Herrando “enfosados” con herraduras de plástico

Los metales no son flexibles ni tampoco absorben los golpes y vibraciones en la medida que lo hace el casco. En otras palabras, las propiedades mecánicas de los metales (acero y aluminio) tienen poco en común con las del casco

Este artículo apareció originalmente en la revista American Farriers Journal (Sep / Oct 2005) y también en la revista El Herrador/European Farriers Journal (# 115, 2005).

Herrando “enfosados” con herraduras de plástico

Monique Craig, EponaShoe
Durante los últimos cinco años, he venido aplicando herraduras de plástico para los caballos.
También tengo caballos “normales” y de tanda calzados con herraduras de plástico, y no sólo caballos con problemas de salud. En los últimos cuatro años he estado involucrada (ya sea directa o indirectamente) con más de 35 casos de cojeras que han sido tratados con herraduras flexibles tal como voy a exponer en este artículo. ¿Por qué elijo herraduras de plástico en vez de las de metal? Bueno, la respuesta es simple: quiero una prótesis que sea más amigable para con la función del casco. Los metales no son flexibles ni tampoco absorben los golpes y vibraciones en la medida que lo hace el casco. En otras palabras, las propiedades mecánicas de los metales (acero y aluminio) tienen poco en común con las del casco (ver fig. 1).

 

Figura 1: Relación entre el casco, fibras sintéticas, aluminio y acero. Los valores para los cascos queratinizados son de [1], y de otros materiales son estudios de [2].

Los tres caballos de los estudios de casos presentados aquí fueron inicialmente herrados con herraduras plásticas Marathon (de Alemania) y ahora con la EponaShoe. Generalmente suelo pegar las herraduras en lugar de utilizar clavos – se daña menos la pared del casco y, en algunos casos no hay cornea suficiente o de buena calidad para poder clavar. La cola  extiende la carga uniformemente y evita las concentraciones en puntos concretos del casco. La EponaShoe proporciona un buen apoyo caudal lo cual es muy importante, ya que en estos casos la carga en la pared o muralla del casco tiene que ser minimizada. He decidido escribir acerca de estos tres caballos debido a la gravedad de su enfosamiento, y porque he sido capaz de seguir su progreso durante un mínimo de dos años. Dos de los tres caballos terminaron siendo parte de nuestra manada de caballos aquí en nuestro rancho EponaTech (en la actualidad 11 caballos en total… esperamos que este sea el número final!) Uno de los tres caballos regresó a su casa. Todos estos caballos enfosados vinieron a mí por indicación del veterinario, y ninguno de ellos fue diagnosticado con problemas metabólicos. Empecé el tratamiento de estos caballos después de la fase aguda de la infosura. 


Figura 2: Caballo nº 1: Mejora de la salud del casco tras 3,5 meses. Este caballo, ahora tiene 21 años, se ha mantenido durante los últimos 4 años con herraduras plásticas y pasea felizmente por nuestros pastos.

Aunque el uso de herraduras de plástico es beneficioso para el casco, NO es una cura milagrosa para la infosura o cualquier otro problema grave relacionado con el casco. Para mí, las herraduras de plástico son un medio para obtener un fin – su uso me permite eliminar algunas limitaciones mecánicas en el casco por la aplicación de herraduras metálicas. La clave para cualquier herraje "exitoso" radica en permitir un buen funcionamiento interno de las estructuras del casco, el recorte/aplomado para una situación específica, y la colocación adecuada de la herradura. 


Figura 3: Caballo nº 2: Mejora de la salud del casco tras 5,5 meses. Este caballo, ahora con siete años, ha estado con herraduras de plástico desde hace más de tres años.

Con el uso de herraduras de plástico, la flexibilidad añadida a la cápsula del casco ayuda a mejorar la circulación lo cual redunda en un mayor crecimiento. Tengo datos sobre más de 400 caballos con herraduras de plástico – el denominador común de todas ellas es la mejora de la calidad de la cornea y un sano crecimiento de la misma. Recortar el casco para ayudar a lograr una mejor alineación de las articulaciones y dar apoyo al arco y la suela también contribuirá a mejorar la circulación. Bajo las condiciones adecuadas, la cápsula del casco puede reestructurarse con gran rapidez. Debo señalar que algunas imágenes de resecciones de casco que veo a profesionales (herradores y veterinarios) en las revistas me han afectado en cierta medida – ¿Es verdaderamente necesario reseccionar las paredes del casco? Las resecciones de pared son quizás más apropiadas cuando se usa un herradura de metal. Con las herraduras de plástico, no podrán ser realizadas como rutina. Creo que antes de realizar la eliminación radical de la cuerna, uno debería preguntarse "¿existe realmente tejido necrótico que no puede ser solucionado por el animal por si mismo?" El exacto mecanismo en virtud del cual un casco es capaz de reestructurarse está mal entendido en esta fase pero basta decir que el casco es muy sorprendente en su capacidad de regenerarse cuando tiene la posibilidad de hacerlo (ver figuras 2 y 3). La anticuada idea de que la pared o muralla crece por debajo de la corona parece no ser estrictamente cierto: hay una cierta cantidad de nueva  muralla que crece desde dentro de la cápsula del casco [3].

Una resección profunda puede causar cambios permanentes a la estructura molecular de la queratina del casco [4], esto significa que la estabilidad bioquímica y biomecánica de la cuerna puede llegar a ser afectada. Tengo la sospecha de que a largo plazo cualquier recorte agresivo de la cuerna del casco puede  eventualmente causar la pérdida de su integridad mecánica.

También es fundamental comprender las propiedades mecánicas de los tendones y ligamentos, sobre todo la forma en que reaccionan después de la inmovilización. Los tendones y ligamentos perderán su flexibilidad en caso de que no vuelvan a trabajar (véase el gráfico 4.) Es más difícil “des-rotar" el tejuelo de un caballo enfosado que no hace suficiente ejercicio. Los tendones y ligamentos tienden a regresar a su estado atrofiado. En el caso de los tendones, los músculos a los que se encuentran atados son el verdadero problema – son estos músculos los que deben de estirarse y devolver a la normalidad. Se ha demostrado en la medicina humana, que el tiempo necesario para regresar a su elasticidad original de un tendón o ligamento inmovilizado para su rehabilitación es de tres veces la duración del tiempo del que fue inmovilizado [5]. El caballo enfosado tiene que estar lo más cómodo tan pronto como sea posible a fin de que pueda reanudar «razonablemente y normalmente» el movimiento y el ejercicio. Esto ayuda a los  tendones y ligamentos recuperar su flexibilidad en gran medida. 


Figura 4. Caballo nº 2: Al inicio del tratamiento (A), el ángulo era de 14,4 grados. Esto se redujo (B) a 8,1 grados. Luego, sin un seguimiento adecuado y a falta de movimiento (C), el ángulo de nuevo empeoró a 12,6 grados. Por último, de nuevo bajo tratamiento (D), el ángulo se redujo a 6,8 grados. Hoy, este caballo mantiene un ángulo de unos 5,5 grados, y se ha iniciado en la monta el 2004.

Creo que la gente usa mal el término “enfosado crónico”. Para mí, un enfosado crónico es un caballo que sigue teniendo episodios laminíticos debido a problemas metabólicos sin diagnosticar. A veces hay caballos que se llaman crónicos porque no han sido tratados correctamente y vuelven a regresar a su antigua postura de enfosado debido a la falta de movimiento. Tenemos que distinguir entre cuestiones metabólicas y problemas mecánicos. 


Figura 5: Caballo nº 3: Antes (mano izquierda) y después (mano derecha), radiografías y fotografías de una infosura grave tratada con herraduras de plástico. Este caballo, hoy todavía con sólo cuatro años, tiene un montón de daños residuales por los episodios de infosura, pero se encuentra confortable en sus herraduras de plástico. 

Muchos veterinarios y libros de herraje del presente consideran “correcto” el encaje  conjunto de las tres últimas falanges como en una línea recta, yo nunca he creído que sea del todo cierto. Los huesos P3 (tejuelo o falange distal), P2 (hueso corto de la cuartilla), y P1 (hueso largo de la cuartilla)  soportan el peso, y deben de ajustarse de manera que cada hueso es ligeramente más inclinado que el hueso anterior a medida que nos acercamos hacia arriba de la pierna. Es decir, debe haber un pequeño ángulo de rotación entre las falanges, cada uno de ellos un poco más derecho a medida que nos movemos hacia arriba de las falanges [6]. Yo uso el software que he desarrollado, llamado METRON-PX, a fin de evaluar la posición del P3 dentro de la cápsula del casco y la alineación de las falanges. El debate sobre el software METRON está fuera del alcance de este artículo, pero hay una gran cantidad de información en el sitio web de EponaTech [7].

En muchos casos de enfosados (incluidos los tres comprendidos en este artículo) se ha producido una importante rotación del hueso P3. En tales casos, el objetivo primordial de mi planteamiento es, a través del tiempo, el reducir el talón para tratar de restablecer el ángulo del hueso P3 relativo al suelo. Este proceso implica la eliminación gradual del talón, que es lo contrario de algunos enfoques que recomiendan el uso de almohadillas de cuña o entalonadas para "aliviar el estrés del tendón flexor digital profundo (DDFT)". Sin embargo, creo que eventualmente tenemos que restaurar una posición más normal y que tenemos que trabajar en contra de la tendencia de la atrofia. También creo que con los talones altos, se produce una carga concentrada hacia la pinza o lumbres, lo que puede contribuir a la descalcificación en la punta del P3 o tejuelo tal como se produce en algunos casos. Trato de biselar la herradura en pinza, y de colocar la herradura en el casco de modo que se reduzca al mínimo el brazo de palanca y para  reducir las fuerzas de tracción del tendón flexor digital profundo (ver fig. 5). Lo que es más importante, utilizando mi "método" en conjunto con las herraduras de plástico y las almohadillas plantares o siliconas, es que los caballos han pasado a estar cómodos casi inmediatamente. Se necesita cierta atención al detalle para cambiar el ángulo del casco en cantidades razonables a través del tiempo para que el proceso tenga éxito.

A menudo, en el caso de caballos enfosados que se mantienen artificialmente altos de talones, eventualmente hay que practicarles cirugía de tendón o ligamento para corregir este problema. En  medicina humana, se sabe que la cirugía de tendones y ligamentos a menudo tiene el efecto secundario de un daño irreversible de los proprioceptores [5, página 310], entre otras cosas. Creo que es igualmente cierto para el caballo, por lo que en mi opinión, tales cirugías de tendón y ligamento sólo deben utilizarse  como "último recurso". 


Figura 6: Silicona o almohadilla plantar de dos componentes utilizada para ayudar a carga/soportar uniformemente el peso con todo el pie.

Por último, relleno la parte inferior del casco para repartir la carga uniformemente
(figura 6). La principal queja que a veces oigo de los embalajes es que pueden producir cojeras o llagas a los caballos. Creo que puede ser cierto si las personas que la aplican no tienen cuidado. El exceso de eliminación de suela – lo cual significa la creación de una gran taza en la suela y, a continuación, colocar demasiado relleno de silicona puede dejar al caballo muy dolorido. Solo es necesario preparar la suela con un mínimo de limpieza, seguido por la utilización selectiva de siliconas y su correcto emplazamiento, de este modo siempre se tiene éxito. Además, hay muchas posibilidades y distintas formas del tejuelo. Esto requiere un poco de reflexión antes del uso del embalaje. Es importante elegir el material o materiales más correctos para el relleno. En los casos más difíciles trato de resolver problemas de este tipo aplicando el embalaje en múltiples capas de material. Una capa de espuma bajo el tejuelo hace maravillas en lumbres doloridas o cuando el P3 o tejuelo ha sobresalido a través de la suela. En casos como estos, utilizo una capa más gruesa de pegamento para levantar/separar la herradura de la suela. Un uso juicioso de la cola a menudo nos permiten trabajar en torno a diversos problemas del casco, como los abscesos. Puede optar por no aplicar la cola en algunas zonas.

Conclusiones

Debido a las numerosas variaciones y situaciones especiales que se plantean en el tratamiento de casos de infosura, creo que no es prudente el promover un estricto "método" a seguir. Pero recalco la adhesión a algunos de los principios básicos que se comenta en este artículo, en particular el uso de un calzado flexible y un buen hacer en el apoyo del la ranilla / suela, pueden ayudarle a alcanzar buenos resultados. Hay muchos otros aspectos importantes sobre la operación de recorte y herrado que no se han podido incluir en este artículo.

En resumen, Las herraduras flexibles tiene sentido en el tratamiento de la infosura por las siguientes razones:

* Absorben las vibraciones y golpes y contribuyen a la comodidad del caballo.

* Un caballo más cómodo se mueve más, y esto es beneficioso ya  que no permite que los tendones y los músculos de atrofien más, y para empezar la rehabilitación.

* El plástico se desgasta  más fácilmente que los metales, por lo que el caballo (o usted) puede ajustar las distintos biselados (en pinza y también lateral-medial), según sea necesario.

* La herradura no inhibe la flexión del pie, por lo que ayuda al casco a desempeñar su función normal de bombear la sangre, llevando los nutrientes necesarios para la reconstrucción de las paredes dañadas. Reduce la necesidad de resección.

* Dado que son más blandos que cualquier herradura de metal, hay menos posibilidades de causar un  punto de presión en cualquier parte de la suela.

Referencias

[1] Bertram, J. and Gosselin J., "Functional Design of Horse Hoof Keratin: The Modulation of Mechanical Properties through Hydration Effects", Journal of Experimental Biology 130, 121-136, 1987.

[2] Van Vlack, L., "Material Science for Engineers", Addison-Wesley, 1970.
[3] Bowker, R., "The Growth and Adaptive Capabilities of the Hoof Wall and Sole: Functional Changes in Response to Stress", in the proceedings of the 49th Annual Convention of the American Association of Equine Practitioners, New Orleans, 2003.
[4] Cope, B., Hopegood, L. et al, "Studies of Equid Hoof Horn Material by EPR Spectroscopy", in Journal of Materials Chemistry, 8(1), 43-45, 1998.
[5] Martin, R.B. et al, "Skeletal Tissue Mechanics", Springer Verlag, New York, 1998.
[6] Craig, J. and Craig, M., "Measuring the Hoof", a presentation at the 2nd International Hoof Care Summit, Cincinnati, Ohio, January, 2005.

Monique Craig es un investigadora de cascos, herradora, consultora de herradores, jinete, entrenadora y fundadora de EponaTech (www.EponaTech.com) y EponaShoe (www.EponaShoe.com).

Monique Craig

Recorte/Aplomado para mantener la óptima salud del casco

Aunque no estoy muy interesada en los diversos métodos de recorte y herrado, creo que hay algunas directrices y puntos de referencia importantes que pueden ser útiles en la evaluación de la conformación del casco y en la definición de un enfoque para el recorte y aplomado así como en la elección de las herraduras.

Este artículo apareció originalmente en la revista Trail Blazer (N ° 6, 2005).

Recorte/Aplomado para mantener la óptima salud del casco

Monique Craig, EponaShoe

Aunque no estoy muy interesada en los diversos métodos de recorte y herrado, creo que hay algunas directrices y puntos de referencia importantes que pueden ser útiles en la evaluación de la conformación del casco y en la definición de un enfoque para el recorte y aplomado así como en la elección de las herraduras. Creo que el recorte/aplomado es una cuestión de primer orden en el mantenimiento de la  salud y funcionalidad del casco. La correcta elección del calzado y la colocación del mismo vienen en segundo lugar.

Vamos a comenzar con un repaso muy simplificado de la anatomía del casco (ver figura 1).
Es evidente que todo el casco está diseñado para facilitar la absorción de choques. La ranilla tiene que tener algún contacto con el suelo para permitir una buena circulación sanguínea en el casco. La situación del tejuelo (también llamado "P3") dentro de la cápsula del casco, su relación con la caña y el suelo son todos aspectos importantes al evaluar un casco. La almohadilla plantar, que se encuentra en la parte trasera de los pies (detrás de la línea azul en la figura 1B), juega un papel importante en el mecanismo de absorción de ondas de choque del casco. Los cartílagos laterales (no se muestran) rodean la almohadilla plantar y están implicados en la absorción de golpes y en el flujo sanguíneo dentro del casco. El examinar con más detalle la anatomía y de mecánica del casco está más allá del alcance de este artículo.

La radiografía de la figura 2A muestra un casco cuyo tejuelo se encuentra en un plano negativo en relación con el terreno, lo cual no es una buena situación. Además, este tejuelo esta demasiado lejos "en frente" de la columna ósea, es decir, que debería estar más cerca y debajo del hueso de la caña. Estos problemas están relacionados con el hecho de que este casco tiene un bajo "arco". Las comisuras a ambos lados de la ranilla se llaman "lagunas laterales" (Figura 1B) y en algunos pies estas son más someras que en otros. Las lagunas someras se traducen en arcos bajos. En algunos casos, un casco puede perder la altura del arco con el paso de los años, el peso aplasta lentamente los arcos. El grado en el que esto ocurre depende de muchos factores como la calidad de la almohadilla plantar o digital, el apoyo proporcionado a la ranilla por el entorno, etc. 


Figura 1: Algo de terminología anatómica. En la imagen A (arriba) hemos superpuesto la radiografía a la  fotografía, por lo que se puede ver la relación entre los huesos y el casco.

La radiografía de la figura 2B muestra un casco con un arco más alto y su correspondiente aumento del ángulo con el tejuelo. Por otra parte, el tejuelo parece estar más “abajo” de la columna ósea. Creo que un margen aceptable para el ángulo del tejuelo es de entre 1,5 grados a 6,0 grados. Este ángulo, marcado en el gráfico 2 como el "P3 ángulo inferior" a veces también es conocido como el "P3 Angulo Palmar". Como se pueden imaginar a partir de este breve examen de las lagunas y los arcos, este ángulo puede variar sustancialmente de caballo a caballo, y la esperanza de alcanzar un determinado ángulo de P3 para todos los caballos no es realista. Más importante que este ángulo es la colocación del tejuelo "debajo" de la columna ósea. 


Figura 2: Relativa al ángulo del P3 según la altura del arco y la postura del caballo.

 
Es importante darse cuenta de que el casco es una estructura altamente adaptable. La anatomía del casco y su función (mecánica) puede ser alterada no sólo por el recorte/aplomado, sino también por un cambio en el contenido de humedad, las variaciones locales del terreno (mecánica del terreno), el tipo de entrenamiento, los problemas de desarrollo, la compensación de los aires y el envejecimiento, entre otras cosas.

También recomendamos encarecidamente que los propietarios de caballos demanden anualmente radiografías por razones preventivas, así como para el mantenimiento de registros e historial. Un gramo de prevención vale por un kilo de curas. Por ejemplo, las radiografías son muy útiles para definir el grosor de la suela o palma, la posición del tejuelo con respecto a la cápsula del casco o estuche córneo, y las angulaciones de las articulaciones.

Ahora vamos a examinar algunos de las marcas exteriores que suelo utilizar para evaluar una situación en particular. Me pongo a evaluar la postura del caballo. ¿Cómo se encuentran situados los cascos en relación con la caña? 


Figura 3: Dos casos extremos: el pie puede estar bajo la pierna o no. La Fig. 3A muestra no sólo una mala postura, sino que un mal ángulo de talones (27,7 gr.)

En una situación ideal el casco debe estar bajo la «columna ósea». En una vista lateral, significa que el casco debe estar cerca de la caña. En una vista frontal significa que el casco debe estar en una alineación visual con la caña.

En la figura 3B, se dará cuenta de que el casco se encuentra bajo el hueso de la caña. Esta postura es buena, quizás un poco hacia la parte recta del «ideal». La figura 3A muestra una muy mala posición – el pie está muy lejos en frente del hueso de la caña. Tenga en cuenta que estos problemas de conformación del eje casco / pata no necesariamente se relacionan directamente con una buena salud, pero creo que a la larga, la mala conformación pueden conducir eventualmente a cojeras en la mayoría de los caballos. 


Figura 4: Postura en vista frontal. Un "mal" y un "buen" caso.

En la figura 4 se compara una buena alineación frontal y una mala. Las imágenes de las figuras 3 y 4 representan cascos de manos o anteriores, en general, se aplican los mismos comentarios a los cascos posteriores.

A continuación, evaluamos la distancia entre los talones y los bulbos, y el ángulo del talón. Me gusta ver que los talones dan apoyo a los bulbos. Cuanto más lejos están los talones de los bulbos, menos apoyo estructural al casco. Esta falta de apoyo se traduce en general en deformidades del estuche corneo.

La casco en la figura 5A muestra que los bulbos se han hundido. Este caballo prácticamente camina sobre sus bulbos. Internamente, este caballo también ha perdido su arco de apoyo, lo que significa que el tejuelo ya no se apoya debidamente sobre el arco. Esta es una de las razones por las que el tejuelo tiene un ángulo negativo (figura 2A). En cuanto a las medidas de distancia en el gráfico 5, no estoy buscando un número exacto sino que estoy tratando de evaluar un rango razonable de apoyo. Un rango de entre 1,52 cm. a 2,80 cm. es un rango razonablemente bueno para un pie de tamaño normal, por lo que el pie de la figura 5A esta fuera de esta buena zona. 


Figura 5: Detalles de la conformación del talón.

La Figura 5B muestra un casco con buen apoyo y adecuado ángulo de talón (unos 45 grados). La Figura 5A muestra un casco con unos apoyos pobres y un pobre ángulo de talón (alrededor de 21 grados). Tenga en cuenta que en las imágenes de arriba no se muestran los ángulos del talón.

Considero aceptable un rango entre 40 grados y 48 grados para el ángulo del talón. También busco que tenga una diferencia entre el ángulo del casco y el ángulo del talón de entre 5 a 10 grados. Una gran diferencia de grados entre el ángulo del talón y el ángulo del casco también indican deformidades del estuche corneo como vemos en la figura 3A y 5A.

Por último, miro la palma o suela (figura 6). Miro a la distancia desde el vértice o punta del talón a los bulbos. Quiero ver que esta distancia es «pequeña». Asimismo, evalúo la forma de la suela. La circunferencia de la suela debería ser más amplia que el de la banda coronaria. En promedio, la suela debe de ser más ancha que la banda coronaria en un 20 a 30 por ciento dependiendo de las estaciones. En las estaciones más húmedas los cascos tienden a ensancharse un poco. 


Figura 6: Comparación de los “talones huidizos”.

En la figura 6A, la distancia entre el talón y el bulbo es demasiado grande, la ranilla es alargada y delgada. Este es un ejemplo típico de talones bajos y contraídos. La Figura 6B muestra un casco bien conformado. Recuerde, aquí estamos hablando de los cascos delanteros. Los cascos posteriores son un poco más alargados (figura 7), pero el mismo comentario es aplicable en lo que respecta a la distancia entre el talón y el bulbo. 


Figura 7: Suela de una casco posterior.

Sólo después de haber evaluado plenamente los cascos de un caballo, voy a decidir qué hacer con ese caballo. Yo no voy a tratar de hacer coincidir la conformación de los cascos. Mi objetivo es lograr o mantener el casco «mas hacia atrás». En los cascos sanos y "normales" esto se obtiene mediante la reducción de los talones al nivel de la ranilla. Es decir, quiero que ambas, la pared de los talones y la ranilla, compartan la carga. En mi opinión no es ni natural ni saludable el centrar el peso en una sola estructura – pared, suela o ranilla. Por el contrario, estos tres componentes deben de compartir en dar soporte a la carga. No me gusta mucho las pinzas o lumbres muy alargadas pero la  longitud de las lumbres es algo muy particular de cada caballo. En cascos «normales», una gran parte de la casco (quizás dos tercios), se establece detrás del vértice o punta de la ranilla. Una vez más, hay un montón de caballos saludables y con buenos cascos que no se ajustan a esta fórmula. Hay factores que influyen en la forma y  longitud de la ranilla como la mecánica de los suelos, la calidad de los cascos, las condiciones meteorológicas, y las tensiones dinámicas situadas en el casco. Esta cuestión será debatida en un próximo artículo. Cuando no conozco a un caballo, trato de tener a mano las últimas radiografías, puesto que dan una gran cantidad de información acerca del casco. Sin las radiografías, debemos confiar en las marcas  y estructuras externas, y uno debe tener cuidado — estas a veces tienen una tendencia a engañar al ojo.

Monique Craig es una investigadora de cascos, herradora, consultora de herradores, jinete, entrenadora y fundador de EponaTech (www.EponaTech.com ) y EponaShoe (www.EponaShoe.com).

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Monique Craig, EponaShoe