FITOTERAPIA EQUINA

En sentido literal la Fitoterapia es la forma de sanar, curar, aliviar y prevenir dolencias tanto del ser humano como de los animales, mediante plantas medicinales y sus diversos preparados.

¿QUÉ ES LA FITOTERAPIA?

En sentido literal la Fitoterapia es la forma de sanar, curar, aliviar y prevenir dolencias tanto del ser humano como de los animales, mediante plantas medicinales y sus diversos preparados. Es lógico pensar que los primeros usuarios de este tipo de medicina fueron los animales y, sobre todo los herbívoros, de los que probablemente, los seres humanos tomaron ejemplo ya durante la Prehistoria para aprender sus usos. Han transcurrido diecinueve siglos desde los estudios de Dioscórides (siglo I a.C.), médico del ejército de Nerón y amante de la Fitoterapia. Escribió cinco tratados  titulados De Materia Médica en los que se incluyen los estudios de  600 plantas medicinales.

Tradicionalmente, la Fitoterapia ha sido una práctica común entre los seres humanos, no sólo para tratar sus problemas de salud sino también la de sus animales domésticos. En la actualidad, somos depositarios de estos conocimientos y tradiciones de nuestros antepasados contando además con la ayuda de los avances técnicos que permiten, por ejemplo, aislar determinados componentes y principios activos de las plantas. Después de muchos años de utilizar sustancias sintéticas, que en muchos casos han sido contraproducentes, en la actualidad los laboratorios farmacéuticos utilizan numerosas sustancias extraídas y sintetizadas a partir de plantas medicinales, sustancias más naturales y menos nocivas para el organismo bien en forma de fármaco, como remedio homeopático o como remedio fitoterapeútico.

LA FITOTERAPIA Y LOS CABALLOS

Los caballos que pastan en libertad pueden elegir las plantas que necesitan para una salud general óptima. Sin embargo también podemos ver lo que ocurre cuando un caballo está enfermo o sufre algún tipo de dolencia; escogerá, entre todas, aquellas plantas indicadas como remedio para su mal. La Fitoterapia Equina se basa por tanto en el conocimiento del uso y composición de las plantas medicinales pero también en la observación de los caballos y en los procesos de "automedicación" de los mismos.


Los caballos eligen las plantas que necesitan
para el correcto funcionamiento de su organismo

El uso que actualmente se le da al caballo como animal de ocio y deporte, no permite el acceso a pastos de calidad en los que pueda elegir los "remedios" que necesita. Por otra parte, durante muchos años se ha intentado mejorar el rendimiento deportivo y reproductivo de los caballos a base de fármacos y sustancias que a la larga se han  considerado prohibidas por sus efectos nefastos a largo plazo. Está comprobado que las "medicinas vegetales" son una buena alternativa  a estas sustancias en muchos casos.
Estas son algunas de las razones por las que surgen empresas especializadas en Fitoterapia para caballos (y otros animales) que se ocupan de realizar mezclas, extractos y remedios herbarios para problemas cotidianos y comunes en los caballos.

LA "MODA" DE LA FITOTERAPIA

Gran cantidad de profesionales de la Medicina y Veterinaria tradicional hablan de la Fitoterapia y otras terapias alternativas como opciones que únicamente están de moda. Lo cierto es que en algunos países de Europa los remedios homeopáticos y fitoterapeúticos son subvencionados por  Sanidad al igual que los fármacos convencionales.


El cardo mariano es un eficiente
protector del hígado

En lo referente a los caballos cada vez son más populares estos tratamientos "naturales" entre jinetes y criadores y, respondiendo a esta demanda, también son más numerosos los veterinarios  que se interesan por las medicinas alternativas, consiguiendo titulaciones en homeopatía, fitoterapia, acupuntura, digitopuntura, osteopatía, quiropráctica… 
Esto no quiere decir que haya que prescindir de la medicina convencional, al contrario, es probablemente la solución a la mayor parte de los problemas pero en tratamientos largos puede tener graves efectos secundarios y la Fitoterapia se presenta como una buena alternativa a problemas crónicos o cotidianos.

CONSIDERACIONES SOBRE LA FITOTERAPIA EN CABALLOS

Como en cualquier medicina o tratamiento la Fitoterapia requiere una serie de precauciones y puntos a tener en cuenta:

-   No por ser natural es más seguro; recuerde que muchas drogas y venenos poderosos se encuentran en la naturaleza.

-   Sea paciente. Estamos acostumbrados a los resultados casi instantáneos de la medicina sintética. La medicina basada en las plantas es más suave y puede tardar algunas semanas en solucionas problemas que se han desarrollado durante años.

-   Si usted elige las plantas asegúrese de que las identifica correctamente y que las recoge en un área libre de contaminación y sustancias químicas (pesticidas, herbicidas, polución ambiental…).

-   No mezcle diferentes hierbas sin comprobar su compatibilidad ya que pueden desencadenar reacciones adversas o impedir su efectividad. Usted no tomaría un "cocktail" de drogas con un whisky doble, por lo que hay que ser sensato al combinar diferentes preparaciones y medicamentos.

-   Si por el contrario escoge comprar los preparados herbales, asegúrese que trata con empresas profesionales que utilizan ingredientes de primera calidad y tienen una política clara en los procesos de producción y control de calidad. Recuerde que generalmente se consigue aquello por lo que pagamos y el precio, normalmente, es una indicación de calidad.

-   Los caballos, al igual que las personas pueden tener alergias a algunas plantas. Introdúzcalas poco a poco en la dieta y detenga el tratamiento si se observa alguna reacción adversa.

-   Informe y consulte a su veterinario si decide seguir algún tratamiento herbal con su caballo.

-   Evite administrar plantas medicinales alas yeguas preñadas, excepto las indicadas para tal fin.

-   Puede administrar a su caballo remedios herbales de varias formas: hierbas frescas o secas cortadas, tinturas o extractos líquidos, aceites, ungüentos, cataplasmas, etc.

*Información extraída de www.ecoaldea.com y www.hiltonherbs.com

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ALOE VERA

El Aloe Vera es una planta que pertenece a la familia de la azucena y que está relacionada con el ajo, la cebolla y el espárrago. Hay más de 200 tipos de Aloe Vera, de estos sólo 4 ó 5 han sido probados de tener beneficios medicinales. La variedad más potente y usada es el Aloe Vera Barbadensis.

1.- DESCRIPCIÓN DE LA PLANTA

La planta es capaz de:
- Proveer los nutrientes esenciales.
- Matar las bacterias, virus y hongos.
- Reducir inflamaciones.

Los componentes del Aloe Vera pueden ser divididos en:
- Las vitaminas: contiene una amplia gama de ellas, incluidas las vitaminas antioxidantes C y E y el Caroteno Beta. También en una de las pocas fuentes en el mundo de vitamina B12.
- Las enzimas: incluye lipases y proteasas que ayudan a romper la comida y ayudan a la digestión.
- Los aminoácidos: el cuerpo humano requiere 22 aminoácidos, Aloe Vera Gel proporciona 20 de ellos, incluyendo 7 de los 8 aminoácidos esenciales que el cuerpo no puede reproducir.
- El anthraquinones: en cantidades pequeñas (para que no causen efectos laxantes), los más importantes son la barbaloina y la emodin, que actúan como fuertes analgésicos contra el dolor.
- El ácido del salycilic: este compuesto semejante a la aspirina tiene propiedades anti-inflamatorias y anti-bacterianas.
- Minerales: esenciales pero sólo en pequeñas cantidades. Incluyen calcio, manganeso, zinc, cobre, sodio, chromium, magnesio, potasio y hierro.
- El saponins: tiene capacidad de limpieza y actúa como anti-microbial contra las bacterias, virus y hongos.
- El lignin: la inclusión en las preparaciones tópicas permite al Aloe Vera tener un efecto de penetración en la piel.

2.- CÓMO PUEDE AYUDARLES A SU ANIMAL O A USTED

Las condiciones animales en las que se ha demostrado que el Aloe Vera puede ayudar tomándose por vía oral o tópica incluyen:
- Las condiciones de la piel (eczemas, abscesos, dermatitis…).
- Heridas.
- Cólicos.
- Arestines.
- Azoturia.
- Splints.
Ésta no es una lista exhaustiva, y pueden tratarse muchos animales diferentes con Aloe Vera (domésticos, de granja, pájaros).

Las dolencias humanas que se ha demostrado pueden ser ayudadas tomando Aloe Vera Gel internamente incluyen:
- Insomnio, infecciones, síndrome del intestino irritable, indigestión, acedía, estreñimiento, hemorroides, úlceras, artritis, etc.

Cuando se usa externamente, muchas personas han encontrado el Aloe Vera eficaz ayudando al tratamiento de:
- Quemaduras (también de sol), escaldaduras, soriasis, eczemas, acné, picaduras, raspaduras, abrasiones, cuidado del cuero cabelludo, músculos penosos, heridas frías, cardenales, esguinces, artritis, etc.

3.- INFORMACIÓN SOBRE SU USO

- Cuando se toma para ayudar a una enfermedad de la piel, algunos casos tienen un aspecto de sudoración peor justo antes de mejorar. Esto es porque el Aloe Vera aumenta la velocidad de sanar de la piel. Esto puede durar unos 5-10 días.
- No hay ningún contaminante conocido, por lo que el producto se puede utilizar en animales de competición.
- Las aplicaciones tópicas necesitan ser aplicadas frecuentemente, más que las cremas esteroides/antibióticas.
- El uso combinado de Aloe Vera oral y tópicamente producen a menudo mejores resultados en los tratamientos de la piel.
- No se ha informado de ningún efecto secundario adverso durante más de 20 años de uso.
- Se ha descubierto que puede trabajar junto con drogas convencionales sin efectos adversos.

Por favor, recuerde que ningún tratamiento alternativo puede reemplazar el consejo de un doctor cualificado y siempre deben buscarse estos consejos profesionales antes de usar cualquier producto alternativo.

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LAS PLANTAS MEDICINALES Y LOS CABALLOS II: LA EQUINÁCEA, EL AJO Y EL PROPÓLEO

Hoy dedicaremos la sección a hablar de las propiedades de la equinácea, el propóleo y el ajo.

 1.- EQUINÁCEA  (Echinacea angustifolia L, Echinacea purpurea Moench / Castellano: Equinácea / Inglés: Equinacea, Purple cone flower / Francés: Equinacée)

La Equinácea comprende varias especies de plantas originarias principalmente de las grandes llanuras norteamericanas, por lo que ha sido una de las plantas más utilizadas por los indios de esta zona. Así, los Comanches la usaban para el dolor de muelas y garganta, y los Sioux contra la rabia, la mordedura de víboras e infecciones, tanto en humanos como en animales, entre los que destaca el caballo. Parece ser que en el siglo XVI se comenzó a utilizar por europeos a partir de restos de plantas encontrados en poblados Sioux. Su introducción en la farmacopea se debe al doctor Meyer y al "Purificador de la sangre Meyer" realizado a partir de esta planta, convirtiéndose gracias al doctor John King en un tratamiento de primer orden.

De la planta se utilizan sobre todo las raíces, aunque también el rizoma e incluso la planta entera dependiendo de la especie. No se trata de un antibiótico en sí ya que no destruye virus o bacterias, sino que su propiedad más importante es la de potenciar el sistema inmunológico y aumentar así las defensas del organismo contra enfermedades infecciosas o víricas. Por lo tanto, podemos definir a esta planta como un estimulante inmunitario funguicida y bactericida pero también tiene propiedades como antidiarreica, antigriposo, antiinflamatorio, antiviral, desintoxicante, cicatrizante, antiséptica, antialérgica y purificadora de la sangre. Por ello, está indicada para aquellas enfermedades infecciosas y víricas causadas por disminución de las defensas: influenza, afecciones respiratorias, alergias, tos, diarrea, abscesos, sarcoides, úlceras, llagas, forúnculos, heridas, eczemas, etc.

No se conocen efectos tóxicos o secundarios pero se recomienda no realizar tratamientos demasiado largos con la equinácea. Ante cualquier duda, consulte a su veterinario.

En los últimos años, y refiriéndose a humanos, esta planta ha sido objeto de numerosas polémicas debido a su utilización en enfermos de SIDA. Hay investigadores que creen correcto estimular en estos casos el sistema inmunológico; sin embargo, otros piensan que algunas partes del sistema inmune ya son hiperactivas por lo que se puede exagerar el proceso dañando células y tejidos sanos. Otros creen que activar las células T podría dar al virus del SIDA más células para infectar. En cualquier caso, muchos investigadores defienden la utilización de la equinácea en este tipo de pacientes para el tratamiento de resfriados y gripe. Algunos incluso plantean que son mucho más dudosos los efectos de los fármacos que elaboran los grandes laboratorios farmacéuticos que la tintura o extracto de la equinácea y que esto se ha convertido en una lucha de intereses.

De cualquier forma, además de los usos ya recomendados, es una planta interesante como tratamiento preventivo de gripes y catarros en los caballos y puede asociarse con el uso externo de caléndula o plata coloidal en heridas, eczemas, sarcoides, abscesos…

2.- AJO (Alium sativum / Castellano: Ajo / Inglés: Garlic / Francés: Ail)

 

           

El ajo es una planta con tal cantidad de aplicaciones medicinales que deberíamos dedicarle un capítulo entero. Se utiliza con fines medicinales desde hace más de 5000 años, mencionándose en la Biblia y en el Talmud; existen papiros egipcios del año 1550 a.C en los que se dan recetas curativas con ajo contra infecciones y tumores y, según Herodoto, se incluía en la dieta de los constructores de pirámides "para que se mantuvieran sanos y fuertes". Fenicios, griegos, romanos, germanos y chinos entre otros, han sido grandes consumidores de ajo, tanto por sus propiedades culinarias como medicinales. En España también existe una gran tradición respecto al uso del ajo como condimento (se dice que la capital del ajo está en Pedreñeras – Cuenca) y como remedio para sanar afecciones, sobre todo respiratorias y de la sangre.

Se utiliza principalmente el bulbo de la planta pero podemos encontrar sustancias activas en todas sus partes. Entre estas sustancias, se encuentra la alicina que actúa contra numerosos virus y bacterias; también vitaminas A, B1, B6, C, E, ácido fólico, pantoténico, niacina, colina, lisina, azufre, manganeso, potasio, calcio, fósforo, magnesio, selenio, sodio, hierro cinc, cobre, yodo, fructosa y glucosa. En el año 1858 Pasteur estudió los efectos antibióticos del ajo. Desde entonces hasta nuestros días las investigaciones han sido muchas y se dice que tiene un espectro similar a la penicilina, la estreptomicina, la erotricina y la tetraciclina. También posee un amplio espectro sobre hongos y está indicado como estimulante del apetito, activador de las funciones digestivas, antiasmático, antiséptico, antiinflamatorio y antiparasitario. Algunos poetas romanos le dieron incluso propiedades afrodisíacas e investigaciones actuales parecen demostrar que incrementa ligeramente el nivel de serotonina en el cerebro ayudando a combatir la depresión y el estrés, tan frecuentes en los caballos.

Es muy utilizado en el mundo hípico para regular la circulación sanguínea de los caballos de carrera y como repelente de insectos (a través del sudor). También es un buen remedio preventivo de enfermedades infecciosas, sobre todo las que afectan al aparato respiratorio, para la falta de apetito y la prevención de cólicos por malas digestiones. También facilita la regeneración de la flora intestinal, tan importante para la digestión equina. En homeopatía se utiliza el Allium Sativum para la bronquitis, los trastornos digestivos, el reuma, los dolores musculares y como prevención para el envejecimiento prematuro.
 

Carece de efectos secundarios aunque en algunas ocasiones se pueden presentar reacciones alérgicas en la piel poco importantes o problemas con las paredes intestinales; únicamente hay que tener en cuenta que debemos suspender su uso dos semanas antes de una intervención quirúrgica a un caballo debido a sus propiedades anticoagulantes.

 3.- PROPÓLEO (Propolis)

El propóleo no es una planta pero las abejas utilizan varias especies para elaborar este producto apícola. El propóleo (o própolis) es una sustancia de aspecto resinoso, de color verde, pardo o casi negro (dependiendo del origen botánico) que extraen las abejas de árboles y arbustos silvestres y la utilizan para taponar herméticamente la colmena e impedir que se forme dentro de ella cualquier tipo de infección.

            

Esta sustancia elaborada por las abejas es conocida por los humanos desde muy antiguo. En Egipto el propóleo era utilizado por los sacerdotes para fabricar cremas y ungüentos embalsamadores. Los griegos lo usaban en infecciones de la piel, llagas y supuraciones; los incas en infecciones febriles. En Europa se conoce su uso en el siglo XVIII por los franceses en la cura de llagas, pero su máximo empleo se produjo durante la guerra de los boers, en África del Sur hacia 1900, para el tratamiento de heridas infectadas y como cicatrizante. Se ha mantenido su empleo durante siglos hasta la actualidad, realizándose importantes investigaciones en los campos de la Biología, la Medicina Humana y la Medicina Veterinaria.

Sobre su procedencia existen varias teorías de las que veremos las dos más importantes. La primera dice que el propóleo es recolectado por las abejas con sus mandíbulas tomando partículas resinosas de las yemas de diversas plantas como el pino, el sauce, el álamo, el enebro, el castaño…y después las almacena en los cestitos de polen. Con los encimas de su boca evita la adherencia de la sustancia. En la operación de descarga en la colmena se puede tardar varias horas y debe ser ayudada por otras abejas. La segunda teoría dice que el própolis es una sustancia resultante de la digestión del polen y que se realiza en un órgano que poseen las abejas en el buche y el intestino. Sea cual sea su origen, el propóleo tiene una composición muy compleja pero destacan la gran cantidad de ácidos orgánicos, minerales y vitaminas que posee.

Las abejas utilizan esta sustancia para diferentes cosas. Sus principales usos son como sellador de fisuras y grietas, aseptizar y desinfectar la colmena, embalsamar animales que se cuelan dentro y no pueden sacar por su tamaño, evitando la descomposición y posibles infecciones (en ocasiones se encuentran animales embalsamados de gran tamaño dentro de las colmenas como ratones, serpientes, lagartos…), protección contra el frío ya que recubren las estancias con propóleo para reducir su tamaño ( por eso, la mejor época de recolección es el final del verano).También se utiliza como cola para reparar estructuras que se rompen dentro de la colmena y para desinfectar los panales antes de la puesta de huevos por parte de la reina.

La acciones del própolis son antibacteriana, anestésica, cicatrizante, antiinflamatoria, acción positiva sobre los mecanismos inmunológicos, funguicida (destruye hongos). En Medicina Humana y Veterinaria se utiliza en afecciones de las vías respiratorias como catarros, sinusitis, laringitis, bronquitis, asma, neumonía, tuberculosis, influenza; en afecciones de la piel como abscesos, forúnculos, supuraciones diversas, grietas, verrugas, eczemas, arestines… Se ha demostrado su acción positiva en el tratamiento de la Fiebre Aftosa, de la mamitis, de parafitus…; también es importante su papel como anestésico local (3,5 veces más potente que la cocaína) y antihemorrágico. Refuerza el metabolismo y aumenta las defensas frente a factores desfavorables del medio. Es importante tener en cuenta que los microorganismos contra los que actúa raramente se vuelven inmunes y además, refuerza la actividad de los antibióticos y que es un potente cicatrizante.

Aunque no existen contraindicaciones respecto al consumo de própolis, existen caballos alérgicos a muchas de las sustancias producidas por las abejas, para ellos, y en general se aconseja comenzar los tratamientos de forma gradual.

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COLA DE CABALLO Y CALÉNDULA

La finalidad primordial de esta sección es la de dar a conocer las virtudes, propiedades y aplicaciones prácticas de ciertas plantas medicinales para su posterior utilización en el tratamiento de algunos problemas y enfermedades de nuestros queridos caballos.

Comenzaremos por recordar la etimología del vocablo "fitoterapia": terapia o tratamiento a través de las plantas. Las plantas como remedio se comenzaron a utilizar en el año 3000 antes de Cristo. Los sumerios grabaron en tablillas de arcilla (otro día escribiremos sobre las virtudes de ésta en los équidos) las propiedades curativas de las plantas. Como vemos, mucho antes de que se creasen los fármacos ya se curaban las enfermedades del caballo con el auxilio de las hierbas y plantas silvestres. No obstante no todas las plantas son válidas para los animales, pues las hay también muy perjudiciales e incluso venenosas. Ante la duda, consultar con un experto en el tema.

Uno de los objetivos de este apartado que hoy iniciamos es que debido a la ausencia de efectos secundarios o contraindicaciones, la fitoterapia sea tu aliado y así recurriendo a sus principios activos crear, uno mismo, los remedios oportunos y más apropiados para nuestros caballos. Sería un gran logro. Nosotros, desde aquí, trataremos de responder las dudas o cuestiones que se planteen.

Una de las grandes ventajas en su utilización es que estimula las defensas sin agredir al organismo de nuestros animales, si las utilizamos correctamente y en su justa medida. Hoy hablaremos de dos de ellas: la cola de caballo (por aquello del nombre) y la caléndula. 

1.- COLA DE CABALLO

Es una planta sin flores que se desarrolla en lugares húmedos y arenosos, se halla en la mayor parte de la península, especialmente en la mitad norte. Podemos recolectar sus tallos verdes en verano y secarlos a la sombra antes de ser utilizados; sin embargo, los podemos adquirir en cualquier herbolario fácilmente. Se asemeja a la cola de un caballo, de ahí su nombre; ya que realmente se denomina "equisetum arvense". Es rica en sales de sílice, potasio y hierro, entre otros componentes; también posee flavonoides y trazas de vitamina C. Como excelente diurético que es, su efecto evita que se acumule líquido en las extremidades del caballo, especialmente en los caballos de cuadra. Es muy remineralizante por lo que devuelve el vigor y fuerza a los animales. Tiene igualmente una acción antiinflamatoria que queda muy potenciada si se asocia con el harpargofito. Lo utilizaremos en heridas de difícil cicatrización o ulcerosas en forma de lavados y compresas.

2.- CALÉNDULA

La caléndula officinalis, también conocida como maravilla, es muy cultivada en jardines y macetas debido a la belleza de sus flores y a su vistoso colorido. Sus flores oscilan entre un color anaranjado y un amarillo brillante. Sus componentes esenciales son: calendulina, flavonoides, carotenoides, sustancias amargas y aceites esenciales(materias minerales, albúmina, azúcares, resinas y sales de manganeso, entre otros).

En el comercio lo adquirimos en forma de tintura, aceite y pomada aunque igualmente la utilizaremos con los caballos en compresas, infusiones y fomentos. Como remedio casero podemos preparar la tintura en las siguientes proporciones: 100 gramos de flores de caléndula por medio litro de alcohol; se tendrá en maceración en una botella de cristal muy bien tapada durante una semana. Después se cuela el líquido y se exprime el residuo que queda para volverlo a colar utilizando una gasa. También obtendremos aceite de caléndula si maceramos sus flores en aceite de oliva en un recipiente de cristal durante 40 días en un lugar más bien cálido.
Esto lo indicamos como información pues siempre tenemos la posibilidad de comprar dichos productos en tiendas de dietética o herbolarios. Utilísima para curar y sanar heridas abiertas. Asociada al árnica mejor que mejor, sin embargo, esta última es más eficaz en derrames y golpes, y la caléndula en cualquier clase de heridas. 

Diríamos que como aplicaciones específicas y terapéuticas tendríamos:

a) Desinfección y cicatrización de heridas, rasguños y golpes. En este apartado adelantamos que son muy válidos el uso del rabo de gato (planta) y del aloe vera.
b) Inflamaciones en general.
c) Eczemas.
d) Quemaduras.
e) Picaduras de insectos

Vamos a indicar cómo preparar una tisana o infusión, una decocción o cocimiento, una compresa… 
- Infusión: ponemos cerca de un litro de agua a hervir en un recipiente de acero (cazo, cacerola…). Cuando esté hirviendo, añadimos puñado y medio de las plantas en cuestión. Apagamos el fuego si se trata de la flor de la planta, y si es raíz dejamos que siga hirviendo un par de minutos. Una vez apagado, tapamos y dejamos reposar unos 15 minutos. Pasado este tiempo, colar y darla de beber a nuestros caballos. Se puede endulzar con miel. 
- Decocción o cocimiento: se pone agua en un recipiente (ya indicado), echamos las plantas y las dejamos macerar en el agua durante 2 ó 3 horas (no imprescindible). Luego las ponemos fuego lento y al hervir se cuentan dos o tres minutos, apagando a continuación el fuego y dejándolo tapado 15 minutos. Colamos y listo para tomar o aplicar en fomentos.

- Los fomentos se realizan envolviendo en un trapo de seda o lino la planta que se ha preparado, y la aplicamos en la parte del cuerpo que el caballo necesite; a veces utilizaremos cebolla, patata o bien otros ingredientes que iremos describiendo, todo ello liado y aplicado en la zona deseada. Después se pone con una toalla o tejido similar que queda encima de lo anteriormente expuesto. Se puede sujetar con vendas. En el próximo capítulo seguiremos con las plantas medicinales y describiremos los portentosos beneficios de la arcilla.

Juan Andrés Cantos Requena

FITOTERAPIA: CONCEPTO Y LÍMITES

A continuación plantearemos algunas definiciones y analizaremos el papel de la fitoterapia en la terapéutica actual.

 1.- ALGUNAS DEFINICIONES

La Fitoterapia es la ciencia que estudia la utilización de los productos de origen vegetal con finalidad terapéutica, ya sea para prevenir, para atenuar o para curar un estado patológico.

La base de los medicamentos fitoterápicos son las drogas vegetales y los diferentes tipos de productos que de ellas se obtienen. El término droga vegetal no debe confundirse con el de planta medicinal. La OMS (1978), definió dichos conceptos como sigue: 

Planta Medicinal
es cualquier planta que en uno o más de sus órganos contiene sustancias que pueden ser utilizadas con finalidad terapéutica o que son precursores para la hemisíntesis químico-farmacéutica.
Droga vegetal es la parte de la planta medicinal utilizada en terapéutica. 

Así, por ejemplo, Valeriana officinalis, Digitalis lanata o Cephaelis ipecacuanha son plantas medicinales, que proporcionan respectivamente las siguientes drogas vegetales: raíz de valeriana, hoja de digital y raíz de ipecacuana. 

Los principios activos son las sustancias responsables de la acción farmacológica. En los ejemplos anteriores, los valepotriatos y el ácido valerénico son principios activos de la raíz de valeriana, los heterósidos cardiotónicos como la digoxina y los lanatósidos lo son de la hoja de la digital lanada, y la emetina de la raíz de ipecacuana. 

La Fitoterapia
utiliza, por tanto, drogas vegetales, extractos de dichas drogas o principios activos aislados de las mismas. Estos productos deberán ser convenientemente preparados, dándoles la forma farmacéutica más adecuada para su administración al paciente.

2.- LA FITOTERAPIA EN LA TERAPÉUTICA ACTUAL

Históricamente, los productos de origen vegetal, particularmente drogas y extractos, han pasado de tener un papel hegemónico en el arsenal terapéutico a un discreto segundo plano, para volver a tener, en las dos últimas décadas, una presencia cada vez mayor en la terapéutica.
El retorno hacia el uso de los productos de origen natural en terapéutica, además de por el regreso a lo natural que ha habido de forma general en la sociedad, se ha visto favorecido por:

- El descubrimiento de graves efectos secundarios en fármacos de síntesis.
- Un mayor conocimiento químico, farmacológico y clínico de las drogas vegetales y sus productos derivados.
- El desarrollo de nuevas formas de preparación y de administración de las drogas vegetales y sus extractos.
- El desarrollo de métodos analíticos que garantizan un mejor control de calidad.
- El aumento de la automedicación, ya que los productos fitoterápicos son, en general, menos peligrosos y por tanto más aptos para la automedicación. 

Para situar los límites de la Fitoterapia en la terapéutica actual, debemos partir de las siguientes premisas: 

- Si bien los productos fitoterápicos suelen tener márgenes terapéuticos más amplios y suelen dar menos efectos secundarios que los fármacos sintéticos, natural no es sinónimo de inocuo.
- Actualmente, existe una base científica que apoya la eficacia de muchos productos fitoterápicos para determinadas indicaciones.
- La eficacia se consigue sólo con el uso adecuado de los preparados fitoterápicos, tanto en lo que se refiere a las indicaciones como a la forma de administración. 

Por tanto, no debemos maximizar ni minimizar las posibilidades de la Fitoterapia. El lugar que ésta debe ocupar en la terapéutica es, ni más ni menos, aquél para el cual ha demostrado su utilidad. 

Entre los productos de origen vegetal, los hay de diverso grado de potencia farmacológica: muy potentes (hoja de digital y sus principios activos, como la digoxina), relativamente poco potentes (capítulos de manzanilla, sumidad de espino blanco y sus extractos) y potencia intermedia (como la flor de árnica y la raíz de regaliz). Si bien de la definición de Fitoterapia se deduce que ésta va a utilizar cualquier producto de origen vegetal, independientemente de su potencia farmacológica y su toxicidad, la realidad es que el término Fitoterapia suele aplicarse a la utilización terapéutica de productos de los dos últimos grupos, es decir con una actividad suave o moderada, con márgenes terapéuticos relativamente amplios, que dan lugar a tratamientos menos agresivos y que hacen de la Fitoterapia una Terapéutica suave. Desde ese punto de vista, la Fitoterapia se considera especialmente útil en el tratamiento de afecciones leves o moderadas, así como de afecciones crónicas. 

De todas formas, al igual que en los demás medicamentos, también en los preparados fitoterápicos es necesario garantizar su calidad, seguridad y eficacia. 

Las exigencias concernientes al control de la calidad de las drogas vegetales vendrán dadas, principalmente pero no exclusivamente, por las prescripciones de las farmacopeas. En Europa, las Farmacopeas Alemanas (DAB 1996) y Francesa (10ª edición) son las que contienen un mayor número de monografías dedicadas a drogas vegetales. El creciente interés por la Fitoterapia ha interesado otras farmacopeas, como la Italiana (9ª edición) que ha publicado un volumen monográfico sobre drogas vegetales. La Farmacopea Europea no sólo sigue incrementando cada año el número de monografías dedicadas a drogas vegetales y derivados (aceites esenciales, extractos, etc.) sino que en los últimos años ha publicado también normativas específicas referidas a los ensayos de contaminación. 

La seguridad y eficacia en la utilización de las drogas vegetales debe sustentarse en la existencia de literatura científica relevante sobre la demostración de su actividad farmacológica y su eficacia clínica, así como sobre su toxicidad. Existen numerosos avances en el conocimiento de los principios activos de las drogas vegetales y de sus mecanismos de acción. No debemos olvidar, no obstante, que la actividad de una droga no va a ser exactamente igual que la de su principio activo aislado, y que los efectos de ciertas drogas o extractos pueden deberse a la coexistencia de varios de sus constituyentes químicos, que en conjunto serán responsables de su actividad. Recordemos aquí, como ejemplo, los valepotriatos y los componentes del aceite esencial de la raíz de valeriana, o los diversos grupos de ginsenósidos de la raíz de ginseng. 

En cuanto a la seguridad, muchas drogas provienen de la Medicina Tradicional y han sido utilizadas durante siglos, lo cual proporciona cierta garantía de su inocuidad, principalmente en lo que a toxicidad aguda se refiere. No debe descartarse de forma general, sin embargo, la posible aparición de toxicidad o de efectos secundarios indeseables para los productos fitoterápicos por el solo hecho de ser de origen natural. 

En cuanto a la eficacia, contribuyen a probarla el conocimiento de los principios activos de la droga, los ensayos farmacológicos experimentales y principalmente los ensayos clínicos. Uno de los factores más críticos en Fitoterapia ha sido siempre, precisamente, la escasez de ensayos clínicos que demuestren la utilidad terapéutica de los preparados. Ello se ha debido principalmente a razones económicas: por una parte el elevado coste de los mismos, y por otra la imposibilidad de patentar una droga vegetal y en general la dificultad de proteger de forma efectiva los derechos sobre los derivados de las drogas vegetales, particularmente los extractos. Sin embargo, en parte debido al endurecimiento de las legislaciones nacionales y de la propia Comunidad Europea, en los últimos años se ha incrementado la realización de ensayos clínicos controlados, principalmente con extractos estandarizados. Estos ensayos son de gran utilidad para una mejor definición de las indicaciones y la posología, así como para detectar posibles efectos adversos. 

Debemos recordar, finalmente, el importante esfuerzo en la evaluación crítica de la información (química, farmacológica, toxicológica, clínica) realizado por algunos organismos, como la Comisión E del Ministerio de Sanidad Alemán, que bajo ese criterio ha publicado monografías de unas 300 drogas vegetales. En un 66% de ellas figura algún tipo de contraindicación o efecto secundario, y de estas, en un 30% considera además que no hay suficiente evidencia de su eficacia. Entre los posibles riesgos figuran reacciones alérgicas a los constituyentes de la droga en personas sensibles, alteraciones gastrointestinales, e incluso efectos carcinogénicos en un reducido número de casos. 

A nivel europeo, por su parte, cabe destacar la labor de ESCOP (European Scientific Cooperative for Phytotherapy) para aunar y coordinar esfuerzos a nivel internacional, que lleva publicadas unas 50 monografías de drogas vegetales. Finalmente, también la Organización Mundial de la Salud está llevando a cabo un esfuerzo para publicar monografías con información contrastada. 

En conclusión, en las figuras del farmacéutico y el médico, como principales profesionale competentes en este campo, no sólo recae la responsabilidad de garantizar la calidad de los preparados fitoterápicos, sino que también, especialmente desde la oficina de farmacia o de la consulta en cada caso, deben velar por su correcta utilización mediante la prescripción, la información y el consejo al paciente.

Salvador Cañigueral y Roser Vila