EL USO DE LA RASPA

Recortar, luego emparejar. El proceso es simple, pero los problemas surgen cuando, normalmente, ya es tarde. Hemos sacado de más y, a veces, entramos en un círculo vicioso que nos lleva a un casco sin pared donde poder apoyar la herradura y sin palma que proteja las partes internas del pie.

A continuación presento algunos consejos a tener en cuenta para lograr un buen emparejado de la palma, luego de haber recortado con la tenaza o la cuchilla de desvasar.

La raspa para herrador mide 43 centímetros y 7.5 de ellos pertenecen a la cola o espacio donde va enroscado el mango. Es decir que tenemos en la mano una herramienta de corte larga, para ser utilizada en su totalidad.

De un lado se presenta con dientes gruesos y del otro con dientes más finos, con el fin de lograr un acabado más liso.
La raspa se divide en cuatro zonas fundamentales, que el conocerlas permite al herrador realizar un mejor trabajo:

Punta: Es la zona de adelante y es aquella que recibe la presión de corte ejercida por la mano del herrador.
Cola: Es la zona de atrás y es aquella que recibe el empuje por parte de la otra mano del herrador.
Filo de punta: Es la zona del filo que realiza el corte regulado por la presión que ejerce el herrador.
Filo de cola: Es la zona del filo que hace de guía, apoyada en el casco, pero sin cortar.

Cuando la raspa está afilada la presión que se le da en el filo de punta debe ser leve. El movimiento debe ser lento y siempre hacia delante, porque los dientes cortan sólo en esa dirección. Se avanza con la raspa apoyada y se retrocede con la misma en el aire.
Esto permite al herrador ver cada corte y controlar el sacado. El ir y venir con la raspa apoyada oculta a los ojos del herrador el trabajo que está realizando y, quizá, cuando quiera controlar ya será tarde, habrá sacado de más.

Los movimientos deben ser siempre más lentos de lo que puede controlar la mente del herrador. Hay herradores que trabajan con sus manos más rápido de lo que puede controlar su cabeza y cuando se detienen para controlar, nuevamente, se pasaron y sacaron de más. Recuerden que para sacar hay tiempo pero para reconstruir no. Se debe trabajar lento y controlando cada movimiento, la velocidad de trabajo llega con el tiempo.

El filo de cola se utiliza como guía, con el fin de lograr un nivelado correcto. Esta zona de la raspa siempre debe permanecer apoyada en el lado del casco opuesto a aquel donde se realiza el corte. Si el herrador levanta esta parte de la raspa, mediante el corte en diagonal eliminará toda la pared y, luego, la herradura asentará sobre la palma, provocando una herradura apretada, es decir que ejerce presión y dolor en la palma. La herradura debe apoyar sobre la pared y no sobre la palma.

Al pasar la raspa se debe hacer uniendo los cuatro puntos del casco, los dos talones y los dos hombros, realizando el corte de talón a hombro, de hombro a hombro, de hombro a talón o de talón a talón. De esta forma nos aseguramos un nivelado parejo guiándonos siempre con puntos referentes al nivel buscado.

El raspado tiene un punto inicial o de primer contacto y un punto final o de último contacto. El movimiento durante el último contacto con el casco debe ser hacia arriba, es decir elevando la raspa. Si el movimiento durante el último contacto se hace hacia abajo obtendremos una terminación redondeada, dando lugar a que el apoyo de la herradura sea en la palma y no en la pared.

Cómo preservar el filo
Para cuidar la raspa nueva y lograr que el filo perdure, se debe conservar fuera de contacto con otras herramientas y, si es posible, dentro de una funda. Además, es aconsejable utilizar la raspa nueva sólo para emparejar el casco recortado. Cuando esta se desafile y sea reemplazada, se utilizará como raspa nº 2 sólo para trabajar la parte dorsal del casco. Al reemplazarlas nuevamente, la nº 2 pasará a utilizarse como nº 3 durante el cierre, donde se limarán los remaches y se harán las terminaciones necesarias al finalizar el herrado. Al continuar la rotación durante el reemplazo de la nº 1, la nº 3 pasará como nº 4 para ser destinada a limar herraduras, pestañas, redondear bordes, etc.
De esta forma, el herrador preservará la raspa nº 1 siempre afilada para lograr un buen emparejado del casco.

Cómo afilar una raspa
Cuando una raspa se desafila existe una alternativa de afilado. Debe colocarse la raspa en una morsa, en posición vertical con la cola hacia arriba. Luego, con una amoladora y un disco de corte se repasará cada fila horizontal de dientes, buscando el ángulo adecuado mediante la correcta inclinación del disco de corte.
Esta técnica de afilado permite recuperar una vez más cada raspa que, de otra forma, debería desecharse.

*Artículo extraído de www.danielanz.com

Daniel Anz

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>