BALANCE F - UN CUARTO BALANCE NO CONSIDERADO (ESTUDIO COMPLETO)

El Balance F es el nuevo balance que guarda directa relación con la flexibilidad longitudinal del casco y con las desviaciones mediales y laterales del mismo.

Mediante este balance se puede controlar la distribución del peso del cuerpo del caballo en ambos lados del casco. Como resultado, se puede lograr un total equilibrio corporal en el caballo.

A continuación, expongo el estudio que explica y demuestra los efectos de los aplomos incorrectos y de desvasados inapropiados en el casco, con relación a su flexibilidad longitudinal. Además, cuál es la forma correcta para trasladar el peso del caballo desde un lado del pie hacia el centro de equilibrio del mismo.

Existe una gran cantidad de bibliografía donde se habla de la flexibilidad transversal (horizontal) o dilatación natural del pie, pero nunca antes se había tenido en cuenta la flexibilidad que posee el casco en sentido longitudinal (vertical), movimiento que es más importante a tener en cuenta, porque de él depende la correcta distribución de fuerzas en ambos lados del pie y en el caballo en conjunto.

Estudio:

En enero de 1999, durante el herrado de una yegua de salto con los cuatro cascos desviados hacia diferentes lados, me formulé la siguiente pregunta:

¿Cuál es la causa que produce desviaciones mediales y laterales de cascos y cuál es la forma correcta de desvasar para evitar y corregir tales desviaciones?

La respuesta surgió luego de haber observado la incidencia de presiones negativas en el casco, con relación a su flexibilidad longitudinal y a sus límites naturales de corte. Leer estudio “Lectura del casco del caballo”.
Sobre la base de que el casco es una estructura córnea flexible, son dos los movimientos que experimenta dependiendo de las presiones que recibe:

El movimiento transversal o también llamado dilatación natural del pie. Es aquel que se origina cuando el pie apoya en el piso, produciendo la expansión de su aparato fibroelástico hacia los laterales. La expansión no supera la distancia de 6 mm.

El movimiento de flexión longitudinal. Tiene su origen cuando el pie, sin herradura, recibe presión en un sólo talón, pudiendo sobreelevar el talón presionado hasta una altura de 20 mm. o más.

Esta flexibilidad vertical es el principal factor que he tenido en cuenta durante el desarrollo del estudio del Balance F.
Durante el desarrollo del estudio he trabajado en un gran número de caballos de diferentes zonas de Argentina, que presentaron diferentes tipos de desviaciones mediales y laterales de cascos, originadas por defectos de conformación, herrados deficientes y por efecto de desgastes naturales de acción negativa.
Doy inicio al desarrollo del Balance F, recordando los tres balances estáticos, parciales,  ya conocidos.

Balances estáticos, ya conocidos

Los balances estáticos son los balances X, Y y Z.
El balance X comprende el balance visto de frente y sus variaciones angulares, además de las variaciones de longitud de las paredes lateral y medial del casco.

El balance Y comprende el balance visto desde arriba, tiene en cuenta las variaciones rotacionales que se producen girando el pie sobre su propio eje.

El balance Z comprende el balance visto de costado y tiene en cuenta las variaciones angulares que se producen en el eje cuartilla-casco.

Balance F (BF) o Triangular, no considerado hasta ahora

Al tener en cuenta los factores presión y flexibilidad, comencé a trabajar sobre un nuevo balance al que denominé balance F o Triangular. Lo he denominado F por estar enteramente basado en la flexibilidad longitudinal que posee el casco y Triangular por la uniforme distribución de presiones y contra presiones que convergen en el pie, con relación al centro de flexión en la pinza y los puntos de soporte en los dos talones, configurándose así el triángulo.

El balance F corresponde al balance latero-medial que tiene en cuenta la flexibilidad vertical o longitudinal que posee el casco, en combinación con las fuerzas incidentes provenientes del peso del caballo y de las contrafuerzas provenientes desde el piso.

El balance F existe en todos los caballos, sanos o con defectos, está en nosotros respetarlo y considerarlo al desvasar un casco.

Este balance regula la distribución del cuerpo del caballo sobre cada pie individual y sobre los cuatro pies en conjunto.
Al fijar la flexibilidad del casco con una herradura rígida, pueden ocurrir dos cosas:

  • Fijar la flexibilidad en punto 0. Significa coincidencia entre la línea de aplomo y el centro del casco. Se obtiene equilibrio de presiones entre ambos lados del pie. Se obtiene balance F.
  • Fijar la flexibilidad en cualquier punto que no sea 0. Significa desequilibrio en el pie por no coincidir la línea de aplomo con el centro del casco. Se obtiene desequilibrio de presiones entre ambos lados del pie. Un lado soporta más peso que el otro. Se altera el balance F.
La alteración del balance F provoca el desplazamiento de la línea de aplomo desde el centro del pie y permite que un lado soporte más peso que el otro. Se produce una deformación del casco por compensación de fuerzas y, consecuentemente, un desequilibrio corporal en el caballo.
El caballo debe compensar el desequilibrio mediante sus músculos y se ve obligado a sufrir contracciones musculares. En desequilibrios acentuados, los dolores por músculos contraídos se suman a dolores por lesiones óseas, articulares, de ligamentos y cartílagos. Disminuye el rendimiento físico y la capacidad de aprendizaje del caballo.
Se puede decir que un caballo se halla equilibrado en su totalidad cuando sus cuatro balances parciales, X, Y, Z y F, se encuentran en armonía. El resultado es un caballo con equilibrio corporal absoluto.
El balance parcial, que ocurre cuando alguno de los cuatro balances se encuentra en desequilibrio, sólo genera puntos de reacción y compensación de fuerzas, por lo tanto, el caballo nunca puede disponer del total de su capacidad física y mental a la hora de responder ante un trabajo.

Las desviaciones mediales y laterales. Su relación con el balance F

He comprobado que el balance F se relaciona directamente con las desviaciones mediales y laterales de cascos. Estos tipos de desviaciones tienen su origen en cascos mal desvasados y en deficiencias de aplomo por mala conformación del caballo.

La causa de una desviación se encuentra en la incorrecta distribución de presiones que soporta el pie. Este desequilibrio provoca el desplazamiento de la línea de aplomo de su dirección normal y permite que un lado del pie soporte más peso que el otro, dando origen a la deformación del estuche córneo.
Las desviaciones de cascos son un problema frecuente y pueden ser causantes de

  • dolores por contracciones musculares en la zona superior de las extremidades afectadas,
  • dolores de columna,
  • dolores articulares a lo largo de todo el miembro,
  • sobrehuesos en zona de cuartillas,
  • afecciones en ligamentos,
  • osificación de cartílagos ungulares de la tercera falange en casos crónicos,
  • exceso de presión del cartílago ungular hacia la tercera falange,
  • disminución del rendimiento físico,
  • cuartos o fisuras en la pared,
  • desequilibrio corporal.

También he observado una alteración de la línea de la columna vertebral, en movimiento o en estación, cuando el caballo debe compensar el desequilibrio corporal ocasionado por una desviación de un casco, y atribuyo ciertos dolores de la zona superior del cuerpo a este trastorno en el andar.
La imagen de abajo grafica un desequilibrio en el pie posterior izquierdo. Su incidencia medial traslada el peso hacia el otro miembro. El lado derecho del tren posterior debe contrarestar esa fuerza mediante sus músculos, generando contracturas de los mismos.
Este es un típico caso que origina interferencias o alcances entre miembros.
A su vez, se produce un quiebre en alguna parte de la columna vertebral, manifiesto, normalmente, por dolores puntuales o presiones ocasionadas por la montura.
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Dos cosas diferentes, corrección y estabilización de cascos desviados

Existe una gran diferencia entre corregir y estabilizar.
Esto es importante:
Técnicamente, el trabajo de recorte de casco del herrador es el mismo, ya que el propio animal sabrá si corregir o estabilizar de acuerdo a su edad o afección. El herrador sólo debe recortar interpretando la información del casco. Más adelante veremos cómo realizar un recorte correcto.

Corrección
La corrección se produce en los siguientes casos:
Desviaciones sólo de cascos, desde el rodete coronario hacia abajo, producidas por desvasados incorrectos o por efecto de desgastes naturales de acción negativa. El aplomo del caballo es correcto; sólo se ha desviado el estuche córneo. Luego de un recorte correcto y considerando el balance F, el animal corrige la forma del casco, logrando simetría total. Las correcciones de cascos se producen sin importar la edad del animal. En casos graves, donde se encuentran comprometidos los cartílagos ungulares, posiblemente osificados, el caballo mismo limitará la corrección. Es posible que, durante el proceso de corrección, luego del primer herrado o desvasado, el caballo deba readaptar su estructura muscular. Esto lo llevará a una etapa obligada de rehabilitación y descontracturación de los músculos afectados. Esta etapa no dura más de 10 a 15 días y ocurre sólo en casos donde el desequilibrio ha estado alojado en el caballo desde hace algunos años. La desviación por desvasados incorrectos se detecta observando la primera porción de crecimiento por debajo de la corona. Esta primera porción de crecimiento responde a la información que emite la conformación del animal. Se puede ver que la primera porción de casco crece correcta y luego se desvía, respondiendo al deficiente recorte por parte del herrador o por un desgaste natural negativo. El casco quiere crecer bien, pero el herrador no lo permite.
Desviaciones de miembros en potrillos. Si el recorte de casco se realiza correctamente, el potrillo solo comenzará a corregir sus aplomos, y lo hace debido a que las placas de crecimiento de sus huesos se encuentran abiertas o blandas. Desde que el herrador comienza, dentro de los primeros 3 meses de vida, a recortar los cascos del potrillo de forma correcta, la nueva información que envía el casco hacia la conformación del animal logra que ésta se adapte para, luego, enviar una información diferente y correcta hacia los cascos, produciendo una corrección en la estructura ósea. Es el potrillo quien realiza la corrección, el herrador sólo entrega las herramientas correspondientes para que esto suceda.
Estabilización
La estabilización de un desequilibrio o defecto se produce en el siguiente caso:
Cuando el caballo ya es adulto y su desarrollo se encuentra estable. Como he mencionado anteriormente, el recorte del casco por parte del herrador es el mismo, no obstante, es el caballo quien decide si debe estabilizar o corregir. Debido a que las placas de crecimiento de sus huesos se encuentran cerradas o duras, el animal sólo produce estabilización. La estabilización ayuda al casco a no incrementar su desviación que ha sido causada por un problema de conformación del caballo, considerándose la estabilización sólo para que la desviación no se agrave, y para ayudar a conservar la línea de aplomo lo mejor posible. Una desviación por problemas de conformación se detecta observando los aplomos del animal y, también, la primera porción de crecimiento de casco por debajo de la corona. En este caso se verá que la pared crece desviada, inmediatamente, desde la zona de crecimiento. El caballo no puede, pero el herrador sí puede ayudar. La estabilización se tendrá en cuenta durante toda la vida del animal porque siempre existirá la tendencia a una desviación y nunca retornará el casco a su simetría total. La tendencia a desviarlo siempre existirá desde la conformación del animal. El objetivo de estabilizar una desviación es llevar dicha desviación a su punto de partida, a punto cero. Se permite al caballo que sobrelleve su defecto de una forma cómoda.

El casco es y será siempre asimétrico porque la desviación existe en la conformación.

En determinados casos ocurre que un incorrecto recorte de cascos en potrillos puede alterar los aplomos para siempre, confundiendo luego, cuando el caballo es adulto, un problema de conformación con un problema contraído que, en realidad, se originó por un desvasado incorrecto.

Exposición de caso real:
Durante la estabilización de dos cascos con desviaciones laterales, en una yegua ya madura con defecto de Izquierdo, de 3 años y medio de edad, tuve la oportunidad de observar la presencia de una reacción inversa de la pared afectada. Ver foto de abajo.
He notado en la pared medial de los cascos, una confrontación entre la reacción positiva de la estabilización del problema y la reacción negativa, por la permanente presión negativa a causa de ser, la yegua, Izquierda. Ello ha dado origen a una pared que se muestra vertical desde la corona hasta la mitad del casco y con ángulo positivo desde la otra mitad hasta el borde solear. La pared lateral ha conservado su ángulo normal. Esta confrontación de fuerzas ha sido momentánea, ya que luego de un período de reestructuración corporal, la yegua comenzó a enviar información estable hacia el casco. En ningún momento el casco recobró su simetría, porque la conformación de la yegua siempre siguió siendo izquierda, sólo se logró una estabilización del defecto.

La mencionada reacción no ha afectado el andar del animal ni ha provocado síntomas adversos. El efecto positivo de la estabilización ha continuado con su curso original y ha contribuido a un desplazamiento normal del animal al andar.
Actualmente, luego de 6 años, la yegua presenta su defecto de izquierdo, propio de ella, pero sin molestias en su andar. Su defecto se encuentra estabilizado. En cada herraje se procede a estabilizar el casco para llevar el defecto a su punto de partida. Su casco conserva su forma asimétrica, respondiendo al defecto del miembro.

¿Por qué se desvía el casco de un caballo con aplomos correctos?

Como he mencionado anteriormente, las causas son:
desgastes naturales de acción negativa
desvasados deficientes por parte del herrador.
Cuando el herrador o la naturaleza permiten una diferencia de longitudes entre un talón y otro, el talón más largo es el que recibirá la mayor cantidad del peso del caballo.
Al compensar, el caballo, la diferencia de longitudes entre talones, traslada la línea de aplomo y su peso hacia el talón más largo, afectando el ángulo de la pared correspondiente. La pared afectada adquiere una posición vertical para poder soportar mejor el peso. La pared opuesta, contrariamente, adquiere una posición más oblicua.

Forma de comprobarlo:
Coloque un libro en el piso y apoye su pie izquierdo sobre él. Luego, intente mantener su línea de aplomo perpendicular al piso. Notará que habrá trasladado su peso hacia la pierna izquierda (que está sobre el libro) y que, ésta, adquirió una posición vertical. Recuede que en un caballo, siempre existe un miembro opuesto que debe reaccionar ante el desequilibrio.

Nota:
He comprobado que las desviaciones latero-mediales de cascos provocan contracturas musculares. Y he observado casos en que ciertas desviaciones latero-mediales podrían ser provocadas por contracturas musculares.
Cuando un herrador no respeta los límites naturales de corte y deja más pared en un hombro, también puede originar el principio de una desviación de casco.
Hay que tener en cuenta que las causas de desviaciones de cascos pueden variar, y se debe a que el caballo compensa, o no, dicha causa.>*Artículo extraído de www.danielanz.com