EL MEDIO AMBIENTE Y SUS EFECTOS EN EL CASCO

Jim Ferrie F.W.C.F.

A lo largo del año, y en cada estación, los herradores británicos nos enfrentamos a constantes cambios en la  forma y la calidad del casco. Pocas veces nos sentimos satisfechos con la forma y el estado del casco: demasiado seco, o  húmedo, sin ranilla, sin planta, con paredes erosionadas,etc.,etc.

Para comprender lo que falla  en una gran mayoría de los pies de los caballos tenemos que conocer la naturaleza del casco, de su crecimiento y su unión con el resto del animal.

El exterior del casco es de materia córnea, compuesta de diferentes proporciones de carbono, hidrógeno, nitrógeno, oxígeno y azufre. Esta pared córnea rodea a un hueso, el tejuelo, o hueso pedal, que, junto con la cuartilla corta y el hueso navicular, forma la articulación distal del miembro o articulación del tejuelo. Hay una red de láminas que aseguran la unión del tejuelo con el casco.

Hay dos tipos de láminas: las que rodean la superficie exterior del tejuelo llamadas dérmicas o sensibles y las situadas en el  borde interior del casco, conocidas como láminas epidérmicas o insensibles. Estos dos conjuntos de láminas están enlazados entre sí y este enlace es el que mantiene al caballo en suspensión y opera como un mecanismo de amortiguación en el interior del casco.

Las partes del casco.

El casco está formado por varias secciones córneas y cada una de ellas realiza una única función para la protección,  la amortiguación y el movimiento del caballo. La elasticidad del casco depende del grado de humedad de cada una de estas secciones.

La muralla es la parte exterior y visible del casco y está compuesta de tres capas, exterior, media e interior, cuyos nombre anatómicos son capatectoria, media y germinativa. La muralla de los caballos que viven libres se desgasta por fricción con el suelo.

La muralla crece a partir de una estructura llamada rodete coronario, situada próxima (por encima) del casco en donde éste se une a la piel. El rodete coronario está compuesto de corión coronario o papilas (pequeñas estructuras cónicas) cada una de las cuales forma un túbulo córneo que, por división celular, hace que el casco crezca hacia dentro y en dirección paralela a las láminas.

                                            

Imagen: 1: banda coronaria, 2: láminas sensitivas

La muralla se alimenta mediante el riego sanguíneo que fluye hacia el corión coronario. Cada una de las secciones del casco cuenta con su propio corion para su crecimiento.

Justamente encima del rodete coronario se encuentra el corión perióplico cuya función es crear una capa exterior protectora de la muralla del casco.

Las barras son una continuación de la muralla que refuerzan los talones y contribuyen a la amortiguación del impacto con el suelo.

La planta cubre el fondo del casco y se une a la muralla en la línea blanca. Los túbulos córneos de la planta están plegados sobre ellos mismos y producen, en condiciones “NORMALES”  una sana exfoliación de grandes partículas. La planta es una estructura soporte sin apenas peso salvo en la zona de su unión con la muralla.

                   Imagen 2: Herida por perforación de una planta delgada

La ranilla es la masa triangular  de materia córnea blanda situada en el tercio posterior  de la superficie plantar. Se regenera por sí misma y se desprende íntegra en condiciones adecuadas. Su función es evitar que el casco patine yactúa, durante la marcha,    como  una bomba auxiliar del riego sanguíneo. Opera en conjunción con la almohadilla digital, que es la imagen invertida de la ranilla, situada directamente sobre ella. La almohadilla digital se comprime en una situación de talones bajos pero vuelve a su posición normal si se descarga.

A ambos lados de la almohadilla digital se encuentran los cartílagos colaterales que sirven para soportar la caja y absorber los impactos.

 Es imposible generalizar sobre la influencia del suelo en el exterior del casco del caballo. Yo solo puedo hablar de mis propias observaciones de los cascos en mi zona. Voy a tratar de describir mis observaciones sobre la calidad de la capa córnea de los cascos de mis clientes equinos.

Imagen 3:Una muralla deteriorada antes y después del herrado.

No es casual que los mejores cascos sean los de aquellos de mis caballosque salen menos del establo. Sustalones son más fuertes, la muralla más gruesay mejor la salud general del casco exterior. He comprobado un deterioro considerable de la altura de los talones y de la calidad de la superficie córnea en aquellos caballos que viven permanentemente al aire libre o sólo vuelven a cubierto por la noche.

No me  cabe la menor duda que cuando se investigan las deficiencias de la pared córnea, se comprueba la falta de vitaminas y minerales en caballos con un crecimiento pobre del casco, pero he podido constatar que,  si a un caballo con cascos de poca calidad se le lleva al establo, se le administra un suplemento alimentico  para  cascos y se humedecen éstos diariamente, notaremos antes de mucho tiempo que el casco mejora.

Por el contrario, he comprobado que administrar suplementos alimenticios para el casco sin cambiar el medio en el que se mueve el caballo tiene un efecto escaso o nulo, provocando con frecuencia una reacción negativa sobre el tipo de suplemento administrado.

En verano, que para nosotros en el sur de Escocia, significa tres o cuatro días buenos en el mes de mayo, los cascos de los caballos que salen al exterior en un régimen de 7/24 horas se secan excesivamente, lo que unido al movimiento constante del  caballo huyendo de tábanos y moscas, es fácil que, en un casco herrado, se rompan clavos y se pierdan herraduras. En los cascos sin herrar la muralla se astilla y se rompe al marchar sobre un suelo duro.

En mi zona es raro que tengamos un tiempo muy seco.Lo normal en mi caso es tratar de reforzar los talones y recortar los dedos sinque la herradura sea más larga que el casco para que ésta  no se enganche y se pierda.

 Imagen 4: Cascos con poca pared sana para meter los clavos.

Como ya he señalado, la muralla se desgasta de forma natural por el rozamiento creado en el contacto con el suelo. Imaginemos lo que supone para la pared del casco que éste se hundatotalmente a cada paso en un terreno blando.  El  movimiento podría compararse a estar pasando constantemente  una lija de grado medio por la pared y la planta del casco.

 Imagen 5: Un pie herrado con  plantilla 

En lugar de producirse un desgaste precisamente en el borde inferior de la pared, manteniendo el equilibrio natural del caballo, toda la pared se desgasta y nos encontramos con un casco debilitado.

Si la planta se desgasta, la marcha sobre un terreno mínimamente pedregoso resultará incómoda para el caballo y le provocará erosiones en la planta  y cojera. Para corregir el problema hay que colocar y encolar una planta acrílica  o colocar las herraduras sobre una almohadilla.

Con frecuencia los propietarios se alarman ante la aparición de unas rayas verticales en la pared del casco. Una explicación básica es la pérdida excesiva de humedad en el interior del casco, que puede provocar unas fracturas ligeras de la pared debido a fatiga. El clásico ejemplo es el del caballo con cascos húmedos  que viene a dormir a una cama de paja perfectamente seca. El nivel de humedad del casco puede pasar en una noche de un húmedo 45% a un seco del 17% si no se aplica una protección externa, de grasa para el casco, que mantenga la humedad de éste.

 

Imagen 6: Un herradura al aire

 

La misma situación surge cuando los caballos marchan constantemente sobre superficies de arena abrasiva. He observado que en estos casos se produce una erosión considerable de la parte delantera del casco especialmente en las patas traseras debido al modo en que se producen las flexiones y extensiones en el movimiento.

En caballos herrados que viven predominantemente en el exterior he observado la aparición por desgaste de una grieta en la superficie de apoyo de una herradura vieja debido a la fricción creada entre la nueva capa córnea del talón y la superficie de la herradura, lo que provoca que los talones, en lugar de crecer, se erosionen.

He comprobado que se produce una mejora de la calidad del casco cuando consigo que el propietario de un caballo aplique grasa al casco dos veces al día, si éste acostumbra  a salir al exterior, porque creo que esta protección desaparece al cabo de unos pocos minutos de ejercicio. Si el mismo tratamiento se aplica a un caballo con cascos pobres al tiempo que se reduce un 50% el tiempo que pasa en el campo, la mejora de los pies es considerable.

Como conclusión, yo aconsejaría a todos los propietarios que vigilen atentamente la situación externa  de los cascos, que sean proactivos evitando el desgaste  o las grietas de la pared del casco antes de que se produzca un problema.

   JimFerrie

 sales@j-aferrie.com

 Publicado en forgeandfarier.co.uk

                                     Traducción de EKI

Un pensamiento en “EL MEDIO AMBIENTE Y SUS EFECTOS EN EL CASCO

  1. Un saludo,un articulo interesante da que pensar y incita a estar pendiente tanto del aspecto exterior como de la humedad de los cascos y asi poder aconsejar a nuestros clientes para lograr el mejor estado posible de sus animales,gracias por el articulo

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