Avances en la ciencia del herrado

Es de considerar que en el caballo, a través del herrado, es más difícil llegar a conseguir siempre un balance perfecto, de punto “0”, pero, en la actualidad, sí es posible aproximarse considerablemente.

Avances en la ciencia del herrado

 

Cuando surgieron los nuevos y modernos sistemas de alineación y balanceo de ruedas, llegaron para quedarse, porque los conductores profesionales notaron que el andar de sus vehículos había mejorado notablemente. Antes de ello, los vehículos andaban bien pero, luego, anduvieron aun “mejor”. La tecnología marcó un avance en el camino de la búsqueda de la perfección. Llegaron a una alineación y balanceo de punto “0”. Es decir, a un rodamiento perfecto, sin interferencias.

Es de considerar que en el caballo, a través del herrado, es más difícil llegar a conseguir siempre un balance perfecto, de punto “0”, pero, en la actualidad, sí es posible aproximarse considerablemente.

Desde no hace mucho tiempo, se comenzó a considerar el balance latero-medial de cada pie y del caballo en conjunto. Este balance representa a las fuerzas que actúan desde un lado hacia el otro, y que el caballo debe compensar, estando en movimiento o parado.
Este es un cuarto y nuevo balance que se complementa con los tres balances básicos tradicionales (pie visto de frente, de costado y de arriba) respetados desde hace más de 2.000 años.

Cuando existe un desequilibrio latero-medial en un casco, todo el cuerpo del caballo se ve afectado. Se altera su equilibrio corporal. Esto ocurre porque la masa corporal del caballo es obligada a desplazarse hacia un lado. Para compensar este desplazamiento latero-medial, en un intento de mantener una línea, el caballo debe recurrir a su fuerza muscular.
Cuando los músculos, que deberían estar trabajando sólo para lograr movimiento al caballo, comienzan a dividir sus fuerzas para compensar los desequilibrios latero-mediales, se genera una inmediata disminución del rendimiento físico.

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Un pie equilibrado soporta el peso del caballo a partir de su centro de equilibrio, ubicado en el centro de la articulación interfalángica distal, tanto visto de costado como visto de frente, (Fotos 1 y 2, puntos verdes). En cambio, un pie desequilibrado latero-medialmente, soporta el peso mediante uno de sus lados, obligando al cuerpo del animal a salirse de su línea normal, (Fotos 3 y 4, caballos de salto. Las flechas rojas indican el lado que soporta más peso y la dirección de desplazamiento del cuerpo del caballo. Desequilibrios acentuados y visibles).

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Cuando, por ejemplo, existe un desplazamiento latero-medial del tren posterior y no así del tren anterior, el caballo termina por moverse de forma oblicua respecto de su línea corporal normal. Se producen dolores en su columna vertebral. Para compensar este desequilibrio corporal el caballo recurre a su fuerza muscular, generando dolorosas contracturas, dificilmente detectables por un médico veterinario.
Los desequilibrios latero-mediales existen, en mayor o menor grado, en, aproximadamente, el 90 % de los caballos, de todas las disciplinas deportivas. Y de acuerdo a su grado de desequilibrio, estos provocan:
- Interferencias entre miembros durante el andar.
- Lesiones en las articulaciones y ligamentos.
- Cuartos o fisuras sangrantes en la pared del casco (Fotos 5 y 6, caballo criollo, cuarto por desequilibrio medial, tratamiento de 5 herrados y dos desvasados, sin productos ni métodos de fijación de pared).

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- Dolores en la columna vertebral.
- Contracturas musculares.
- Dolores pasivos que se manifiestan sólo a través de la desconcentración y el enojo durante el trabajo.

Estas afecciones nombradas arriba, se curan y evitan con sólo equilibrar el pie correctamente.

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Formará parte del conocimiento del herrador, mantener el peso del caballo en el centro de equilibrio de cada pie. Sólo de esta forma y manteniendo, además, de forma correcta los tres balances tradicionales, el caballo contará con equilibrio corporal absoluto. Se habrá llegado al resultado comparable de una computadora encargada de alinear y balancear la rueda de un auto a punto”0”. (Fotos 7 y 8, caballo de salto, desequilibrio grave, sólo de casco por descuido del herrador. Antes y después de ser herrado).

El mantener, en cada herrado, el peso del caballo en el centro de equilibrio de cada pie, requiere de la consideración de un nuevo concepto que se basa en la flexibilidad longitudinal o vertical NATURAL del casco.
Quien no considere la flexibilidad longitudinal natural del pie del caballo al desvasar, no podrá trasladar el peso desde un lado hacia su centro de equilibrio, y quien no pueda equilibrar un pie latero-medialmente nunca podrá lograr que el caballo cuente con equilibrio corporal absoluto.

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Todo este concepto se profundiza cuando el herrador se encuentra con caballos adultos que poseen desviaciones latero-mediales de miembros, ya establecidas en su conformación. En estos caballos sólo hay que ESTABILIZAR las desviaciones, sin pretender corregir. Se lleva la desviación a su punto de partida. Se busca que los caballos lleven su defecto de una forma cómoda. (Fotos 9 y 10, caballo izquierdo, de carreras, antes y después de ser herrado).
Pero en potrillos, que poseen sus huesos “abiertos”, sí se puede CORREGIR.
Corregir las desviaciones latero-mediales de los potrillos nos asegura contar con caballos adultos equilibrados en el futuro. (Fotos 11 y 12, potranca izquierda, actualmente de carreras, tratamiento de 3 desvasados y 1 herrado, sin herraduras ortopédicas, sólo desvasando y considerando el nuevo balance). Realizar correcciones de aplomos en potrillos es importante, pero más importante aun es hacerlas bien.

Foto 11

Foto 12

Al tener en cuenta el equilibrio latero-medial de cada pie, se pueden prevenir y curar múltiples lesiones y se puede lograr equilibrio corporal absoluto. Se le permite al caballo moverse sin interferencias.
Considerar este nuevo balance, no requiere de más trabajo ni de más tiempo, simplemente del conocimiento y la voluntad de aplicarlo. Esto permite al herrador incrementar su calidad de trabajo sin variar sus costos.

Que un caballo no presente dolores al paso, trote o galope, no significa que su estado físico y mental se encuentra en su máxima capacidad. El herrador y médico veterinario, no deben conformarse con que el caballo no claudique, tampoco deben pretender que el caballo ande bien, estos deben pretender que el caballo ande mejor, y cada vez mejor; deben ir en busca del máximo rendimiento, con el fin de que el jinete sume puntos, adelante cuerpos, reste tiempos y aumente alturas.

El conocimiento sobre este nuevo concepto es una fundamental herramienta para el Herrador profesional actual.
Mediante este avance se busca superar el actual rendimiento del caballo de alta competencia.

Autor: Daniel Anz     www.danielanz.com        

 

Daniel Anz

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