Guía del herrador: los 10 principios

 

LOS CLIENTES DEL HERRADOR ESPERAN QUE:

 1. Su primera preocupación sea el bienestar del caballo, prestando la atención más apropiada a los caballos entregados a su cuidado en un ambiente seguro de trabajo.

2. Trate a todos los caballos con humanidad y respeto.

3. Mantenga y continúe desarrollando sus conocimientos y competencias profesionales.

4. Contribuya a la buena reputación de la profesión.

5. Reconozca los límites de su competencia profesional.

6. Sea honrado y fiable.

7. Cuide y mantenga una buena relación con sus clientes, ganándose su confianza, respetando sus opiniones y protegiendo su confidencialidad.

8. Cuide y esfuércese por mantener unas buenas relaciones con sus colegas de profesión.

9. Reaccione con rapidez, satisfactoria y cortesmente, a las reclamaciones y críticas de sus clientes.

10. Conozca y respete sus obligaciones legales.

The Farriers Registration Council, ReinoUnido

www.farrierytraining.co.uk

                                               Traducción de EKI

                                                          

Reconstrucción completa por enfermedad de la línea blanca

El siguiente artículo ha sido traducido con permiso del Blog sobre el casco FranJurga’s (http://www.hoofcare.blogspot.com.es/), este blog pertenece a la Compañía Hoofcare Publishing de Gloucester, Massachussets, USA. Este artículo y sus fotografías son propiedad de Hoofcare Publishing y Southern California Equine Podiatry y no pueden ser reutilizados sin permiso expreso de forma escrita.

 El Dr. Mark Silverman, veterinario especialista en cojeras, y Ernest Woodward, herrador creativo, han abierto el Centro para la Podiatria Equina del Sur de California (https://www.facebook.com/SCEPC), a las afueras de San Diego, California. Hoof Blog les ha pedido que compartan este caso, que resulta más práctico y económico que muchos otros tratamientos de reparación del casco. Para seguir el caso, es necesario conocer y comprender los productos utilizados y sus propiedades y seleccionar el tejido, el adhesivo y el material de impresión adecuados para asegurar el éxito del trabajo realizado.

Silverman y Woodward son quizás más cerebrales en el tratamiento de sus casos que otros muchos equipos de veterinarios y herradores. Parece que reinventan la rueda con cada uno de sus casos. Escrupulosos a la hora de documentar su trabajo y muy generosos a la hora de compartirlo.

Muchas personas que se enfrentan a un caso se ven limitadas por los materiales que saben usar, o por el presupuesto del propietario o por el medio ambiente en el que vive el caballo. La elección de una solución está condicionada muchas veces, además, por la lealtad a una marca, la facilidad de pedido de suministro o simplemente por preferencias personales.

El traslado del caso a un especialista presenta otras limitaciones adicionales. La prescripción de un tratamiento que debe ser aplicado y, en el caso de la herradura, continuado por un herrador que puede no haber presenciado la operación inicial, ni estar familiarizado ni quizás interesado en adhesivos, moldeo de cascos, herraduras adherentes, materiales dentales o matrices de composites.

El caso que presentan Silverman y Woodwardestá basado en una técnica de reconstrucción de la pared del casco que viene utilizándose desde los años 80. Pero en la actualidad existe una variedad mucho mayor de materiales y la clave está en saber cuándo, cómo y dónde utilizarlos.

Foto 1. El caso a su llegada al centro de Podiatría Equina del Sur de California. El deterioro de la enfermedad de línea blanca del caballo era extenso y centrado en la porción dorsal y lateral del pie (en la fotografía). El herrador que cuida este caballo había luchado por mantener una herradura protectora; como puede verse, había tenido que echarle cada vez más imaginación para poder proteger el pie. El veterinario del caballo había desbridado la pared del casco. Nuestro Centro se hizo cargo del tratamiento de la enfermedad y de estabilizar el pie, pero dejando el herraje en manos del herrador habitual.

El caso elegido por Silverman y Woodward ilustra una actualización y un refinamiento de la técnica pero, sobre todo, un modelo de sinergia entre el equipo del Centro y el veterinario y el herrador habituales del caballo. Se consigue así el mejor escenario posible al permitir al herrador seguir herrando de la forma más o menos habitual, pudiendo elegir a su gusto el tipo y medida de la herradura, colocarla, clavarla e incluso doblar los clavos.

El Dr. Silverman explica:

El proceso más importante en el tratamiento de la enfermedad de la línea es el desbridamiento (eliminación) de la pared afectada, con lo que se abre la región infectada a la luz y el oxígeno, lo que parece paralizar su avance y resulta crucial para el éxito del tratamiento.

Foto 2. El tratamiento comenzó empapando a conciencia el pie con dióxido de cloro, clorina, para después desbridar el casco, lijar la pared y cubrir la parte afectada con una capa ligera de material dental de impresión enriquecido con sulfato de cobre.

Si bien el deterioro provocado por la enfermedad no parece llegar a la zona proximal, a uno o dos centímetros de la corona, sí puede llegar a afectar a todo el contorno de la pared.

En mi opinión, la razón por la que la enfermedad no afecta a esta zona está relacionada con el riego sanguíneo y con el elevado nivel de oxigenación de esta parte de la pared en torno a las papilas coronarias.

Al desbridar es importante seguir el rastro del tejido infectado hasta llegar a tejido sano. Se puede utilizar el líquido fungicida tintado 2X como tratamiento penetrante y como marcador de los tractos más sutiles que requieren exploración.Foto 3. Materiales para la “construcción del puente” y reparación del casco (de izquierda a derecha): un depresor de lengua para el mezclado, cristales de sulfato de cobre, tejido deshilachado, rollo de tejido. Arriba: adhesivo Equilox utilizado en este caso; pueden utilizarse otros adhesivos del mismo tipo (de acuerdo con las recomendaciones del fabricante).

Si la parte a desbridar de la muralla es pequeña, puede dejarse abierta y al aire la parte infectada, después de la desinfección con la clorina, y reajustar la herradura (corrigiendo cualquier desequilibrio o problema de apoyo). En casos recientes, estamos utilizando gas de ozono en lugar de clorina, evitando así empapar el casco antes de la reconstrucción.

Es muy importante no sobrecargar el tejido profundo del estrato medio, especialmente en el dedo. Si existen fuerzas que tienden a doblar el tejido profundo del casco, se producirán pinzamientos que molestarán al caballo.

En este caso se construyó una muralla sintética que hacía de puente sobre la abertura de la superficie dura y que permitía la colocación y clavado de una herradura. 

Foto 3b. El verde del sulfato de cobre crea un efecto guacamole al mezclar el tejido picado con el adhesivo.

Tras una preparación cuidadosa de la muralla, se colocó como barrera protectora de los tejidos profundos expuestos una capa base de material de impresión dental (MID) extra-blando, tratado con abundante sulfato de cobre. El MID actúa como base de la capa siguiente, una especie de “puente” más rígido, de fibra reforzada, que cubre el área infectada. Por último, se coloca una especie de “cuello” de tejido impregnado de adhesivo, sobre el que puede clavarse la herradura, y que protege la reparación y estabiliza el pie.

Este “puente” sólo es necesario si está comprometida una proporción significativa (un tercio como mínimo) de la superficie resistente del casco. El puente debe cubrir únicamente la parte inferior de la sección desbridada de la muralla del casco, dejando la sección proximal expuesta al aire.

 El puente es una pasta acrílica reforzada con fragmentos “picados” de tejido. Una vez aplicada esta mezcla, endurecida y recortada, se coloca un laminado de dos o incluso tres capas de tejido composite (normalmente Poly/Vectran) alrededor de la circunferencia del casco, por encima del puente, para reforzar el conjunto y como superficie para el herrado. Foto 4. El empleo de marcas guía puede ser una ayuda en caso de alteraciones posteriores del puño. La superficie verdosa que se ve en la fotografía es el puente, una capa de poliéster reforzado que cubre el MID medicinal. Habrá que hacer cortes parciales en el puente para dejar al aire la zona proximal del área infectada. En el momento de la fotografía estaban por colocar las capas superiores de tejido impregnado de adhesivo.

Una vez endurecidas las capas exteriores de tejido, se abren ventanas en la zona reparada siguiendo las marcas negras colocadas previamente en la pared del casco. La apertura de ventanas penetra en el material de impresión dental. Se retiran las capas del material de reparación: tejido exterior, puente intermedio y MID, en el borde próximo del área infectada en orden a hacer las curas y a oxigenar al máximo el área expuesta.

Una vez abiertas las ventana, y por estética, solemos borrar con lija las marcas negras. De haber utilizado la terapia del ozono, podemos incluso repetir el gaseado de la zona afectada una vez realizada la reparación y el herraje, lo que no sería posible en el caso de haberse empapado el casco con clorina.

Una nota adicional: el sulfato de cobre incorporado al material de impresión dental y al adhesivo suele suministrarse en granos gruesos. Hemos observado que conseguimos mejores resultados cuando lo molemos hasta obtener un polvo muy fino, parecido al talco. Facilita la dispersión y la absorción del producto.

Tras las sesiones de desbridamiento y recomposición, el caballo fue devuelto a su herrador habitual para el herraje. El herrador pudo poner la herradura elegida y clavarla en el collar.

Foto 5. El pie acabado, con las ventanas que permiten que el aire llegue a la zona afectada por la línea blanca. Se lijarán las marcas y el herrador podrá clavar una herradura normal al pie. Las manchas verdes de la superficie exterior son los gránulos de sulfato de cobre.

Esta descripciones una actualización de la técnica de reconstrucción del casco con adhesivos y tejido textil introducida por Rob Sigafoos durante su período de profesor en el New Bolton Center de la Universidad de Pennsylvania.

La reparación de la muralla utiliza buena parte de los materiales y principios del encolado de herraduras, pero dirigidos a unos fines muy diferentes., tanto en lo que respecta a los mismos materiales como a los profesionales que persiguen tanto tratar una infección como reparar un defecto.

La reconstrucción de la pared utiliza tejidos saturados de adhesivo, en forma de tiras y en trozos picados, para reforzar el efecto del adhesivo.

Por lo que respecta al coste, un par de herraduras encoladas puede costar en torno a 70 euros, ya que hay que herrar ambos pies por razones de simetría. Habría que sumar otros 25 euros de adhesivos y otros consumibles como los guantes.

La técnica expuesta empleó unos pocos euros de material dental, 5 euros de tejido textil y 25 euros de cola, con un total de unos 30 euros. Lo que demuestra que una reparación del casco no tiene por qué ser cara. Lo caro es el tiempo y el esfuerzo que cuesta adquirir la competencia y el conocimiento del proceso así como el aprendizaje de las alternativas válidas para resolver cada caso concreto.

Desde el punto de vista de la consideración que nuestros colegas merecen, este caballo puede ser herrado por cualquier herrador, lo que no ocurre con las herraduras encoladas.

Las claves del éxito profesional residen en la familiaridad y en la habilidad en el manejo de los materiales, así como en el respeto a los colegas y a los propietarios. Hay soluciones imaginativas para todo tipo de casos, tamaños, ambientes y presupuestos.

Fran Jurga and Hoofcare Publishing

Para leer más artículos sobre el casco del caballo de EE UU, podéis visitar

http://www.hoofcare.blogspot.com

 (TRADUCCIÓN REALIZADA POR EKI)

El invitado del mes: The Flying Anvil Company

Nuestro invitado del mes es la empresa The Flying Anvil Company. Os dejamos una traducción de su presentación en su página web.

http://www.flyinganvil.ch/indexE.htm

El mundo del herraje goza hoy en día de fantásticos avances tecnológicos. Nuestros proveedores nos ofrecen cantidad de productos sofisticados que permiten a los herradores herrar a un gran nivel adaptativo y resolver diferentes patologías. La calidad de las herramientas y productos disponibles en el mercado facilita mucho su trabajo.

Por desgracia, muchos herradores en países en desarrollo no tienen acceso a estas herramientas debido a barreras de coste y distribución. De ahí que no lleguen a quellos herradores que trabajan muy lejos de nuestros mercados locales. La compañía Yunque Volante (FAC: Flying Anvil Company) pretende que sus herramientas lleguen a todo el mundo, ajustando sus precios al poder adquisitivo de los diferentes países. Hay países en los que, gracias a nuestra ayuda, las herramientas se venden a beneficio cero. De esta forma, los beneficios de las ventas realizadas en los países más ricos permiten vender a precios muy bajos a herradores que no tienen dinero suficiente para comprarlas. 

La meta del FAC es crear un mercado de comercio justo en el mundo del herraje. Claro que tenemos que ser extremadamente prudentes al utilizar esta expresión y hacerlo únicamente bajo condiciones estrictamente reguladas. Estamos trabajando en ello. 

En resumen, cuando un herrador compra nuestros productos está ayudándonosn a hacerlos accesibles al herrador con menos recursos. Además está participando en le desarrollo de los programas de formación de la Fundación Yunque Volante (Flying Anvil Foundation): un porcentaje del importe de cada venta s va destinado a financiar esta Fundación (www.flyinganvil-foundation.ch/indexE).
 
                    ¡ Gracias por confiar en nuestras actividades !
   

 Bernard Duvernay está encantado de presentarles su nuevo proyecto.

La globalización es imparable. Hagamos una globalización inteligente en el campo del herraje. Seguro que todos los que integramos el mundo del caballo salimos beneficiados.

 (TRADUCCIÓN REALIZADA POR EKI)

Puede encontrar sus producto en www.eki.es