Winter is coming!

Los días son más cortos, las noches más frías, las hojas cubren el suelo y los adornos navideños empiezan a aparecer en los supermercados. Son las señales del invierno que se aproxima y, al tiempo que sacamos del armario nuestras prendas de abrigo, debemos también preparar a nuestros caballos para el mal tiempo, especialmente a los caballos de más edad y a aquellos a los que les cuesta mantener su peso. Una alimentación adecuada es la clave para un peso saludable.

Los caballos necesitan más calorías en invierno.

Al reducirse los pastos con el frio,  los propietarios recurren al heno como fuente primaria de alimentación. Los caballos queman también calorías para combatir el frio. Conviene elaborar un programa de alimentación que diferencie la necesidad  suplementaria de calorías de la alimentación normal diaria. Una cantidad suficiente de heno o de forraje de buena calidad es la mejor fuente de calorías pero el heno es menos nutritivo que la hierba natural y  su poder disminuye con el tiempo. Podemos añadir harina de remolacha o avena para aumentar las calorías si necesitamos mantener un peso correcto. Las calorías complementarias mantienen las condiciones físicas del caballo pero para satisfacer sus nuevas necesidades nutritivas podemos complementar el forraje invernal con vitaminas, minerales, ácidos grasos y aminoácidos.

Evitar los piensos compuestos.

Cuando se utilizan piensos compuestos en invierno, los propietarios suelen aumentar la cantidad de pienso para aumentar las calorías y mantener las condiciones físicas del caballo. Los piensos suelen estar reforzados con nutrientes asociados al aumento de calorías por lo que el aumento de la ración de pienso puede resultar en un exceso de los mismos.

Un programa adecuado de alimentación.

Un buen programa de alimentación incluye un buen pasto y un heno de calidad con un aporte adicional de nutrientes en la proporción adecuada,  y puede contener  también algo de avena para  aumentar sus calorías y mantener el estado físico del caballo. Si el caballo tiene problemas de insulina o limitado el consumo de hidratos de carbono, puede comer harina de remolacha y/o aceite vegetal. La harina de remolacha aporta calorías sin  formar glucosa y es por tanto ideal para caballos sensibles al almidón o con problemas de bajo peso y resistencia a la insulina.

Un forraje equilibrado reforzado contribuirá a una mejor metabolización de los forrajes invernales y a una nutrición más eficiente. La lisina, por ejemplo, es un limitador de los aminoácidos de los forrajes; cuando se utiliza como un complemento de la dieta, se aprovechan mejor los restantes aminoácidos y se gana en eficiencia.

El cuidado invernal de los caballos de mayor edad.

Los caballos de más edad suelen bajar de forma en el invierno. Sus dientes pueden estar en peor condición que los de los jóvenes y limitar su capacidad de masticación. La acción mecánica de masticación y la consiguiente salivación son muy importantes para una buena digestión. Al caballo con problemas de masticación le resultará difícil alimentarse y, además, tendrá problemas de digestión. Por otro lado, será incapaz de absorber y aprovechar nutrientes como lo hacen los caballos más jóvenes. Teniendo en cuenta que en invierno necesitan más calorías para calentarse, los caballos de más edad consumirán  más calorías y nutrientes que los que comen, con los consiguientes riesgos para su salud. Las necesidades de calorías de los caballos de edad pueden satisfacerse con heno picado,  copos de avena y la harina de remolacha, muy apropiados para caballos con problemas de dentición. Estos caballos pueden beneficiarse también de un suplemento  del pasto que contenga lecitina, un emulsionante que incrementa la absorción de los nutrientes de los que carecería en otro caso.

Original de Life Data Labs.

Traducción de EKI

 

ALIMENTACIÓN DEL CABALLO

El caballo debe encontrar en su alimentación la energía y los constituyentes necesarios dependiendo de su tamaño y de la actividad que practique. Es necesario proporcionarle buenas raciones conociendo los diferentes tipos de alimentos para utilizarlos correctamente y adaptar la alimentación a cada individuo y a su actividad.

Las tres reglas básicas para la alimentación equina son:

       -   Proporcionar comida a menudo y en pequeñas cantidades. El caballo pasa la mayor parte del tiempo comiendo, por lo que es aconsejable dividir la ración diaria en 4-5 veces.
       -   No comenzar a trabajar justo después de una comida ni dar de comer justo después de trabajar.

       -   Siempre tener a su disposición agua corriente y una piedra de sal.

Para calcular el aporte de una ración se utilizan varios indicadores:
 
1-      UNIDAD FORAJERA (U.F.): esta medida permite calcular el valor energético de un alimento por comparación con un producto de referencia. Una UF corresponde al valor energético de un kg. de cebada/1.828 kcal. (Método de Fjorn).
 
2-      MATERIA NITROGENADA (AZOADA) DIGESTIBLE (MAD): indispensable ya que forma parte de la composición del cuerpo y de la elaboración de todas las producciones del mismo: leche, carne, hueso, trabajo. Sus necesidades se ven cubiertas por el aporte de aminoácidos resultantes de la digestión de las proteínas.
 
3-      OBSTRUCCIÓN DEL PASO DE LA RACIÓN: debemos tener en cuenta la longitud del aparato digestivo del caballo. Por ello, la ración debe incluir un mínimo de lastre necesario para facilitar el tránsito; una tasa demasiado elevada, sin embargo, reduce el nivel de ingestión. Es necesario encontrar un equilibrio que no sea perjudicial para la actividad deportiva (engorde de abdomen).

4-      EQUILIBRIO DE LA RACIÓN: se refiere a la totalidad de la ración y, sobre todo, a las proporciones de sus constituyentes que aseguren el mejor mantenimiento y el más alto rendimiento del animal. Debemos evaluar los aportes de energía, la materia nitrogenada, los minerales y las vitaminas.  

La ENERGÍA proviene principalmente de los glúcidos. Las cantidades dependen del peso del caballo y de su actividad.
 
a) MANTENIMIENTO: 0,5 UF/100 kg. de peso vivo + 2 UF.

b) SEGÚN LA ACTIVIDAD:
- Crecimiento: 1-2 UF.
- Trabajo ligero: 0,5 UF por hora.
- Trabajo medio : 1 UF por hora.
- Trabajo intenso: 2 UF por hora.
-   Reproducción (macho): 2 UF (1 cubrición por día).
-   Reproducción (hembra):
        + 0,5 UF (hasta 7 meses de gestación).
        + 1 UF (hasta 9 meses).
        + 2 UF (lactancia).

Las necesidades de materia azoada digestible MAD también son variables:

a) MANTENIMIENTO: 60g/100 kg. de peso vivo.
 
b) SEGÚN LA ACTIVIDAD:
- Crecimiento: 10-20 g./100 g. de peso vivo.
- Trabajo: 70 g. por cada UF suplementaria.
- Reproducción (macho): 120 g. por UF suplementaria (240 g.).
- Reproducción (hembra):         
+ 120 g por UF suplementaria.
+ Hasta 7 meses de gestación: 60 g.
+ Hasta 9 meses: 120 g.

+ Lactancia: 240 g.

 

Los MINERALES condicionan el desarrollo y robustez del esqueleto (calcio y fósforo).
 
El cloruro de sodio, que desaparece en grandes cantidades con la sudoración, y los oligoelementos son de vital importancia para el caballo de competición.
 
1-    Calcio y fósforo (Ca y P): intervienen en la solidez del esqueleto. El aporte de Ca y P debe estar en proporciones especiales y, según las necesidades, puede ir de 1:3 a 1:7.
El defecto de mineralización de los huesos puede traer como consecuencia la hipertrofia de las epífisis de los huesos, la crisis de crecimiento (raquitismo), la desmineralización del hueso adulto que “exagera” las lesiones (taras duras)…
 
2- Cloruro de Sodio (Na Cl): su equilibrio depende del clima y el trabajo. Las carencias se traducen en un mal estado del pelo, pérdida de apetito o lamer el box.
 
3- Potasio (K): influye en la excitabilidad muscular y es muy rara su carencia.
 
4- Magnesio (Mg): influye en el sistema nervioso. En caso de carencias, se produce hiperexcitabilidad, sudoración y fuerte variación del ritmo respiratorio. Aporte diario recomendado: 1,3 g./ 00 g. de peso vivo.
 
5- Azufre (S): influye en la elaboración de pelo y córnea.

6- Hierro (Fe): interviene en la renovación de la sangre (hematopoyesis), de los huesos y los músculos; favorece el apetito, el transporte de oxígeno y la recuperación tras la fatiga. Su carencia provoca anemia.

Los OLIGOELEMENTOS son minerales necesarios para el desarrollo armónico celular, pero requeridos en pequeñas cantidades. A pesar de ello, son imprescindibles para la mayoría de las reacciones químicas del organismo, interviniendo en la síntesis de las hormonas, la digestión de los alimentos, la reproducción celular y el sistema de defensa del cuerpo.

1- Cobre (Cu): interviene en la formación de células nerviosas.
2- Yodo (I): favorece la regulación térmica y lucha contra las infecciones.
3- Selenio (Se).
4- Zinc (Zn).
5- Cobalto (Co).

Las VITAMINAS pueden ser liposolubles (asociadas a las grasas) o hidrosolubles (solubles en el agua). Las primeras se acumulan en el organismo, y es tan peligroso su defecto como su exceso. Las segundas se eliminan a través de los fluidos corporales si existen cantidades altas.
 
1) Vitamina A: indispensable para el crecimiento, fertilidad y la cicatrización. Interviene en la producción de células reproductivas.
Cantidad recomendada: 10000 Ul/día (Ul es la unidad internacional de medidas de aporte vitamínico).
Fuentes naturales: zanahorias, complementos minerales de las vitaminas.

2) Vitamina D: interviene en la síntesis ósea (fijación del calcio); antirraquítico.
Cantidad recomendada: 5000 Ul/día.
Fuentes naturales: luz solar.

3) Vitamina B: controla las principales transformaciones metabólicas.
- B1: hidratos de carbono, grasas: 35 mg./día.
- B2: problemas de la vista: 35 mg./día.
- B12: índice o tasa de hemoglobina: 0,08 mg./día.

4) Vitamina C: estimula el metabolismo muscular, disminuye los límites de la fatiga.
Cantidad recomendada: 500 mg./día.

5) Vitamina K: interviene en la coagulación de la sangre.
Cantidad recomendada: 1 mg./día.

6) Vitamina E: cumple un papel en la fertilidad, la fuerza muscular y el sistema nervioso.

Cantidad recomendada: 100 mg./ día.

Observaciones:
- Todos los productos que contienen vitaminas tienen una fecha límite para el consumo.
- Las vitaminas B y C son solubles en agua (hidrosolubles), las otras están contenidas en en grasas (liposolubles).

- Las vitaminas están contenidas en los suplementos nutricionales que existen en forma líquida, gránulos o piedra de lamer.

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NUTRICIÓN DEL ATLETA EQUINO

Mantener el nivel competitivo del caballo es esencial para ganar. Si Ud. está compitiendo activamente con su caballo o entrenando para una competencia, unos pocos segundos pueden significar la diferencia entre el primer y el segundo puesto; y necesita un programa bien planeado que incluya el cuidado de la salud además del ejercicio. La genética tiene un rol preponderante en la base del atleta equino. Pero sin una adecuada nutrición aun el caballo de raza mejor entrenado “morderá el polvo” sin alcanzar los primeros puestos. La nutrición tiene un impacto directo en la performance del caballo. La comprensión de qué es lo que se necesita para alimentar el caballo es fundamental para una óptima performance.

NECESIDADES ESPECIALES DEL EQUINO ATLETA:

La exigente actividad física del caballo de competencia requiere altos niveles de nutrientes. Su elevada carga de trabajo utiliza grandes cantidades de energía y crea la necesidad de reparar tejidos regularmente. Debe haber un balance de energía, proteína, minerales y vitaminas completo.

Como un complejo y muy bien afinado motor en un auto de carrera, los músculos de un caballo atleta necesitan combustible que les provea energía para la contracción.

CÓMO LOS NUTRIENTES SE RELACIONAN CON LA PERFORMANCE ATLÉTICA DEL CABALLO:

La energía es el combustible utilizado para alimentar músculos, huesos, nervios, órganos y todas las actividades metabólicas del organismo. La energía se obtiene de tres fuentes primarias: carbohidratos, grasas y proteínas. Estos nutrientes proveen la energía química en forma de ATP (adenosintrifosfato), permitiendo la contracción de los músculos durante la actividad física.

En descanso y durante actividad de baja intensidad y larga duración (aeróbica), como "endurance" o "trekking" (la prueba completa es un ejercicio aeróbico con picos de anaeróbico), el metabolismo del músculo se alimenta de grasa como fuente principal de energía. En el ejercicio aeróbico, que requiere oxígeno, el caballo quema grasa y gasta glucógeno mientras lleva a cabo un trabajo lento, de baja intensidad que puede durar largo tiempo.

El adenosintrifosfato (ATP) se produce en el metabolismo de las grasas, glucógeno y proteína, para proveer energía para la contracción muscular.

A medida que crece la intensidad del ejercicio, aumenta la utilización de carbohidratos. En ejercicio de alta intensidad y poca duración (anaeróbico), como carreras de velocidad, carreras de tambores y "cutting", la fuente primordial de energía son los carbohidratos provenientes del glucógeno muscular, y no se requiere oxígeno. El ejercicio anaeróbico tiene que ver con alta intensidad en períodos breves. Sin embargo, como se gastan las reservas de glucógeno del músculo en el ejercicio anaeróbico, la glucosa de la sangre será utilizada. La oxidación de la proteína se hace también importante. Sin embargo, la proteína no es el combustible más importante, ni el más eficiente.

PROTEÍNA:

La proteína es esencial para la construcción, mantenimiento y reparación de tejidos corporales, incluyendo hueso y músculo. Algunos aminoácidos esenciales como lisina y metionina no pueden ser sintetizados por el caballo y tienen que ser suplementados en la dieta. La proteína del fardo y el grano puede ser deficiente en algunos aminoácidos esenciales. La calidad de la proteína (representada por el correcto balance de aminoácidos), así como la cantidad de la misma, varían en alimentos y forrajes, y ambas son importantes para determinar la disponibilidad de la proteína para el caballo. A veces cometemos el error de proporcionar gran cantidad de proteína de alta calidad al caballo adulto cuyos requerimientos son bajos.

MINERALES:

Los minerales son necesarios para el funcionamiento del músculo, el correcto desarrollo y reparación del hueso, el crecimiento, el funcionamiento de los nervios, la respiración, la síntesis de los elementos de la sangre y para la utilización de otros nutrientes.

Los minerales de mayor requerimiento para el caballo son calcio y fósforo, que comprenden el 70% del contenido mineral del organismo. Cobre y hierro son necesarios para la síntesis y funcionamiento de los elementos de la sangre. Los iones como sodio, potasio y cloro son conductores electrolíticos esenciales para el funcionamiento del sistema nervioso y el balance de fluidos. Los electrolitos se pierden durante el ejercicio, y la sudoración y las pérdidas excesivas deben reemplazarse, sobre todo en épocas calurosas.

VITAMINAS:

Las vitaminas son catalizadores químicos esenciales para el crecimiento, mantenimiento y reproducción, y virtualmente para todas las actividades celulares. Las liposolubles (A, D, E y K) se almacenan en los tejidos como reserva, pero las hidrosolubles (grupo B), deben suplementarse constantemente.

La mayoría de las vitaminas del grupo B se sintetizan en el ciego del caballo, pero el requerimiento del caballo atleta es mucho mayor que la síntesis por el rol que éstas juegan en el metabolismo de la energía.

AGUA:

Un caballo atleta puede beber hasta 100 litros diarios de agua si está ejercitándose intensamente.

Los caballos necesitan agua fresca, clara y esencialmente poder beber a voluntad. La única excepción a esta regla es que luego del ejercicio el animal debe descansar antes de beber.

FIBRA:

Aunque no es un nutriente verdadero, la fibra es necesaria para mantener funcionando el organismo correctamente. La fibra ayuda a la motilidad digestiva y provee el sustrato para la actividad microbiana. Las pasturas y el fardo son las principales fuentes de fibra. El caballo no puede ser alimentado con grano o raciones peleteadas solamente, debe ingerir fibra. Otro de los beneficios de la misma es que evita comportamientos de "pica" (roer madera, virutear, etc.).

¿CÓMO SE ACONDICIONA EL EQUINO ATLETA?

La sofisticada visión actual sobre el acondicionamiento del caballo atleta es el resultado de la investigación nutricional y metabólica y de la fisiología del ejercicio en el caballo. Basadas en la comprensión de cómo las grasas, carbohidratos y proteínas se utilizan bajo diferentes cargas de ejercicio, los programas de nutrición y entrenamiento tienen diversos enfoques:

*Manejo de programas de alimentación que hagan eficiente el metabolismo para cargas diversas de ejercicio.

*Programas de ejercicio que no sólo entrenen para competencias específicas sino que logren la respuesta fisiológica más eficiente de los músculos.

METABOLISMO MUSCULAR:

La intensidad y duración del ejercicio determina las vías metabólicas a ser utilizadas por la energía. Estas vías que satisfacen diferentes demandas tienen lugar en los músculos, y diferentes tipos de fibras musculares actúan en cada caso.

La genética determina el tipo de fibras musculares de una raza y del caballo como individuo.

Las razas velocistas como el Pura Sangre de Carrera y el Cuarto de Milla tienen mayor proporción de fibras musculares de contracción rápida contra las de contracción lenta que las razas de resistencia como los Árabes. La capacidad atlética inherente de una determinada raza para sobresalir en ciertos tipos de competencia se debe a su predisposición genética hacia ciertos tipos de músculos y de metabolismo. Por supuesto que dentro de una misma raza ciertos individuos sobresaldrán por su propia arquitectura genética. Los entrenadores y nutricionistas deben tener en cuenta estas diferencias cuando planeen un manejo alimenticio.

Las necesidades energéticas del caballo atleta son muy altas, hasta 30000 o 40000 calorías por día. A menos que esa energía sea proporcionada en la dieta, la proteína del músculo será metabolizada y habrá desbalances. Las mejores fuentes de energía son grasas y carbohidratos, y una combinación de fuentes de energía puede ser necesaria para proveer estos nutrientes.

CONSIDERACIONES DIGESTIVAS:

El caballo evolucionó como un animal de pastoreo y en libertad que come casi continuamente. Cuando las prácticas de manejo proveen alimento sólo dos veces al día, la capacidad del estómago relativamente pequeña hace difícil cubrir los requerimientos energéticos, especialmente en los caballos de competencia. Para cubrir altas demandas de energía, los entrenadores por tradición incrementan el grano y disminuyen el forraje en la ración. Sin embargo, el caballo sólo puede ingerir determinada cantidad de grano, más que eso derivaría en disturbios digestivos, como cólico e infosura.

Muy a menudo el caballo de competencia no puede comer las cantidades necesarias para cubrir sus requerimientos energéticos.

Cualquier programa de nutrición debe estar acompañado por un régimen de ejercicios adecuado. El ejercicio es crítico para desarrollar la capacidad cardiovascular y mantener la condición ideal para el caballo de competencia. Es también fundamental asegurar el correcto tránsito de los alimentos por el tracto digestivo asegurándose de que los nutrientes se utilicen correctamente y para prevenir el cólico.

El ejercicio desarrolla el tono muscular para mantener la condición física.

El caballo atleta en temporada no tiene problemas con su plan de ejercicios, pero fuera de ella el ejercicio regular y una ingesta reducida de alimentos son imprescindibles para mantener la condición física. El ejercicio adecuado mejora la actitud y el apetito y además reduce vicios. El caballo aburrido desarrolla malos hábitos.

Si el caballo sale a la mañana, por ejemplo, siempre debe pasar una hora entre el consumo de alimentos (digestión preliminar) y el ejercicio. Por la tarde al menos 30 minutos para descansar antes de la ración.

LA GRASA COMO FUENTE DE ENERGÍA:

Una estrategia alimenticia cada vez más popular es la adición de grasa a la dieta del equino.

Provee alta energía en forma concentrada sin incrementar la proporción de granos en la dieta. En base calórica, medio kg. de grasa equivale a 1,5 kg. de avena, 1,2 kg. de maíz y hasta 3 kg. de fardo o pastura. También el agregado de grasa a la dieta parece mejorar el temple del caballo y además el pelo y la piel.

Hasta hace poco tiempo, los caballos debían confiar en azúcares, almidones y fibra para obtener energía. Pero antes de poder ser utilizadas, estas sustancias deben ser digeridas y metabolizadas. Recientes investigaciones sugieren que los procesos metabólicos requeridos para la grasa son más rápidos y producen menor calor de fermentación que el requerido para digerir carbohidratos.

Los últimos trabajos indican que las grasas y aceites pueden aportar una especie de "extra calor" al metabolismo energético de los caballos. Bajo ciertas circunstancias, la grasa de la dieta puede incrementar el glucógeno del músculo, un proceso conocido como "paquetes de glucógeno". Los mecanismos que se utilizan para mejorar la utilización de glucosa y grasa no están claros, pero hay efectos benéficos.

La suplementación con grasa parece mejorar la performance atlética. La mejora parece deberse al aumento de la disponibilidad de la glucosa sanguínea y mejor utilización de la grasa como combustible. La grasa dietaria parece ayudar a los caballos a mantener niveles más altos de glucosa en sangre. Otra teoría dice que la grasa dietaria podría condicionar el metabolismo del caballo a utilizar las reservas corporales de grasa más eficientemente a niveles menores de consumo de oxígeno que cuando es alimentado con poca o ninguna grasa. Dichos efectos pueden afectar significativamente a la performance del caballo conservando las reservas corporales de glucosa, que pueden ser utilizadas más tarde durante el evento demorando la aparición de la fatiga.

La grasa es entonces una excelente fuente de energía de alta densidad para proveer en combinación con otras fuentes de energía. Demasiada grasa o un tipo inadecuado de ella pueden comprometer la palatabilidad de la ración. El aceite vegetal es altamente palatable y no requiere fermentación en el ciego, por lo cual es una fuente excelente de grasa dietaria. Un 5% en la ración es un nivel adecuado.

Ing.Zoot. Elisabeth I. Valeriani
Cátedra de Nutrición y Alimentación Animal
evaleriani@fvet.uba.ar

Elisabeth I. Valeriani

LA ALIMENTACIÓN II

Tenga en cuenta los siguientes consejos de alimentación si quiere que su caballo siga una alimentación completa en cada una de las situaciones que pueda encontrarse: consursos…

¿CÓMO SE ALIMENTA EL CABALLO? 

El caballo, es un animal herbívoro, no rumiante.

Posee un aparato digestivo no adecuado para la digestión de fibras y forrajes, pero que se ha tenido que adaptar a ello.

Debe recibir diariamente alimento en cantidad suficiente, con un promedio de un 1,5 a 2,5% de su peso vivo, del cual, un 0,5 a 1% debe ser forraje; el resto deben ser ingredientes que cubran los requerimientos nutricionales del caballo, como son cereales, leguminosas, salvados, pulpas, etc. En total, una combinación de 7 u 8 ingredientes, ya que, considerados de forma individual, ninguno se adapta perfectamente a sus necesidades.

Sin embargo, la utilización de los piensos compuestos que contienen todos los nutrientes necesarios, permite sustituir gran parte de esos ingredientes, al mismo tiempo que se asegura una ración diaria completa y equilibrada.

Por lo tanto, dentro de los piensos compuestos, hay productos para ser usados de muy distinta forma:

      – Productos completos, como alimento único, sin aporte alguno de forraje.
      – Productos complementarios del forraje.
      – Productos concentrados para mezclar con cereales, básicamente avena, como complemento de los forrajes.

¿CÓMO SE CALCULA EL PESO DE UN CABALLO?

Normalmente, no se dispone de básculas capaces de pesar a un caballo, pero hay una forma muy sencilla:

      – Basta medir el perímetro torácico (P.T.) y la alzada a la cruz (A.C.) con una cinta métrica y aplicar las siguientes fórmulas del INRA:

        Caballos adultos

PV (kgs.) = 4.3 x P.T. (cms.) + 3 x A.C (cms.) – 785

       
        Caballos de menos de 4 años

PV (kgs.) = 4.5 x P.T. (cms.)  - 370

RECOMENDACIONES GENERALES

-  Suministrar la ración diaria de nutrimento en 2 o mejor 3 tomas al día y a las mismas horas.

- Toda modificación del programa alimentario, deberá hacerse progresivamente (en unos 10 días.)

- Después de comer, dejar al menos 2 horas de reposo al caballo antes de cualquier trabajo.

- Antes de dar de comer al caballo, es necesario suministrarle agua: de 30 a 40 litros de agua por día en condiciones normales. Un caballo puede beber hasta 60 litros si está sometido a esfuerzos violentos, si la temperatura exterior es elevada o si se trata de una yegua en lactación.

- Siempre dar de beber de forma continua, nunca de una sola vez. El agua deberá ser clara y limpia, ni muy fría ni muy caliente (lo ideal está sobre los 15º C.)

ALIMENTACIÓN DEL CABALLO EN CONCURSOS

La pregunta de qué es lo que debe dar de comer al caballo antes de los concursos, ronda siempre en la cabeza de cualquier jinete. Adaptar la dieta al nivel de ejercicio, es evidente que resulta necesario, pero saber cómo hacerlo, requiere profundos conocimientos de fisiología y nutrición equinas.

En competiciones donde el ejercicio al que se somete el caballo es prolongado (nos referimos principalmente a las pruebas de raid), las reservas de carbohidratos en el organismo se convierten en un factor limitante, especialmente cuando además, las reservas de grasa son limitadas: Por el contrario, en pruebas de menor duración (es el caso de las carreras), estas reservas pasan a ocupar un papel secundario. Los días previos a la competición, la reducción gradual en la intensidad del ejercicio, junto con el aporte de una dieta regular, ayuda a asegurar que las reservas de glucógeno hepático y muscular, se acerquen a niveles óptimos durante los días del concurso.

El tipo de alimento consumido y los intervalos entre la comida y el comienzo del ejercicio, tienen importantes efectos en la respuesta del caballo al mismo.

El "combustible" empleado por el músculo, está en estrecha relación con la intensidad y la duración del ejercicio. 

En pruebas de velocidad (carreras), la mayor parte de la energía necesaria, procede principalmente del glucógeno almacenado en el músculo. Cuando el caballo se somete a pruebas de menor intensidad, la energía se obtiene tanto de los carbohidratos, como de las grasas y de hecho, para el animal utilizar la grasa durante ejercicios de mayor duración, es una ventaja, ya que así se conservan las reservas de carbohidratos y se retrasa el inicio de la fatiga.

La disponibilidad y la utilización de las distintas fuentes de energía están influidas por las hormonas, destacando la insulina
Ésta es la razón, de que a la hora en que se ofrece la última comida antes del concurso, tenga tanta importancia.

Cuando la base de la dieta es el cereal (el más empleado es la avena), el almidón que contiene, se transforma en el intestino delgado en unidades de glucosa que se absorben y pasan al torrente circulatorio. 
         
Después de una ración de 1-2 kg. de avena, la concentración máxima de glucosa en sangre, se produce aproximadamente a las dos horas, que es el tiempo necesario para el movimiento del alimento del estómago al intestino delgado, la transformación del almidón a glucosa y la absorción de la misma, al sistema circulatorio.

La insulina, una hormona sintetizada en el páncreas, se libera como respuesta al incremento de glucosa en sangre, teniendo por tanto, un importante efecto en el metabolismo corporal.

Una vez que se produce el aumento de la concentración de glucosa en sangre, la insulina estimula su entrada en distintos tejidos orgánicos y en el músculo, se almacena en forma de glucógeno, mientras que en el tejido adiposo, lo hace en forma de grasa.

Si el caballo consume una ración de grano de 1 a 4 horas antes de la competición, se producirá  un incremento de la concentración de glucosa y por tanto de insulina justo en el comienzo de la misma, mientras que si la ración se consume 5 o más horas antes del ejercicio, la concentración de glucosa, estará cerca de los niveles basales, una vez comience el concurso.

En el  primer caso, es decir, cuando la ración se da de una a cuatro horas antes, es fácil que al comenzar el ejercicio, se produzca un descenso rápido de la concentración de glucosa al aumentar las necesidades de la misma por el músculo. Esta situación, para algunos investigadores resulta perjudicial, aunque en ocasiones, el descenso es transitorio y no tiene por qué afectar al rendimiento del animal.

¿Son buenas entonces las dietas a base de cereales (carbohidratos) antes de la competición?

En la actualidad, se piensa que un incremento en la utilización de la glucosa en sangre durante el ejercicio, está asociado con un descenso en la utilización de las grasas, ya que la insulina liberada, actúa bloqueando la liberación de ácidos grasos desde las reservas del tejido adiposo y limitando el metabolismo de éstos en el músculo.

Cuando comparamos caballos que reciben una ración a base de cereal, frente a aquellos que reciben una de forraje o incluso se les somete a ayuno antes del concurso, se comprueba que los primeros, presentan concentraciones de ácidos grasos en sangre más bajas durante el ejercicio. 

Las dietas a base de grano antes de comenzar la competición, hacen que la energía necesaria se tome principalmente de las reservas de carbohidratos, antes que de las de grasas y como las primeras son mucho más limitadas, no resulta recomendable para caballos que compiten en pruebas de larga duración, como es el ejemplo de los caballos de raid.

Los caballos que compiten a mediodía, deberían recibir la ración habitual, ya que de esta forma, se dispone de un intervalo de 5 a 6 horas, suficiente para que los niveles de glucosa e insulina en sangre, estén próximos a los valores basales. 

Mucho menos se conoce acerca de las dietas dadas a intervalos inferiores a una hora antes del concurso. Esto se presenta por ejemplo, en pruebas de raid, donde se ofrece comida a los animales durante los distintos controles que existen durante la carrera. En esta situación, los intervalos entre la comida y el inicio del ejercicio, se reducen hasta 45 o incluso 30 minutos, lo que ayudaría a mantener niveles adecuados de glucosa en sangre cuando las reservas de glucógeno muscular y hepático, están mermadas. 

Una vez que se han visto los efectos negativos de las dietas ricas en carbohidratos antes de la competición, la siguiente pregunta que puede surgirnos es si son buenas las dietas de heno antes de los concursos.

Los caballos, durante la masticación, producen una gran cantidad de saliva que se mezcla con el alimento y es deglutida. Además, la llegada de este alimento al estómago y al tracto intestinal, estimula la secreción de fluidos en la luz del intestino, lo que resulta en descensos temporales, de hasta un 15% en el volumen plasmático (para grandes cantidades de heno consumidas 2 horas antes del concurso).

Este descenso del volumen plasmático, compromete la función cardiovascular, tanto en pruebas de baja como de alta intensidad. El hecho de que durante la digestión se produzca un mayor flujo de sangre hacia el tracto digestivo, hace que se reduzca el flujo de la misma hacia otros tejidos (por ejemplo el músculo), afectando negativamente al rendimiento del caballo. 

Para caballos que compiten en pruebas de resistencia, el consumo de forraje 4 ó 6 horas antes del concurso, resulta beneficioso. Por cada kilogramo de heno que el caballo consuma, ingerirá de 2 a 4 litros de agua, que será retenida en el intestino grueso y constituirá una importante reserva frente a las pérdidas que se producen con la sudoración.

Por el contrario, en caballos de carrera, el consumo de heno previo a la carrera, resultará perjudicial, debido al incremento que resulta en su peso corporal; se calcula que un caballo que consume de 2 a 3 kg. de heno y tiene agua a libre disposición, aumentará su peso hasta 12 kg. (es por este motivo que muchos preparadores eliminan o limitan las raciones de heno los días previos a la carrera).

Si las dietas a base de grano o de heno, sobre todo en grandes cantidades, son perjudiciales antes de los concursos, ¿se puede pensar que el ayuno completo previo a la competición es la estrategia ideal?
La respuesta es obvia: de ninguna forma, ya que incluso períodos cortos de ayuno, resultan en reducciones bruscas de las reservas de glucógeno hepático; además, como la ingestión de agua está relacionada con el consumo de alimento, se producirá una reducción de la reserva hídrica del caballo durante la competición.

RECOMENDACIONES

Caballos de carreras

Limitar el consumo de heno los tres días antes de la carreras al 1% del peso corporal (para un caballo de 450 kg. un total de 4,5 kg. de heno/día.

La comida a base de grano previa a la carrera, debería ser de 0,5 – 1 kg. y unas 4 horas antes de la carrera.

Caballos de completo

Como la prueba de velocidad y resistencia suele tener lugar a primeras horas del día, no se recomienda ofrecerles una ración de grano por la mañana, debido al efecto perjudicial de altos niveles de glucosa e insulina en sangre. 
Por el contrario, después de esta prueba, se debe ofrecer al animal una ración de grano, que ayudará a restaurar las reservas de glucógeno necesarias para la prueba de saltos al día siguiente.

Algunos investigadores, sugieren que añadir grasa a la dieta en caballos de completo (por ejemplo aceite de maíz) durante la fase de entrenamiento, puede resultar beneficioso, ya que de esta forma, utilizarían más eficientemente las reservas de grasa durante la competición.

Caballos de raid

Se debe incrementar el consumo de heno, previo a la competición, debido a que provoca un aumento de las reservas de agua y electrolitos disponibles para el ejercicio.

No obstante, al igual que para el resto de disciplinas no se deben dar grandes cantidades durante las 4 horas previas al concurso y el grano de debería dar de 4 a 6 horas antes.

La mejor dieta, es un alimento completo, basado en pulpa de remolacha u otros tipos de pulpa, como fuente de fibra, fácilmente fermentable.

Durante los distintos controles, se le debe ofrecer al caballo forraje de alta calidad (por ejemplo alfalfa). También se pueden dar en estos periodos, pequeñas cantidades de grano (1 kg.) o sustitutos comerciales en forma de pulpa o salvado, ya que muchos caballos, no son capaces de comer 1 kg. de avena durante los controles.

 

Eki

ALIMENTACIÓN DEL CABALLO DE RAID

El RAID es uno de los deportes ecuestres de más rápido crecimiento en algunos países
de nuestro entorno. A los caballos de RAID se les exige que lleven a cabo un ejercicio
de duración larga (hasta 160 Km/día) normalmente a intensidad baja, pero
recientemente, las velocidades de carrera han aumentado bastante en competiciones
internacionales (hasta un promedio de 22,5 km./hora).

Pat Harris MA PhD DipECVCN VetMB MRCVS
Equine Studies Group
WALTHAM Centre for Pet Nutrition, Melton Mowbray, Leicestershire. UK.

La capacidad del caballo para hacer esto depende enormemente de las reservas de combustible del cuerpo en forma de glicógeno y grasa, así como una adecuada provisión de agua y electrólitos. La dieta influye en la cantidad de líquido y electrolitos y además influye en el tipo y la cantidad de combustible que los caballos almacenan, así como a su capacidad de usar tales combustibles con eficacia. Por lo tanto, la manipulación de la dieta influye en el desarrollo de la fatiga y determinará si el caballo termina o no la carrera.

El caballo de RAID tiende a ser delgado y musculoso, con un peso adecuado, pero nunca gordo. Estos caballos deben de estar bien afinados, ya que no tienen que tener un exceso de energía ni un comportamiento excitado cuando están corriendo, pero necesitan suficiente resistencia para completar la carrera a una velocidad razonable, y esto sin acumular excesiva fatiga o estrés, para así poder superar las inspecciones veterinarias.

El caballo de RAID tiende a ser sano y duro, tanto mental, como físicamente. El efecto de cualquier dieta sobre su comportamiento es, por lo tanto una consideración y dicha dieta debería guardar relación con su propio temperamento, su mantenimiento, la naturaleza del entrenamiento, así como el tipo de carrera preferido por el jinete.

El caballo de RAID debe ser alimentado para mantener su salud y vitalidad, tanto en los entrenamientos, como en los concursos. La nutrición juega un papel muy importante tanto para la preparación de la carrera como para la carrera en sí. Que un caballo pueda correr durante varias horas o días, manteniendo un nivel de forma física óptimo, depende en gran medida de una correcta alimentación. Sin embargo, al igual que ocurre con otras disciplinas, no hay ningún modo correcto de alimentar a un "caballo de resistencia", por tanto proporcionaremos las siguientes recomendaciones:

1. El aporte de energía es clave (mirar el gráfico 1):

- Hay que proporcionar al caballo suficiente energía durante el entrenamiento para mantener una condición a nivel 4-5 (en una escala de 1-9).

- El forraje ha de ser la base de la dieta para todos los caballos, pero en especial para los caballos de RAID.

- Evitar el heno maduro. Se debe proporcionar menos de un 30% de forraje que puede ser alfalfa u otros forrajes que, como este último, contengan un alto contenido en calcio (aunque también se pueden dar pequeñas cantidades durante los entrenamientos y mantenerlas durante la carrera). Se recomienda que el forraje elegido contenga un nivel proteínico entre bajo y moderado (8-11%).

- También se deben utilizar otras fuentes con alto contenido en fibra más digestibles, que proporcionen más energía, como por ejemplo la remolacha o las cáscaras de soja.

- La proteína no es la fuente de energía preferida, pero es muy importante la calidad y el tipo de proteína proporcionada. El nivel de lisina y teonina de la dieta del caballo de competición debe ser elevado – los copos de soja son una buena fuente de lisina.

- A menudo, es necesario utilizar piensos para mantener un nivel adecuado de energía o mezclarlo con algún cereal de alta calidad como el maíz cocido o micronizado o la cebada, pero no con cereales sin procesar. Se deben proporcionar raciones en pequeñas cantidades y con frecuencia.

- Hay un gran número de ventajas para los caballos de RAID que reciben un suplemento de aceite. Se recomienda proporcionar unas proporciones de entre el 5-10% del total de su dieta, suministrando pequeñas cantidades (la cantidad de energía que requiere un caballo se calcula de la siguiente manera: 100 ml./100 kg. de peso corporal del caballo/día). Es necesario añadir aceite gradualmente asegurándonos de que no esté rancio.

- Se debe subir la cantidad de vitamina E que reciben los caballos añadiendo aceite a su dieta. La cantidad debe ser de 100 ui/100 ml. por encima de las cantidades mínimas recomendadas (160-250 ui/kg. DM).

- También es recomendable que reciban unos niveles de selenio de 0,2 mg./kg. DM.

 

Gráfico 1. Nos muestra las tres fuentes de energía más importantes, cómo se digieren y cómo se utiliza lo producido por la digestión.

2. Una adecuada cantidad de agua y electrolitos es esencial:
 
- La evaporación del sudor es uno de los mecanismos más importantes para disminuir el exceso de calor producido por la utilización de energía. La producción de sudor viene acompañada de una pérdida de electrolitos, en particular sodio, potasio y cloro.

- Aunque los caballos tengan un acceso adecuado al agua y los electrolitos, es normal que pierdan entre un 3-7% de su peso corporal durante una carrera larga.

- Durante la preparación y el entrenamiento hay que proporcionar una cantidad suficiente de sodio y cloro y durante la carrera se recomienda añadir calcio y magnesio.

- No sirve para nada sobrealimentar al caballo con electrolitos días antes de la carrera, pero es necesario que reciba una cantidad adecuada de electrolitos el día de la carrera para que esté pletórico.

- Las jeringas son otro modo de proporcionar electrólitos al caballo, siempre que nos aseguremos que el caballo bebe suficiente cantidad de agua, ya que suministrar jeringas hipertónicas puede producir serios problemas a caballos deshidratados.

- Una reciente investigación ha sugerido que puede ser beneficioso no proporcionar un suplemento adicional de potasio durante la carrera (mayor de lo que proporciona el forraje) a ciertos caballos bajo circunstancias específicas, pero desde luego, es esencial un suplemento durante el período de recuperación. Incluso si tiene dudas, lo mejor sería proporcionar un suplemento de potasio durante la carrera.
 
Sal y otros electrolitos

La producción de sudor parece disminuir sólo después de una pérdida de agua extrema y, aunque puede haber algunos cambios en la composición del sudor a nivel básico, la pérdida de éste está automáticamente acompañada por una disminución de electrolitos. El sudor contiene unos porcentajes bajos de calcio (~0.12 g./l.), magnesio (~ 0,05 g./l.) y fosfatos (<0,01 g./l.) y relativamente altos de sodio, potasio y cloro (ver tabla 1). Hay también pequeñas cantidades de minerales como por ejemplo hierro (~4 mg./l.) y zinc (~11,5 mg./l.). Sin embargo, los principales electrolitos que se pierden con el sudor son sodio, potasio y cloro.
 
Suplementos necesarios durante el entrenamiento

Una dieta basada en un buen forraje proporciona una reserva suficiente de potasio al caballo de RAID, de este modo el propietario debe preocuparse fundamentalmente de que el caballo reciba la cantidad suficiente de sal. Los requisitos de sodio para el caballo en descanso se estima que son de 20 mg./kg. peso corporal/día (dando por hecho que las fuentes de sodio sean absorbibles en un 90%). Se ha sugerido en varios estudios que, para valorar los requisitos de sodio de un caballo en trabajo, se debe tener en cuenta que el sodio es uno de los componentes que se expulsa con el sudor. La cantidad necesaria para reemplazar esto es de ~3,45 gr./l. y la cantidad de sudor producido, por ejemplo, por un caballo en trabajo ligero, medio, fuerte y muy fuerte es respectivamente (en litros/100 kg. de peso corporal) de 0,5 a 1,1 (ligero) de 2,2 a 5 (medio) y de 7 a 8 (fuerte y muy fuerte).

Tabla 1. Sodio, potasio y cloro que contiene el sudor de los caballos

Electrolito
Concentración aprox. en gramos/litro de sudor
Cantidad aprox. que hace falta ingerir para reemplazar la cantidad perdida en un litro de sudor (gramos)
Sodio (Na)
3,1
3,45
Potasio (K)
1,6
2
Cloro (Cl)
5,3
5,5

Por ejemplo: un caballo de RAID de 450 Kg. en trabajo fuerte durante tres horas, puede sudar después de trabajar aproximadamente 2 l./100 kg. de peso corporal o aproximadamente 3 l./hora. Si no hace mucho calor se estima una pérdida de sudor de unos 9 litros. Los requisitos estimados serían:

Mantenimiento (20 mg./kg. PV)              = 9
+ para reemplazar el sudor perdido        = 9 x 3,45 g.
~ 31
Total                                                   ~ 40 gramos de sodio
(equivalente aproximadamente a 100 gr. de sal común).

Sin embargo, hay que tener en cuenta que este método está hecho para tener una idea aproximada de los requisitos de sodio que necesita un caballo normal. El cálculo tiende a sobreestimar la cantidad diaria, sobre todo en el caso de caballos que sudan mucho. En parte, esto puede ser debido a que el sistema gastrointestinal almacena una cierta cantidad de sodio durante el trabajo fuerte y por lo tanto no es necesario reemplazar de manera inmediata las pérdidas de electrolitos que se producen con el sudor.
Por consiguiente, se puede calcular una pérdida semanal de electrolitos y después determinar la cantidad diaria de sodio que debe proporcionarse.
Además, la cantidad de suplementos debe adaptarse a cada individuo, dependiendo de las condiciones medioambientales, condición física del caballo y nivel de entrenamiento. Normalmente, se recomienda que los requisitos de sal sean entre 30–60 g./día para caballos en entrenamiento de ~450 kg. Si se añade sal a la dieta para aumentar el nivel de sodio, también aumentará el nivel de cloro hasta alcanzar el recomendado.

En el caso de un caballo que no trabaja o trabaja muy poco, lo adecuado es cubrir sus necesidades de sal con un bloque (hay que asegurarse de que dicho bloque se encuentre en un lugar donde se pueda supervisar si el caballo lo utiliza o no). En el caso de que estemos dando un pienso o un suplemento que contenga otros minerales, se debe proporcionar un bloque de sal pura en vez de un bloque de minerales. No es aconsejable utilizar bloques de sal o minerales formulados para otras especies. El caballo que trabaja más o que suda mucho, debe recibir la sal añadiéndola a su pienso directamente para asegurar su ingestión – a no ser que se supervise y confirme que el caballo come suficiente del bloque. La sal se debe introducir o quitar de la alimentación del caballo de manera gradual.

Es importante saber que, entre los distintos estudios publicados sobre este tema, hay cierta variación entre las cantidades de sodio recomendadas en función de la cantidad de trabajo a realizar. Esto ocurre porque la cantidad de sodio que se encuentra en el sudor varía dependiendo del caballo. Es importante saber que durante la competición no es necesario reemplazar por completo las pérdidas de electrolitos.
 
Estrategias de alimentación para los días antes de la carrera
 
Antes de la carrera
 
- El nivel de entrenamiento debe reducirse 4-5 días antes de la carrera y tiene que ir acompañado de una correcta alimentación para asegurar que los niveles de glicógeno (energía en músculo) están "a tope".

- Es aconsejable que el caballo reciba mucho forraje antes de la carrera para asegurar que su sistema intestinal está lleno de agua y forraje. Se debe utilizar forraje de buena calidad tanto antes como durante la carrera.

- Permita al caballo que picotee heno u otro forraje en las horas antes a la carrera, pero no proporcione cantidades grandes de grano, ni pienso alto en cereales.

- Es recomendable suministrar un pienso con altos niveles glicémicos la noche antes de la carrera para aumentar la cantidad de glicógeno almacenado en el hígado – siempre sin sobrecargar el intestino delgado (proporcionando menos de 2 kg. de pienso en grano con melaza para un caballo de unos 500 kg. que esté acostumbrado a esta dieta).

- No es necesario "cargar" el sistema del caballo con electrolitos antes de la carrera.

- El calcio y el magnesio compiten entre sí para ser absorbidos dentro del sistema gastrointestinal del caballo. Por lo tanto, hay que asegurar que la cantidad de calcio que reciba no sea demasiado alta y que se proporciona suficiente magnesio.
 
El día de la carrera
 
- Se deben proporcionar electrolitos unas horas antes de la carrera (aunque no se deben proporcionar cantidades excesivas) y asegurar que el caballo esté bien hidratado y que haya bebido lo suficiente.

- Es importante supervisar la cantidad de agua que bebe el caballo, así como proporcionarla con frecuencia (por ejemplo cada 30 – 40 minutos).

- La administración de glicerol no parece ayudar al caballo, y puede incluso aumentar la pérdida de electrolitos.

- Las jeringas son otro modo de proporcionar electrólitos al caballo, siempre que se asegure que el caballo bebe suficiente cantidad de agua – suministrar jeringas hipertónicas puede producir serios problemas a caballos deshidratados. Una reciente investigación ha sugerido que ciertas maneras de proporcionar electrolitos durante la carrera pueden aumentar el riesgo de padecer úlceras gástricas.

- Se recomienda proporcionar pequeñas cantidades de calcio y sodio durante la carrera, pero lo primordial es dar un suplemento de sodio y cloro.

- Una reciente investigación ha sugerido que puede ser beneficioso no proporcionar un suplemento adicional de potasio (más de lo que proporciona el forraje) durante la carrera a ciertos caballos bajo circunstancias específicas, pero desde luego es esencial un suplemento durante el período de recuperación. En este momento, se recomienda que se proporcione como normal general, un suplemento que contenga potasio durante la carrera.

- Uno de los objetivos en la alimentación del caballo de RAID es maximizar la digestión y absorción del pienso en el intestino grueso y el colon. Por lo tanto, es recomendable proporcionar piensos en forma de granulado ya que el caballo puede comerlos más rápidamente, pasan por los intestinos con más eficacia y acaban en el intestino grueso mezclados con agua. Sin embargo, a muchos jinetes no les gustan los piensos en forma de granulado porque prefieren ver con sus ojos lo que come su caballo, usando un pienso en forma de mezcla.

- No hay nada escrito sobre cómo dar de comer a un caballo de RAID durante una carrera, ya que esto depende mucho de lo que quiera comer el caballo. De lo que no hay duda es que se debe proporcionar pienso de alta calidad, alto en fibra, buen forraje y agua. Además, se puede mezclar con harina de alfalfa, pulpa de remolacha, cereales, salvado de arroz, melaza o miel para incitar al caballo a comer. La mayoría de jinetes proporcionan heno de prado mojado también durante los "vet gates" (inspecciones veterinarias). Se recomienda añadir electrólitos a la comida si esto no le quita las ganas de comer al caballo o dar una jeringa de electrolitos después de que haya comido y bebido.

- Es aconsejable no cambiar la alimentación del caballo de RAID justo antes o durante la carrera, ya que el caballo está acostumbrado a un tipo de pienso y esto puede provocar alteraciones gastrointestinales.

- Se dice de manera anecdótica que la recuperación del sistema cardiovascular puede ser más lenta si el caballo recibe un pienso alto en carbohidratos solubles o tratamientos de glucosa. Sin embargo, sería conveniente hacer un estudio más exhaustivo para confirmar o refutar esta afirmación.

- Finalmente, no hay ningún estudio que confirme que las estrategias de carbohidratos usadas por corredores de maratón humanos sean de valor para los caballos.
 
Después de la carrera
 
- Proporcionar agua inmediatamente después de la carrera. Los caballos que han sido entrenados con soluciones salinas, pueden verse beneficiados si beben primero la solución salina y justo después agua corriente posteriormente a la carrera.

- Se debe dar heno de prado o ensilado seguido de algún pienso (parecido al que se proporcionó durante la carrera) y volver a la dieta normal durante los siguientes días. No hay que intentar reponer toda la energía perdida durante los primeros días después de la carrera.

- Es muy importante seguir dando un suplemento de electrolitos que contenga además potasio después de la carrera.
 
Conclusiones

Una dieta adecuada durante el periodo de preparación y durante la misma carrera puede disminuir o evitar algunos problemas metabólicos. Así pues, los entrenadores y jinetes de RAID, una de las disciplinas más complejas y difíciles, deben tener la última información a su alcance sobre nutrición para asegurar el bienestar y competitividad de sus caballos.

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Pat Harris