ALIMENTACIÓN DEL CABALLO

El caballo debe encontrar en su alimentación la energía y los constituyentes necesarios dependiendo de su tamaño y de la actividad que practique. Es necesario proporcionarle buenas raciones conociendo los diferentes tipos de alimentos para utilizarlos correctamente y adaptar la alimentación a cada individuo y a su actividad.

Las tres reglas básicas para la alimentación equina son:

       –   Proporcionar comida a menudo y en pequeñas cantidades. El caballo pasa la mayor parte del tiempo comiendo, por lo que es aconsejable dividir la ración diaria en 4-5 veces.
       –   No comenzar a trabajar justo después de una comida ni dar de comer justo después de trabajar.

       –   Siempre tener a su disposición agua corriente y una piedra de sal.

Para calcular el aporte de una ración se utilizan varios indicadores:
 
1-      UNIDAD FORAJERA (U.F.): esta medida permite calcular el valor energético de un alimento por comparación con un producto de referencia. Una UF corresponde al valor energético de un kg. de cebada/1.828 kcal. (Método de Fjorn).
 
2-      MATERIA NITROGENADA (AZOADA) DIGESTIBLE (MAD): indispensable ya que forma parte de la composición del cuerpo y de la elaboración de todas las producciones del mismo: leche, carne, hueso, trabajo. Sus necesidades se ven cubiertas por el aporte de aminoácidos resultantes de la digestión de las proteínas.
 
3-      OBSTRUCCIÓN DEL PASO DE LA RACIÓN: debemos tener en cuenta la longitud del aparato digestivo del caballo. Por ello, la ración debe incluir un mínimo de lastre necesario para facilitar el tránsito; una tasa demasiado elevada, sin embargo, reduce el nivel de ingestión. Es necesario encontrar un equilibrio que no sea perjudicial para la actividad deportiva (engorde de abdomen).

4-      EQUILIBRIO DE LA RACIÓN: se refiere a la totalidad de la ración y, sobre todo, a las proporciones de sus constituyentes que aseguren el mejor mantenimiento y el más alto rendimiento del animal. Debemos evaluar los aportes de energía, la materia nitrogenada, los minerales y las vitaminas.  

La ENERGÍA proviene principalmente de los glúcidos. Las cantidades dependen del peso del caballo y de su actividad.
 
a) MANTENIMIENTO: 0,5 UF/100 kg. de peso vivo + 2 UF.

b) SEGÚN LA ACTIVIDAD:
– Crecimiento: 1-2 UF.
– Trabajo ligero: 0,5 UF por hora.
– Trabajo medio : 1 UF por hora.
– Trabajo intenso: 2 UF por hora.
   Reproducción (macho): 2 UF (1 cubrición por día).
   Reproducción (hembra):
        + 0,5 UF (hasta 7 meses de gestación).
        + 1 UF (hasta 9 meses).
        + 2 UF (lactancia).

Las necesidades de materia azoada digestible MAD también son variables:

a) MANTENIMIENTO: 60g/100 kg. de peso vivo.
 
b) SEGÚN LA ACTIVIDAD:
– Crecimiento: 10-20 g./100 g. de peso vivo.
– Trabajo: 70 g. por cada UF suplementaria.
– Reproducción (macho): 120 g. por UF suplementaria (240 g.).
– Reproducción (hembra):         
+ 120 g por UF suplementaria.
+ Hasta 7 meses de gestación: 60 g.
+ Hasta 9 meses: 120 g.

+ Lactancia: 240 g.

 

Los MINERALES condicionan el desarrollo y robustez del esqueleto (calcio y fósforo).
 
El cloruro de sodio, que desaparece en grandes cantidades con la sudoración, y los oligoelementos son de vital importancia para el caballo de competición.
 
1-    Calcio y fósforo (Ca y P): intervienen en la solidez del esqueleto. El aporte de Ca y P debe estar en proporciones especiales y, según las necesidades, puede ir de 1:3 a 1:7.
El defecto de mineralización de los huesos puede traer como consecuencia la hipertrofia de las epífisis de los huesos, la crisis de crecimiento (raquitismo), la desmineralización del hueso adulto que “exagera” las lesiones (taras duras)…
 
2- Cloruro de Sodio (Na Cl): su equilibrio depende del clima y el trabajo. Las carencias se traducen en un mal estado del pelo, pérdida de apetito o lamer el box.
 
3- Potasio (K): influye en la excitabilidad muscular y es muy rara su carencia.
 
4- Magnesio (Mg): influye en el sistema nervioso. En caso de carencias, se produce hiperexcitabilidad, sudoración y fuerte variación del ritmo respiratorio. Aporte diario recomendado: 1,3 g./ 00 g. de peso vivo.
 
5- Azufre (S): influye en la elaboración de pelo y córnea.

6- Hierro (Fe): interviene en la renovación de la sangre (hematopoyesis), de los huesos y los músculos; favorece el apetito, el transporte de oxígeno y la recuperación tras la fatiga. Su carencia provoca anemia.

Los OLIGOELEMENTOS son minerales necesarios para el desarrollo armónico celular, pero requeridos en pequeñas cantidades. A pesar de ello, son imprescindibles para la mayoría de las reacciones químicas del organismo, interviniendo en la síntesis de las hormonas, la digestión de los alimentos, la reproducción celular y el sistema de defensa del cuerpo.

1- Cobre (Cu): interviene en la formación de células nerviosas.
2- Yodo (I): favorece la regulación térmica y lucha contra las infecciones.
3- Selenio (Se).
4- Zinc (Zn).
5- Cobalto (Co).

Las VITAMINAS pueden ser liposolubles (asociadas a las grasas) o hidrosolubles (solubles en el agua). Las primeras se acumulan en el organismo, y es tan peligroso su defecto como su exceso. Las segundas se eliminan a través de los fluidos corporales si existen cantidades altas.
 
1) Vitamina A: indispensable para el crecimiento, fertilidad y la cicatrización. Interviene en la producción de células reproductivas.
Cantidad recomendada: 10000 Ul/día (Ul es la unidad internacional de medidas de aporte vitamínico).
Fuentes naturales: zanahorias, complementos minerales de las vitaminas.

2) Vitamina D: interviene en la síntesis ósea (fijación del calcio); antirraquítico.
Cantidad recomendada: 5000 Ul/día.
Fuentes naturales: luz solar.

3) Vitamina B: controla las principales transformaciones metabólicas.
– B1: hidratos de carbono, grasas: 35 mg./día.
– B2: problemas de la vista: 35 mg./día.
– B12: índice o tasa de hemoglobina: 0,08 mg./día.

4) Vitamina C: estimula el metabolismo muscular, disminuye los límites de la fatiga.
Cantidad recomendada: 500 mg./día.

5) Vitamina K: interviene en la coagulación de la sangre.
Cantidad recomendada: 1 mg./día.

6) Vitamina E: cumple un papel en la fertilidad, la fuerza muscular y el sistema nervioso.

Cantidad recomendada: 100 mg./ día.

Observaciones:
– Todos los productos que contienen vitaminas tienen una fecha límite para el consumo.
– Las vitaminas B y C son solubles en agua (hidrosolubles), las otras están contenidas en en grasas (liposolubles).

– Las vitaminas están contenidas en los suplementos nutricionales que existen en forma líquida, gránulos o piedra de lamer.

L´encyclopédie du cheval

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