ESGUINCE DEL LIGAMENTO INTER-OSEO (Sobrehueso)

Los sobrehuesos son una importante preocupación de los criadores y expositores de caballos, por su frecuente presentación sin aviso previo y por la limitación que existe al momento de exponer los ejemplares en la pista de juzgamiento.

ESGUINCE DEL LIGAMENTO INTER-OSEO
(SOBREHUESO)
 
 
Edward Daniel Calle Torres

Med. Veterinario y Zootecnista. Mg.

Podólogo, Herrador Profesional

Los sobrehuesos son una importante preocupación de los criadores y expositores de caballos, por su frecuente presentación sin aviso previo y por la limitación que existe al momento de exponer los ejemplares en la pista de juzgamiento. Estos sobrehuesos pueden localizarse en cualquier parte de los miembros, con una mayor incidencia a nivel de la porción inferior de los mismos, es decir, entre el carpo/tarso y la corona, en este articulo hablaremos del sobrehueso (exostosis) provocada por el esguince del ligamento inter-óseo medial del metacarpo (Inter-metacarpiano medial).

 
El esguince del ligamento Inter-óseo medial del metacarpo es una disrupción del ligamento que une el tercer (gran) metacarpiano al segundo (pequeño metacarpiano) (Fig. 1), lesión muy dolorosa en su fase aguda, con una gran tendencia a la cronicidad. De presentación frecuente en cualquier tipo de equino, pero principalmente afecta a los caballos que tienen una conformación de base ancha, con desviación del menudillo hacia adentro (izquierdo), desviación del carpo hacia adentro (valgus), o con rotación del eje central del miembro hacia fuera, y al que se ha intentado “corregir” en forma abrupta su conformación anatómica para mejorar su desempeño (andar) o disimular (tapar) dicha apariencia física. También se puede presentar en equinos con buena conformación (no hablo del ideal) pero que en al momento de realizar su ejercicio cotidiano sufre un cambio brusco de dirección y cuando apoya su miembro sufre tensiones excesivas en la parte interna de dicho miembro. Lesión de frecuente presentación en nuestros caballos debido al nivel de trabajo y a las pruebas de dificultad a las que son sometidos para mejorar su “rienda” y/o probar que tan bien “arrendados” se encuentran. La practica mas frecuente en nuestro medio es la de llamar bruscamente al caballo hacia un lado con la rienda, haciendo que este apoye los miembros anteriores provocando una fuerza de torsión (torque de fuerza) sobre el eje de los miembros que se están apoyando mientras gira sus posteriores en forma brusca e insegura mientras atiende la orden impartida por el montador a través del freno, filete o “jetera”; esta acción generalmente se produce en forma libre y espontánea o contra las “baretas” del corral, contra las tablas del picadero o en su defecto contra una pared, lo que no da espacio al caballo para realizar un movimiento de defensa y tenga que apoyar sus miembros anteriores de cualquier forma sobre la superficie que se encuentre pisando, haciendo que el peso al momento de gira se vaya sobre el (los) miembro(s) que se estén apoyando, generando tensiones anormales sobre las estructuras de soporte y suspensión que se rompen en su parte mas débil (Fig. 3).
 
Los signos de la lesión se manifiestan por una cojera insidiosa de leve (“galuche”, “galoche”) a manifiesta (claudicación evidente), con tumefacción de la zona donde ha ocurrido el esguince y dolor a la palpación de dicho lugar (Fig. 2). Se debe destacar que la mayoría de las veces no se presentan signos de la lesión, la única manifestación evidente es que con el tiempo y la repetibilidad de la lesión se presenta un aumento de volumen en la región proximal medial (interna) de la caña (gran metatarsiano) provocada por la proliferación osea que se produce por la ruptura del ligamento y la posterior cicatrización del ligamento y del periostio lastimado, acompañada del compromiso de tejidos blandos. Cuando este aumento de volumen aparece, lo mas frecuente es que se llame al herrador para que herre el caballo con herraduras “correctivas”, porque se esta “candeleando” (rozando) con las herraduras en la parte alta de la caña, para lo cual el susodicho “profesional” del herrado aplica sobre el casco todos sus conocimientos y procede a poner unas herraduras que alivien la dolencia (generalmente una herradura con extensión de talones en ángulo de 45° a 90°, llamada comúnmente “Turca”), pero por desconocimiento de causa generalmente se provoca el efecto contrario, haciendo mas evidente la dolencia al aumentar las tensiones sobre los ligamentos inter-óseos mediales, agravando por consiguiente el cuadro. Por defecto se llama a consulta al veterinario, que generalmente formula un analgésico y anti-inflamatorio por 5 días y reposo de una semana, y en ultima instancia consultan al podólogo, traumatólogo, ortopedista o especialista en miembros, quien en su inmensa sabiduría sugiere la infiltración con corticosteroides o la intervención quirúrgica para disminuir el aumento de volumen ya estabilizado y con neoformacion ósea. Todo esto se podría evitar si al menor signo de asincronismo de un caballo al ejecutar su andar normal de trabajo, se cita a la persona indicada para diagnosticar y manejar una entidad que puede ser controlada de forma conservadora.
 
Como siempre, el objetivo de estos artículos no es el de vulnerar la credibilidad que se tenga con los profesionales aquí mencionados (Montadores, Herradores, Veterinarios, Podólogos, Traumatólogos, Ortopedistas) y mucho menos el de recomendar una terapia o tratamiento, por el contrario, se trata de reflexionar sobre una entidad de frecuente presentación, de fácil manejo, poco comprendida, que se puede evitar simplemente con la no exposición a los factores desencadenantes de la lesión. Se debe hacer un esfuerzo conjunto por parte de todo el equipo de trabajo que rodea al caballo y darle las mejores opciones para no inducir a lesiones innecesarias que limitaran la vida atlética del equino.

Los herradores deben estar en la capacidad de identificar la lesión y recomendar el herrado protector. Los veterinarios deben tener suficiencia en las diferentes patologías de los miembros o en su defecto remitir el paciente al especialista para evitar daños subsecuentes. Los podólogos, traumatólogos y ortopedistas, estamos en la obligación de informar, culturizar y dar la suficiente información para que estas entidades sean de conocimiento general y así disminuir su incidencia. Por Ultimo, los montadores deben estar enterados de la forma en que se produce la lesión y diseñar un programa de ejercicio y trabajo que propenda por la no presentación de la misma.

Edward Daniel Calle Torres

2 pensamientos en “ESGUINCE DEL LIGAMENTO INTER-OSEO (Sobrehueso)

  1. Hola que tal? Le hago una consulta tengo un caballo cuarto de Milla de 5 años en entrenamiento desde hace dos años para rienda olímpica, nunca evidencio claudicación, y me encuentro con un sobre hueso tal cual a lo descripto por usted, necesitaría saber que me recomienda para el entrenamiento a seguir con mi caballo, con respecto al herraje y si puede seguir una rutina de trabajo normal con exigencia. Muchas gracias espero su respuesta.

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