El casco, por dentro y por fuera (Parte II)

El interior

Algunas de las estructuras internas del casco son menos conocidas (si exceptuamos aquellas, pocas, que originan la mayoría de las cojeras) pero igualmente vitales para la salud del casco y, por consiguiente, para la del caballo.

En primer lugar podemos hablar de los huesos (tres y medio en total),  que ocupan una buena parte de la cavidad del casco. Si empezamos por la parte inferior nos encontramos con el tejuelo, que está bastante bien documentado.Se trata de un hueso cuyo nombre varía por razones regionales o culturales y que podemos encontrar como:

-          Tejuelo

-          Hueso pedal

-          Tercera falange

-          Falange distal

Se trata de un hueso con una conformación especial que le permite asentarse en el estuche del casco y compartir algunas propiedades comunes con éste: una concavidad en la planta y la forma del hueso en varias zonas. El tejuelo juega un papel importante en  el movimiento del casco. Hay varios tendones que se insertan  y terminan en este hueso.

El tejuelo está suspendido en el interior del casco gracias a unas láminas adheridas a la pared de éste. El caballo o poney que sufre laminitis corre un gran riesgo  de que estas láminas estén afectadas y de que se altere la posición del tejuelo, que puede rotar  o caer dentro del estuche. Este desplazamiento del hueso agudiza el dolor que experimenta en estos casos el caballo.

Cuando los veterinarios examinan este hueso por rayos X suelen fijarse en la punta del tejuelo. Hay casos en los que esta punta puede sufrir una desmineralización o cambiar de forma en lo que suele llamarse “osteítis” o inflamación del tejuelo. Las investigaciones sobre estas alteraciones del hueso no han llegado a un conocimiento completo de las mismas, pero se cree que esta situación puede deberse a una laminitis, a una rozadura excesiva en la planta, a un golpe o a una interrupción del riego sanguíneo en esta zona.

Detrás del tejuelo se asienta el hueso navicular o navicular, el “N”,  cuya sola mención hace temblar a propietarios y jinetes. El hueso en sí mismo es menor que los otros huesos del estuche y se distingue por tener una serie de orificios regados por vasos sanguíneos. El síndrome navicular puede consistir en un conjunto de problemas en torno a la zona navicular y que pueden producir una laminitis. Ocurre con mucha frecuencia que el hueso esté dañado, degenerando o cambiando de forma pero también que falle el riego sanguíneo o que haya complicaciones en el tendón flexor digital en la zona próxima al navicular.

Encapsulada también en el interior del caso se encuentra la  corona (cuartilla corta, falange media o P2) que reproduce aproximadamente la forma de la cuartilla larga. La falange proximal, P1 o cuartilla, es un hueso situado a media altura en el estuche y que se articula  con la caña en el área del menudillo. Los huesos tejuelo y navicular están en el origen de la mayoría de las cojeras en tanto que la corona y la cuartilla (P2 y P1) provocan afortunadamente menos problemas. Si nuestros caballos tuvieran tantos problemas con P1 y P2 como los que tenemos con el tejuelo, o P3, tendríamos que visitar al veterinario con mucha mayor frecuencia.

En el interior del casco hay muchos vasos sanguíneos. El casco recibe un gran flujo sanguíneo: las venas, las arterias y los vasos capilares contribuyen a mantener sanas las diferentes zonas del estuche del casco. Al ser relativamente grande la distancia entre el corazón y  los cascos, éstos cuentan con un sistema propio de bombeo de la sangre: la ranilla, que tiene que entrar en contacto con el suelo una y otra vez para  realizar adecuadamente su función.  El sistema hace que la sangre circule en el interior del casco y, además, muy importante, devuelve la sangre  hasta el corazón por medio de las venas.

El casco incorpora un conjunto de sistemas de amortiguación de los impactos: la almohadilla digital, dentro del casco. La función primordial de esta masa de ligamentos fibro-grasos es absorber y disipar los impactos con el suelo  hacia otras zonas del casco y evitar así lesiones a las partes vitales de éste. La almohadilla digital se asienta encima de la ranilla córnea y ocupa una buena parte del tercio posterior del estuche. Como es una masa blanda, la almohadilla adopta la forma del recinto que la aloja.

Teniendo en cuenta los esfuerzos que demandamos de ellos, podríamos decir   que nuestros caballos se portan bastante bien una buena parte del tiempo. Ello no obsta para que algunos pensemos que algunos cambios en el diseño de la estructura del casco, de ser posibles, serían una buena ayuda.

Es importante que propietarios, jinetes y entrenadores conozcan bien el casco, por dentro y por fuera, y valoren su importancia. Un herrador experimentado, inteligente y con buenos conocimientos puede evitar muchas cojeras.

 

Artículo escrito por David Hankin (*) y publicado por primera vez en la revista NZ Horse&Pony en el año 2010.

Publicado en http://farriery.com/2012/09/10/the-hoof-inside-and-out-part-one/

(*) Herrador y Director-Propietario de New ZealandFarriers Ltd.

                                                                                                          Traducción de Eki.

Un pensamiento en “El casco, por dentro y por fuera (Parte II)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>