonces una excelente fuente de energía de alta densidad para proveer en combinación con otras fuentes de energía. Demasiada grasa o un tipo inadecuado de ella pueden comprometer la palatabilidad de la ración. El aceite vegetal es altamente palatable y no requiere fermentación en el ciego, por lo cual es una fuente excelente de grasa dietaria. Un 5% en la ración es un nivel adecuado.

Ing.Zoot. Elisabeth I. Valeriani
Cátedra de Nutrición y Alimentación Animal
evaleriani@fvet.uba.ar

Elisabeth I. Valeriani

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