Los cuartos. Dolorosas fisuras en la pared del casco del caballo

Los cuartos son fisuras que se originan en la pared, ubicadas en cuartas partes, es decir, entre la parte más ancha del casco y el talón.

Los cuartos. Dolorosas fisuras en la pared del casco del caballo

 

Si hay algo que siempre fue motivo para expresar el máximo poder de invención y capacidad de solución por parte de un especialista en pie, fueron los cuartos. Se han inventado innumerables métodos para solucionar este mal que afecta a tantos caballos. Desde parches con diferentes resinas, fibras y pegamentos, hasta sistemas que requieren de tornillos, placas metálicas, grapas y alambres. También se ha invertido mucho tiempo y dinero en crear sistemas mecánicos únicos, donde el complejo diseño es el mayor valor de estos inventos. Todo ello con el objetivo de inmovilizar ambos lados del cuarto, en un intento de lograr una correcta cicatrización de la zona de crecimiento. Algunos sistemas ofrecen resultados positivos, otro no. Y dentro de los buenos sistemas, a veces lo consiguen y otras veces no. Esto lleva a decir que no son métodos totalmente eficaces en todos los casos tratados. Y si existe un método mecánico eficaz en el 100% de los casos, seguramente, no combatirá la causa. Esta permanecerá latente, esperando a provocar el cuarto nuevamente.
Este concepto para solucionar los cuartos, que ataca directamente a la consecuencia, es paliativo. Pasa por alto la causa primaria. Por otro lado, tiende a ser complejo, difícil de llevar a cabo y, en cierta forma, ineficaz.

Los cuartos son fisuras que se originan en la pared, ubicadas en cuartas partes, es decir, entre la parte más ancha del casco y el talón.

Los tipos de cuartos pueden ser:
- Ascendentes: Son aquellos que nacen en el borde solear, abriéndose en dirección al rodete coronario. Se originan debido a un excesivo crecimiento de la pared lateral o medial, generando una palanca que provoca la separación de los túbulos córneos. Se solucionan recortando la pared excedente y manteniendo un cuidado periódico del casco. El siguiente casco presenta, además, una enfermedad llamada infosura.

- Descendentes: Nacen en el rodete coronario con dirección al borde solear. Se producen por una ruptura del rodete coronario, impidiendo al corion de la pared generar estructura córnea. Se solucionan equilibrando correctamente el pie.

Por su ubicación se los puede clasificar en:
- Bilaterales: Son aquellos que se producen en ambos lados del pie. Se ven en cascos largos de pinzas, en combinación con una mala calidad de pared y una conformación que obliga al caballo a soportar todo su peso con los talones. Esta combinación de factores negativos puede provocar un estrechamiento de la zona de talones, aumentando la presión en el rodete coronario y su posible posterior ruptura. Estos cuartos se solucionan recortando la pinza correctamente y quitando palanca de ruptura de paso. En caso de utilizarse herradura, se puede colocar una retrasada, de pinza cuadrada o biselada en pinza para aliviar el quiebre de paso. A su vez, se puede realizar un falseo de apoyo, con forma de arco, ubicado en cuartas partes, tomando como centro de referencia la terminación inferior del cuarto. Si el tratamiento es sin herraduras, se debe recortar el casco quitando la mayor palanca posible en pinzas, con el objetivo de aliviar la ruptura de paso.


- Unilaterales: Se producen en un solo lado del pie. Son visibles en caballos que soportan todo el peso con un solo talón, en combinación con una desviación lateral o medial del casco o miembro y una pared, posiblemente, de deficiente calidad. El casco de la foto no presenta un cuarto en el lado que recibe la mayor cantidad de peso, pero es el tipo de casco propenso a contraerlos. Nótese que esta foto muestra un desequilibrio grave, sin embargo, no se ha producido un cuarto. Existen desequilibrios leves que, por diferentes factores que aún desconozco, sí predisponen a un cuarto.

Por su grado de afección se los clasifica en:
- Profundos: Llegan a afectar al corion laminar dérmico y sensible de la pared. Son dolorosos y sangrantes. Se producen en casos donde las fuerzas incidentes y palancas son acentuadas, o en caballos que padecen los cuartos durante largos períodos, sin ser atendidos. Foto de abajo.
- Superficiales: Afectan sólo a la capa superficial de la pared, sin llegar a la zona sensible. No causan dolor y no generan mayores problemas. Se originan por leves fuerzas incidentes, por cascos de mala calidad y por desatención por parte el herrador o propietario. La genética del caballo y la deficiente alimentación pueden ayudar a que se originen. Si no son atendidos correctamente, pueden llegar a terminar en cuartos profundos. Foto de abajo.

Los cuartos que más problemas acarrean y que se relacionan directamente con el equilibrio latero-medial del pie son los unilaterales descendentes profundos. Debido a que este estudio tiene como base el equilibrio latero-medial del caballo, haré referencia sólo a este tipo de cuartos.

Quienes han intentado, desde hace muchos años, curar un cuarto a través de métodos mecánicos, no han prestado verdadera atención a la causa que produce la ruptura de la pared. Y si han encontrado una causa, desde mi punto de vista, no ha sido la correcta, o bien, continúa siendo una causa secundaria e incompleta.

Existe un completo estudio del Dr. Hans Castelijns que, acertadamente, ayuda a demostrar que el cuarto se produce por una excesiva presión que provoca el cartílago ungular en el rodete coronario. Este no soporta la presión y estalla, produciendo una lastimadura expuesta en la zona encargada de producir pared. Debido a la lastimadura, el corion de la pared no logra generar casco. Y ha demostrado, también, que el cartílago ungular causa presión al rodete coronario porque éste, a su vez, es presionado hacia arriba. Cuando un solo talón de un pie se eleva, hace que el cartílago ungular presione al rodete coronario, produciendo un posible cuarto.
Pero esta causa, descripta por el
Dr. Hans Castelijns, es consecuencia de una causa mayor e inicial, por lo tanto, no es la causa primaria que produce la ruptura de la pared.

La causa primaria que produce la elevación del talón, con la consecuente elevación del cartílago ungular, es el exceso de peso que soporta el pie en ese lado. Es este exceso de peso en ese lado del pie la causa inicial.
Por lo tanto, la causa primaria de un cuarto unilateral descendente profundo es un desequilibrio latero-medial alojado en el pie.
Y también podríamos decir que este desequilibrio tampoco es la causa primaria, porque es la consecuencia de otra causa aun mayor, alojada en la conformación del caballo o en un incorrecto desgaste o recorte del casco. Y si continuamos buscando culpables, podríamos decir, entonces, que las causas de un cuarto pueden ser la genética del caballo, el desgaste natural del casco o el herrador que no realiza su trabajo de forma correcta, o bien, una conjunción de estos tres factores predisponentes.

Pero la realidad, es que un cuarto unilateral descendente profundo se produce porque existe un desequilibrio latero-medial en el pie. Este desequilibrio genera, luego, una cadena de consecuencias que terminan en un cuarto.
De forma concluyente, si se pretende curar un cuarto, hay que equilibrar el pie. Es decir, hay que trasladar el peso, que se encuentra alojado en la pared afectada, hacia el centro de equilibrio de dicho pie. De esta forma, se relaja el lado afectado, se evita la presión en el rodete coronario por parte del cartílago ungular y se permite la normal y natural cicatrización del corion de la pared, sin necesidad de recurrir a métodos mecánicos que actúen directamente sobre el cuarto.

El trabajo del herrador será aprender a equilibrar un pie latero-medialmente. Deberá saber cómo trasladar el peso, alojado en el lado del cuarto, hacia el centro de equilibrio del pie.

Todos los métodos mecánicos que intentan inmovilizar ambos lados del cuarto, con el fin de permitir la cicatrización del corion de la pared, actúan directamente sobre la consecuencia del problema, olvidando la causa mayor e inicial. Por lo tanto, son métodos que se comparan con remar en contra de la corriente o barrer en contra del viento. Pueden llegar a curar el cuarto, pero no quitan el peso que se encuentra alojado en ese lado del pie, y que, en definitiva, es la causa inicial del cuarto. Si lo curan hoy, mañana podría abrirse nuevamente.

Debido a que mi solución para curar un cuarto consiste en sólo equilibrar, correctamente, un pie (atacar a la CAUSA), sin caer en métodos mecánicos que actúan directamente sobre el cuarto (atacan a la CONSECUENCIA), podría comenzar a decir que el rodete coronario necesita de su movimiento y elasticidad natural para cicatrizar correctamente. En otras palabras, podría decir que inmovilizar la pared, mecánicamente, es contraproducente, ya que comprimiría al corion de la pared impidiendo su normal cicatrización. Esto último no está probado aún, pero sí he comprobado que el movimiento natural del rodete coronario no impide una normal cicatrización.

Las secuencias de abajo muestran el proceso de curación de dos cuartos descendentes unilaterales profundos, uno medial y el otro lateral, en dos caballos diferentes.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 Este cuarto medial descendente profundo, de la secuencia anterior, se originó en un caballo de carreras, debido a una leve desviación rotacional lateral (defecto de izquierdo) establecida en el miembro izquierdo. Al no ser estabilizada por el herrador, esta desviación produce un desequilibrio en el pie. Por ser lateral, el lado medial del casco soporta todo el peso. El talón se eleva junto con su bulbo, el cartílago ungular causa presión en el rodete coronario, éste estalla y se produce el cuarto.
Mi trabajo como herrador fue quitar el peso del lado medial, trasladándolo hacia el centro de equilibrio del pie. Este trabajo se realiza mediante una técnica de recorte que tiene en cuenta el balance F del pie, es decir, su flexibilidad natural longitudinal, con relación al centro de la pinza y los dos talones como soporte.

Luego de recortar y equilibrar el pie, se procedió a abrir el cuarto. Se quitó todo el material muerto que pudiese provocar pellizcos en el corion laminar durante el movimiento natural de éste. Por otro lado, se eliminó toda posibilidad de proliferación de hongos y bacterias.
A su vez, se realizó un falseo de apoyo, con forma de arco, para evitar que cualquier presión llegue al rodete coronario. Esto podría impedir la normal cicatrización. En esta primera vez, realicé un falseo de apoyo total del talón afectado. Es decir, se lo dejé totalmente en el aire, con el fin de relajar aun más el corion de la pared. Ya en el segundo recorte y herrado no será necesario.
Debido a que, al abrir el cuarto, se quita bastante apoyo, es bueno colocar una herradura redonda de barra, con el fin de compensar el apoyo quitado. Además, se dice que distribuye, de forma más uniforme, las fuerzas que llegan desde el piso al rodete coronario.

Si las condiciones de vida del caballo y el terreno lo permiten, preferiría realizar el tratamiento sin herraduras. Se torna difícil cuando el caballo permanece en box, sobre suelo que no otorga un buen soporte. En caso de realizar el tratamiento sin herraduras, buscaría que el caballo se encuentre suelto en un piquete con suelo seco y arenoso.

Debido a que la desviación rotacional lateral forma parte de este caballo pura sangre de carreras, en cada herrado debió equilibrarse el pie. Pero desde el primer herrado y por los 35 días restantes, el lado afectado ya no estaría soportando más peso. El rodete coronario, inmediatamente, comienza a cicatrizar. En el transcurso de 7 herrados, el cuarto ha desaparecido. En ningún momento, durante los 8 meses de tratamiento, se pretendió reconstruir el casco, ocultando el cuarto. Tampoco se pretendió inmovilizar, mediante métodos mecánicos o productos terapéuticos, ambos lados de la fisura. No fue necesario, porque al eliminar la causa, la consecuencia desaparece sola.

La siguiente secuencia pertenece a un caballo criollo. Éste cuenta con un cuarto descendente profundo lateral en la mano izquierda (mano blanca). El cuarto se originó por un leve desequilibrio latero-medial en el pie.

 

 

 

 

El caballo presenta, además, una infosura crónica, ya estable, contraída años antes de contraer el cuarto.
Inicialmente, otro profesional, selló el cuarto con un producto reconstructor de cascos. No arrojaría resultados positivos porque el cuarto se encontraba aún “vivo”, es decir, la fisura llegaba hasta el corion laminar del pie. Esto podría provocar una futura infección y el retraso del tratamiento.
Al cuarto se le quitó el producto reconstructor y se lo dejó abierto. Se equilibró el pie correctamente, quitando el peso de ese lado. Se realizó un falseo de apoyo, con forma de arco, debajo del cuarto. Se quitó, por esta sola vez, material del talón, con el fin de que éste no apoyara durante los primeros días, y se colocó una herradura redonda de barra. A ésta se le biseló la pinza, de forma acentuada, para aliviar la ruptura de paso, ya que el caballo presentaba una infosura crónica y necesitaba romper el paso sin que la tercera falange sufriera tensiones por parte del tendón del flexor profundo. Cabe recordar que la infosura estaba estable y no producía, al caballo, mayores dolores al caminar.
El tratamiento duró 8 meses. Las últimas intervenciones fueron sólo recorte de casco. Actualmente, el caballo, se encuentra sin herraduras, en terreno blando y seco.

Durante este tratamiento, tampoco se utilizaron métodos que intervinieran, directamente, en el cuarto. Sólo se trasladó el peso, alojado en el lado afectado, hacia el centro de equilibrio del pie. Luego, la naturaleza del propio caballo se encargó de cicatrizar el cuarto.

Autor: Daniel Anz    wwww.danielanz.com       

Daniel Anz

El Equilibrio corporal del caballo a través del herrado. (2)

Su relación con el Balance F, un cuarto balance no considerado. 2ª parte

 El Equilibrio corporal del caballo a través del herrado.(2)

 Su relación con el Balance F, un cuarto balance no considerado.

Exposición de caso real:
El siguiente caso corresponde a un caballo criollo con un cuarto lateral en la mano izquierda.  Ésta presentaba una desviación medial de casco. El peso del caballo era soportado por el lado externo del casco. Luego de haber equilibrado el pie, considerando su Balance F,  el cuarto sanó. No se utilizó ningún tipo de producto terapéutico como reconstructor de casco, alambre, tornillos o medios para fijar el cuarto. Sólo se abrió todo con el fin de limpiar y evitar que la pared muerta impida la cicatrización del rodete coronario. Durante los cuatro primeros herrados se utilizó una herradura redonda y luego se terminó el tratamiento con el caballo descalzo, en terreno seco y arenoso.

                                                       



Tiempo posterior al herrado de un caballo con desequilibrios latero mediales

Ultimamente, luego de llevar un control cercano de caballos mediante un Médico Veterinario, he notado que, luego de herrar un caballo que presenta desequilibrios, ocurre lo siguiente:

Pequeños desequilibrios en caballos jóvenes: Son los caballos que presentan desequilibrios desde hace poco tiempo. Luego de ser herrados, la mejoría es inmediata, sin pasar por un tiempo de reacomodamiento corporal.

Pequeños desequilibrios en caballos adultos: Son los caballos adultos que presentan desequilibrios por negligencia del herrador, pero no por su conformación defectuosa. Luego de ser herrados, el proceso, hasta notarse una mejoría, suele tardar unos 5 días. El caballo se descontractura muscularmente y comienza a mejorar sus movimientos. En este tipo de caballos, antes de ser herrados correctamente, suelen verse consecuencias por interferencias o alcances entre miembros.

Grandes desequilibrios en caballos adultos: Son los caballos que poseen un desequilibrio desde hace varios años. Luego de ser herrados, durante los primeros 7 a 15 días, pueden decaer, debido a un reacomodamiento de su estructura. Pero luego de este período ascienden en su mejoría notablemente. Este tipo de casos necesita de un período de rehabilitación, donde el jinete deberá hacer lo necesario para generar ayudas que permitan descontracturar los músculos del caballo, mediante masajes u otros medios. Este tipo de caballos, generalmente, presenta desviaciones de miembros a nivel conformación o desviaciones por negligencia del herrador, establecidas hace varios años. También ocurre cuando, durante mucho tiempo, se ha herrado un caballo asimétrico (que presenta conformación defectuosa) como si fuera un caballo simétrico (que presenta conformación correcta).

 

La herradura y el falseo de Flexión

La herradura a colocar puede ser común. Es recomendable el uso de dos pestañas laterales entre los primeros y segundos agujeros, con motivo de contrarrestar las fuerzas incidentes negativas causantes de la desviación, y de evitar que la herradura se corra de lugar.


Al clavar la herradura, ésta no debe quedar rotada, la cantidad de clavos que se recomienda utilizar es de 6 ó 7, de los cuales 3 irán en los primeros agujeros del lado del talón afectado, con el fin de permitir la libre expansión de la pared y 4 en el lado opuesto, limitando así, con el cuarto clavo, una excesiva expansión de la misma. El 7º clavo será útil también para aumentar la sujeción de la herradura al pie.

En casos de desviaciones crónicas, es recomendable colocar sólo los 2 primeros clavos en el lado de la pared afectada.
Debido a que la pared afectada es siempre más delgada, es conveniente utilizar el clavo tipo MX (modelo de Mustad), por contar, éste, con un cuerpo extra delgado.

Del lado del pie donde se encuentra la pared vertical, siempre se ve disminuida la superficie de apoyo palmar, por lo tanto, en casos de correcciones, es recomendable compensar dicha faltante de superficie con la herradura, otorgando un apoyo extra, tratando de que, al estar colocada, vista de abajo, muestre un pie simétrico.
Vista de arriba, cuando el pie se encuentre apoyado en el piso, se observará un sobrante de herradura, debido, en realidad, a una faltante de superficie palmar por una pared arremetida.

Estando la herradura colocada, la línea central de la ranilla debe dividir la vista palmar en dos partes iguales. De esta forma, la distribución de las presiones en el pie será uniforme y contribuirá a la corrección de la forma del estuche córneo.

Durante la estabilización, la forma de la herradura difícilmente será simétrica porque la forma del casco no tiende a recuperar su simetría, y el herrador deberá tender a copiar la forma del pie cuando forje la herradura. Según estudios realizados por otros herradores, el sobrante de herradura puede ejercer una palanca negativa sobre la pared, aumentando la presión el la misma. Por lo tanto, conservar la asimetría ayuda a acompañar el defecto del caballo. Colocar una herradura simétrica en estos casos iría en contra de la defensa natural del caballo.

En casos de desviaciones por defectos de conformación, es aconsejable aumentar la superficie de apoyo en la rama que corresponde a la pared afectada o vertical. Es decir, que se le otorga má sapoyo al lado que soporta mayor resión. Contrariamente, al lado que soporta menos presión se le disminuirá la superficie de apoyo.
Esta incrementación y disminción de apoyo en las ramas, ayuda al caballo a descansar mejor en terrenos blandos,  inclusive en su box cuando está parado, conservando la salud de sus ligamentos colaterales.

Otros tratamientos tradicionales

Existen otros tratamientos que no comparto porque no abordan el problema partiendo desde la causa.

1. Un tratamiento tradicional consiste en utilizar una herradura común con mucho descanso en el lado de la pared vertical, acompañada de un falseo de arco de aproximadamente 3 mm, a fin de

  • quitar presión en el lado afectado,
  • otorgar apoyo extra en el lado que soporta la mayor cantidad de peso, y
  • favorecer la expansión de la pared.

Desde mi punto de vista, este tratamiento ha olvidado la causa del problema. Con el falseo de arco la presión no se elimina porque el peso sigue estando en ese lado del pie. El apoyo ayuda a que el peso sea sobrellevado más cómodo pero la realidad es que éste continúa en ese lado del pie. Y la pared no se expandirá, retomando su lugar, porque todavía continúa soportando la mayor cantidad de peso.
El tratamiento no trabaja sobre la causa, sólo sobre la consecuencia.

2. Otro método es la realización de surcos mediante la gubia o escofina a lo largo de la pared afectada por el peso, en un intento de quitar presión y así inducir a su expansión.

Mediante esta técnica se está realizando todo lo contrario, porque se está debilitando la pared que más peso está soportando. Con este tratamiento inútil y nocivo, también se trabaja sobre la consecuencia del problema y no sobre la causa.

3. Un tratamiento no tradicional, en el que se interviene directamente el casco para obligar a bajar el talón afectado, considerando el Balance Dinámico, es el publicado por el médico veterinario y herrador Stephen O`Grady – Virginia, USA; que, según sus publicaciones en internet, requiere de

  • un previo ablandamiento de la estructura córnea con agua tibia durante 24 horas,
  • un falseo total a la altura del talón afectado,
  • una herradura redonda de barra, y
  • un analgésico contra el dolor que puede llegar a provocar la intervención.


Desde mi punto de vista, tampoco funciona porque en ningún momento se intenta trasladar el peso del caballo hacia el centro de equilibrio del pie. Por lo tanto, al pie se le realiza una gran cantidad de intervenciones sin tener en cuenta la causa y el porqué se desvió.

4. Otra alternativa es el uso de una herradura con la rama más ancha del lado de la pared afectada y más angosta en el lado opuesto. Esta herradura permite aliviar la tensión de los ligamentos colaterales comprometidos por el efecto de la desviación, pero no traslada el peso hacia el otro lado del pie.


Si bien es una herradura que ofrece buenos resultados a corto plazo, permitiendo eliminar dolores, no deja de ser un método que oculta la profundidad del problema, que sería, en este caso, la desviación en sí.
Sí es una herradura que puede ser utilizada en determinados casos de esparaván o como medio para aliviar dolores de forma momentánea.

Nota:
En alusión a una observación de Gabino Fernández Vaquero, herrador de España, esta herradura, puede ser utilizada para acompañar los tratamientos de corrección y para ayudar a aquellos caballos que presentan desviaciones en el miembro. Un caballo con desviación rotacional lateral (izquierdo), recarga su peso en la pared medial, aumentando las tensiones de ligamentos en terrenos blandos. Por lo tanto, una herradura con la rama más ancha en la pared medial, o en la pared que soporta más peso, otorgará el apoyo necesario en terrenos blandos, impidiendo un excesivo hundimiento de esta rama y favoreciendo la salud de los ligamentos. Comparto, totalmente, esta observación.

El concepto relacionado con el balance F es tan simple y natural que elimina cualquier otro método que intervenga directamente en la consecuencia de la incorrecta distribución de peso.

La causa es una incorrecta distribución del peso sobre el pie, y la consecuencia la desviación del casco. Es tan simple como eso…eliminemos la causa!!

Conclusión

Como resultado de las prácticas y de los estudios realizados en estos últimos años, he podido comprobar que la gran importancia de los tratamientos de corrección y estabilización, relacionados con el balance F del pie, reside en que el tratamiento parte desde la causa del desequilibrio.
Muy diferente de los otros tratamientos tradicionales o no tradicionales, que intervienen directamente en la consecuencia del desequilibrio sin considerar su causa; logrando solamente, ocultar el problema sin combatirlo.
Hasta el día de hoy, no he podido observar resultados positivos al utilizar los tratamientos tradicionales mencionados mas arriba.

El nuevo concepto relacionado con el balance F del pie, cuenta con las siguientes ventajas comparativas:

  • Conserva la anatomía del pie y no interviene en su normal funcionamiento.
  • No requiere de herraduras ortopédicas o de intervenciones quirúrgicas.
  • Resulta de muy simple ejecución – además de económico – si se maneja correctamente la técnica de desvasado.
  • Interviene, directamente, en la prevención de desviaciones latero-mediales, evitando cualquier tipo de tratamiento ortopédico o terapéutico posterior.
  • No representa ningún tipo de dolor o molestia para el caballo, porque se trabaja conservando la naturaleza del pie y con base en las estructuras anatómicas flexibles.
  • Permite, en un caballo con aplomos normales, mantener un equilibrio latero-medial perfecto, es decir, con una distribución en partes exactamente iguales del peso del caballo sobre el pie.
  • Permite descontracturar músculos del caballo, consecuencia de desequilibrios.
  • Permite al caballo, en conjunto con los balances X, Y y Z, contar con equilibrio corporal absoluto.


Debido a que el nuevo concepto relacionado con el balance F genera un alivio instantáneo de dolores, se compara con extraer la piedra del zapato; siempre será un alivio extraerla aunque la misma se encuentre allí desde hace mucho tiempo. (Agrego a esto lo que mencioné anteriormente. Sólo en caballos que contaban con el desequilibrio desde hace mucho tiempo, existe un período de rehabilitación.)

Autor: Daniel Anz

http://www.danielanz.com/              

Daniel Anz

El Equilibrio corporal del caballo a través del herrado. (1)

El Equilibrio corporal del caballo a través del herrado. Su relación con el Balance F, un cuarto balance no considerado.

El Equilibrio corporal del caballo a través del herrado. (1)

Su relación con el Balance F, un cuarto balance no considerado.

El Balance F es el nuevo balance que guarda directa relación con la flexibilidad longitudinal del casco y con las desviaciones mediales y laterales del mismo.

Mediante este balance se puede controlar la distribución del peso del cuerpo del caballo en ambos lados del casco. Como resultado, en conjunto con los tres balances tradicionales, se puede lograr un absoluto equilibrio corporal en el caballo.

A continuación, expongo el estudio que explica y demuestra los efectos de los aplomos incorrectos y de desvasados inapropiados en el casco, con relación a su flexibilidad longitudinal. Además, cuál es la forma correcta para trasladar el peso del caballo desde un lado del pie hacia el centro de equilibrio del mismo.

Formule a cualquier herrador la siguiente pregunta y espere su respuesta:
¿Cómo traslada Usted el peso del caballo desde un lado del pie hacia el centro de equilibrio del mismo pie?
Desde mi punto punto de vista si, al responder, el herrador no considera la flexibilidad natural longitudinal del pie, su respuesta es incorrecta.

Existe una gran cantidad de bibliografía donde se habla de la flexibilidad transversal (horizontal) o dilatación natural del pie, pero nunca antes se había tenido en cuenta la flexibilidad que posee el casco en sentido longitudinal (vertical), movimiento que es más importante a tener en cuenta, porque de él depende la correcta distribución de fuerzas en ambos lados del pie y en el caballo en conjunto.

Por otro lado, nótese que cuando explicamos algo a alguien sobre el pie del caballo, estamos acostumbrados a graficar su desigualdad de presiones en un mismo pie, mediante uno de nuestros pies. De forma automática, adelantamos un pie y graficamos lo que pretendemos dar a conocer. Es un error.
El nuevo concepto obliga a graficar un casco mediante nuestras dos piernas. Cada una de nuestras piernas corresponde a cada una de las paredes del casco. La cintura corresponde al rodete coronario y los bulbos de los talones o pulpejos corresponden a nuestros glúteos. Esta es la forma correcta de graficar la distribución de las fuerzas en el pie de un caballo.
Aceptar esta apreciación anterior es considerar un simple concepto que nos permitirá comenzar a cambiar nuestra forma parcial de ver el casco, y que tan arraigada está, en nuestra mente, desde hace cientos de años.

Estudio:
En enero de 1999, durante el herrado de una yegua de salto con los cuatro cascos desviados hacia diferentes lados, me formulé la siguiente pregunta:

¿Cuál es la causa que produce desviaciones mediales y laterales de cascos y cuál es la forma correcta de desvasar para evitar y corregir tales desviaciones?
La respuesta surgió luego de haber observado la incidencia de presiones negativas en el casco, con relación a su flexibilidad longitudinal y a sus límites naturales de corte (leer  estudio "Lectura del casco del caballo". ).
Sobre la base de que el casco es una estructura córnea flexible, son dos los movimientos que experimenta dependiendo de las presiones que recibe:
• El movimiento transversal o también llamado dilatación natural del pie. Es aquel que se origina cuando el pie apoya en el piso, produciendo la expansión de su aparato fibroelástico hacia los laterales, por presión de la 3º falange y por contrapresión del piso. La expansión no supera la distancia de 5 ó 6 mm. al galope.
• El movimiento de flexión longitudinal. Tiene su origen cuando el pie, sin herradura, recibe presión en un sólo talón, pudiendo sobreelevar el talón presionado hasta una altura aproximada de 15 mm.

 

Esta flexibilidad vertical o longitudinal es el principal factor que he tenido en cuenta durante el desarrollo del estudio del Balance F.
Durante el desarrollo del estudio y la observación de desequilibrios, he trabajado en un gran número de caballos de diferentes zonas de Argentina y otros países, que presentaron diferentes tipos de desviaciones mediales y laterales de cascos, originadas por defectos de conformación, herrados deficientes y por efecto de desgastes naturales de acción negativa.
Doy inicio al desarrollo del Balance F, recordando los tres balances estáticos, parciales,  ya conocidos.

Balances estáticos, ya conocidos
Los balances estáticos son los balances X, Y y Z.
El balance X comprende el balance visto de frente y sus variaciones angulares, además de las variaciones de longitud de las paredes lateral y medial del casco.

 El balance Y comprende el balance visto desde arriba, tiene en cuenta las variaciones rotacionales que se producen girando el pie sobre su propio eje.

El balance Z comprende el balance visto de costado y tiene en cuenta las variaciones angulares que se producen en el eje cuartilla-casco.

Dos conceptos diferentes

 

Bajo el nuevo concepto, al recortar el casco, se tiene en cuenta la flexibilidad longitudinal o vertical del mismo, lo cual permite equilibrar al miembro como unidad interdependiente, como complemento de tres miembros restantes, que deben equilibrar, a su vez, al caballo en conjunto. Esta técnica sistemática, otorga equilibrio corporal absoluto al caballo, y sólo se logra equilibrando cada pie con relación a su flexibilidad longitudinal. Figura 1.

1- Concepto nuevo. El casco se toma como un triángulo. El círculo verde es el punto de flexión, ubicado en el centro de la pinza. Los círculos rojos son los talones o puntos de soporte. El círculo azul es el centro de equilibrio del pie.
La flexibilidad longitudinal del casco posee el centro de flexión en la pinza, con sus puntos de soporte en los dos talones. Este concepto, al recortar el casco correctamente, permite trasladar el peso del caballo desde los lados hacia el centro del pie, logrando equilibrar el miembro y al caballo en conjunto.

Por otro lado, cuando existe desequilibrio en un solo pie, la consecuencia del mismo afecta a los tres miembros restantes y, consecuentemente, al equilibrio corporal de todo el caballo.

Si no se tiene en cuenta dicha flexibilidad longitudinal, se trabaja pensando que las articulaciones distales del miembro cumplen la función de rótulas. Donde la distribución del peso del caballo sobre el pie se regula mediante un solo plano perpendicular a la línea de aplomo. Figura 2.

2- Concepto tradicional. El casco se toma como un rectángulo. Los puntos verdes son los hombros. Los puntos rojos son los talones o puntos de soporte. El punto azul es el centro de equilibrio del pie. No se tiene en cuenta la flexibilidad longitudinal del pie. Se recorta el casco considerando que el pie debe permanecer en sólo un plano, variando sólo su inclinación al pretender aplomar.

Bajo este concepto tradicional, los maestros herradores enseñan a sus alumnos a que el casco debe quedar, siempre, perfectamente plano. Si ha quedado plano… el alumno ha aprobado!!
Es un error.
Personalmente, considero que un alumno aprueba su oficio de recortador de cascos cuando aprende a recortar el casco por la unión de la palma con la pared, independientemente si el resultado es un casco plano o no. Y Sólo quedará plano en caballos perfectamente equilibrados… y los hay muy pocos!!
Sosteniendo esta parcial y tradicional visión del pie, se logran puntos de sobrecarga a lo largo del miembro, además de recortar un casco sin tener en cuenta los límites naturales de corte, propios del caballo.

 

Balance F (BF) o Triangular, no considerado hasta ahora
Al tener en cuenta los factores presión y flexibilidad, comencé a trabajar sobre un nuevo balance al que denominé balance F o Triangular. Lo he denominado F por estar enteramente basado en la flexibilidad longitudinal que posee el casco y Triangular por la uniforme distribución de presiones y contra presiones que convergen en el pie, con relación al centro de flexión en la pinza y los puntos de soporte en los dos talones, configurándose así el triángulo.

El balance F corresponde al balance latero-medial que tiene en cuenta la flexibilidad vertical o longitudinal que posee el casco, en combinación con las fuerzas incidentes provenientes del peso del caballo y de las contrafuerzas provenientes desde el piso.
El balance F existe en todos los caballos, sanos o con defectos, está en nosotros respetarlo y considerarlo al recortar un casco. El balance F es una particularidad NATURAL del pie del caballo.

Este balance, naturalmente, regula la distribución del cuerpo del caballo sobre cada pie individual y sobre los cuatro pies en conjunto, hasta que llega el herrador y fija dicha flexibilidad natural mediante una herradura rígida.
Al fijar la flexibilidad del casco con una herradura rígida, pueden ocurrir dos cosas:

  • Fijar la flexibilidad en punto 0. Significa coincidencia entre la línea de aplomo y el centro del casco. Se obtiene equilibrio de presiones entre ambos lados del pie. Se equilibra el balance F.
  • Fijar la flexibilidad en cualquier punto que no sea 0. Significa desequilibrio en el pie por no coincidir la línea de aplomo con el centro del casco. Se obtiene desequilibrio de presiones entre ambos lados del pie. Un lado soporta más peso que el otro. Se altera el balance F.

La alteración del balance F provoca el desplazamiento de la línea de aplomo desde el centro del pie y permite que un lado soporte más peso que el otro. Se produce una deformación del casco por compensación de fuerzas y, consecuentemente, un desequilibrio corporal en el caballo.

El caballo debe compensar el desequilibrio mediante sus músculos y se ve obligado a sufrir contracciones musculares. Para compensar el desequilbrio, utiliza músculos que debería estar utilizando para generar movimientos o avanzar.

En desequilibrios acentuados, los dolores por músculos contraídos se suman a dolores por lesiones óseas, articulares, de ligamentos y cartílagos. Disminuye el rendimiento físico y la capacidad mental de aprendizaje del caballo. Durante el trabajo, el animal adopta una actitud de enojo… de: quiero pero no puedo! No me obligues!

Se puede decir que un caballo se halla equilibrado en su totalidad cuando sus cuatro balances parciales, X, Y, Z y F, se encuentran en armonía. El resultado es un caballo con equilibrio corporal absoluto.
El balance parcial, que ocurre cuando alguno de los cuatro balances se encuentra en desequilibrio, sólo genera puntos de reacción y compensación de fuerzas. En estos casos, el caballo nunca puede disponer del total de su capacidad física y mental a la hora de responder ante un trabajo.


Las desviaciones mediales y laterales. Su relación con el balance F
He comprobado que el balance F se relaciona directamente con las desviaciones mediales y laterales de cascos. Estos tipos de desviaciones tienen su origen en cascos mal desvasados y en deficiencias de aplomo por mala conformación del caballo.

Desviación lateral. La pared interna posee ángulo negativo. El desequilibrio es muy grave.
 Desviación lateral en ambas manos. En la mano izquierda es más acentuado, y por sufrir dolores adelanta la mano para liberar peso.


La causa de una desviación se encuentra en la incorrecta distribución de presiones que soporta el pie. Este desequilibrio provoca el desplazamiento de la línea de aplomo de su dirección normal y permite que un lado del pie soporte más peso que el otro, dando origen a la deformación del estuche córneo.

Las desviaciones de cascos son un problema frecuente y pueden ser causantes de:

  • dolores por contracciones musculares en la zona superior de las extremidades afectadas,
  • dolores de columna,
  • interferencias y alcances entre miembros,
  • aumento de la temperatura en la zona que recibe mayor presión,
  • dolores articulares a lo largo de todo el miembro,
  • sobrehuesos en zona de cuartillas,
  • afecciones en ligamentos,
  • osificación de cartílagos ungulares de la tercera falange en casos crónicos,
  • exceso de presión del cartílago ungular hacia la tercera falange,
  • disminución del rendimiento físico,
  • cuartos o fisuras en la pared,
  • desequilibrio corporal.

También he observado una alteración de la línea de la columna vertebral, en movimiento o en estación, cuando el caballo debe compensar el desequilibrio corporal ocasionado por una desviación de un solo casco, y atribuyo ciertos dolores de la zona superior del cuerpo a este trastorno en el andar.
La imagen de abajo grafica un desequilibrio en el pie posterior izquierdo. Su incidencia medial traslada el peso hacia el otro miembro.  El lado derecho del tren posterior debe contrarestar esa fuerza mediante sus músculos, generando contracturas de los mismos.
Este es un típico caso que origina interferencias o alcances entre miembros.
A su vez, se produce un quiebre en alguna parte de la columna vertebral, manifiesto, normalmente, por dolores puntuales o presiones ocasionadas por la montura.

Dos cosas diferentes, corrección y estabilización de cascos desviados

Existe una gran diferencia entre corregir y estabilizar.

Corrección:
La corrección se realiza en desviaciones de cascos, producidas por desvasados incorrectos o por efecto de desgastes naturales de acción negativa. El objetivo es retornar el casco a su forma original, realizándose sólo hasta que el casco retome su simetría total, porque en tal caso no existe ningún problema de conformación ósea en el caballo que produzca la tendencia constante a la desviación. Se realiza sin importar la edad del animal. Es posible que durante el proceso, luego del primer herrado, el caballo deba readaptar su estructura muscular. Esto lo llevará a una etapa obligada de rehabilitación, en conjunto con el jinete y su ayuda a descontracturar los músculos afectados. Esta etapa no dura más de 10 a 15 días y sólo en casos donde el desequilibrio ha estado en el caballo desde hace algunos años.

La desviación por desvasados incorrectos se detecta observando la primera porción de crecimiento por debajo de la corona. Se puede ver que, a pesar de la incorrecta distribución de fuerzas ocasionada por el herrador o por un desgaste natural negativo, el crecimiento del casco siempre busca a ser correcto, y los dos primeros centímetros (medida aproximada) de crecimiento lo demuestran. El caballo quiere, pero el herrador no lo permite.

Estabilización:
En cambio, la estabilización ayuda a los cascos a no incrementar su desviación que ha sido causada por un problema de conformación del caballo, considerándose la estabilización sólo para que la desviación no se agrave, y para ayudar a conservar la línea de aplomo lo mejor posible. Una desviación por problemas de conformación se detecta observando los aplomos del animal y, también, la primera porción de crecimiento por debajo de la corona. En este caso se verá que la pared crece desviada, inmediatamente, desde la zona de crecimiento. El caballo no puede, pero el herrador sí puede ayudar.

La estabilización se tendrá en cuenta en cada herrado y durante toda la vida del animal.
Cuando el problema de aplomo es propio del caballo, siempre existirá la tendencia a una desviación y nunca se podrá retornar el casco a su simetría total, porque la tendencia a desviarlo siempre existirá desde el miembro afectado. El objetivo de estabilizar una desviación es llevar dicha desviación a su punto de partida, a punto cero. Se permite al caballo que sobrelleve su defecto de una forma cómoda.

 El casco es y será siempre asimétrico porque la desviación existe en el miembro.


Puede ocurrir que las desviaciones en potrillos, ocasionadas por desvasados incorrectos, alteren las placas de crecimiento de los huesos y modifiquen el aplomo para siempre, confundiendo, cuando el caballo es adulto, un problema de conformación con un problema contraído, que en realidad, se originó por un desvasado incorrecto.
Al corregir o estabilizar cascos, la edad del animal no influye, pudiéndose considerar el balance F tanto en potrillos como en caballos adultos o de edad avanzada.
Es probable que en caballos de mucha edad, con desviaciones crónicas, los cartílagos ungulares de la tercera falange se encuentren osificados y puedan afectar la normal flexibilidad del casco, provocando alguna molestia. Por el momento, no cuento con pruebas que me permitan afirmar tal suposición.

Exposición de caso real:
Durante la estabilización de dos cascos con desviaciones laterales, en una yegua con defecto de Izquierdo, de 3 años y medio de edad, tuve la oportunidad de observar la presencia de una reacción inversa de la pared afectada. Ver foto de abajo.
He notado en la pared medial de los cascos, una confrontación entre la reacción positiva de la estabilización del problema y la reacción negativa, por la permanente presión negativa a causa de ser, la yegua, Izquierda. Ello ha dado origen a una pared que se muestra hoy vertical desde la corona hasta la mitad del casco y con ángulo positivo desde la otra mitad hasta el borde solear. La pared lateral ha conservado su ángulo normal.

 La mencionada reacción no ha afectado el andar del animal ni ha provocado síntomas adversos. El efecto positivo de la estabilización ha continuado con su curso original y ha contribuido a un desplazamiento normal del caballo al andar.
Actualmente, luego de 6 años, la yegua presenta su defecto de izquierdo, propio de ella, pero sin molestias en su andar. Su defecto se encuentra estabilizado. En cada herraje se procede a estabilizar el casco para llevar el defecto a su punto de partida. Su casco conserva su forma asimétrica, respondiendo al defecto del miembro.

¿Por qué se desvía el casco de un caballo con aplomos correctos?
Como he mencionado anteriormente, las causas son:

  • desgastes naturales de acción negativa
  • desvasados deficientes por parte del herrador.

Cuando el herrador o la naturaleza permiten una diferencia de longitudes entre un talón y otro, el talón más largo es el que recibirá la mayor cantidad del peso del caballo.
Al compensar, el caballo, la diferencia de longitudes entre talones, traslada la línea de aplomo y su peso hacia el talón más largo, afectando el ángulo de la pared correspondiente. La pared afectada adquiere una posición vertical para poder soportar mejor el peso. La pared opuesta, contrariamente, adquiere una posición más oblicua.

Forma de comprobarlo:
Coloque un libro en el piso y apoye su pie izquierdo sobre él. Luego, intente mantener su línea de aplomo perpendicular al piso. Notará que habrá trasladado su peso hacia la pierna izquierda (que está sobre el libro) y que, ésta, adquirió una posición vertical. Recuede que en un caballo, siempre existe un miembro opuesto que debe reaccionar ante el desequilibrio.

Nota:
He comprobado que las desviaciones latero-mediales de cascos provocan contracturas musculares. Queda por comprobar si las contracturas musculares provocan desviaciones de cascos.
Cuando un herrador no respeta los límites naturales de corte y deja más pared en un hombro, también puede originar el principio de una desviación de casco.
Hay que tener en cuenta que las causas de desviaciones de cascos pueden variar, y se debe a que el caballo compensa, o no, dicha causa.

El Falseo de Flexión (FF), consecuencia de una alteración del balance F del pie.
La corrección o estabilización de cascos desviados, puede llevarse a cabo, exitosamente, considerando el balance F del pie. Al recortar un casco que presenta alterado su balance F, se genera lo que he denominado falseo de Flexión. Este falseo también es considerado en cada caballo cuando se busca el equilibrio latero-medial.

Considero que todo casco que altera su forma por causas naturales o artificiales, puede volver a su estado original partiendo desde las mismas causas.
El falseo de flexión es la consecuencia natural de una alteración del balance F del pie.
El falseo de Flexión tiene su origen en el espacio que se crea entre el casco y la herradura, desde el centro de la pinza en incremento hacia el talón, sólo cuando el mismo talón se encuentra sobreelevado por haber estado recibiendo mayor presión que el otro. En un pie perfectamente equilibrado el falseo de flexión no aparece. Sólo aparece cuando existe un desequilibrio.

 

 La palabra flexión proviene del movimiento que experimenta el casco a partir del centro de la pinza, durante su flexibilidad longitudinal, al recibir presión en uno de sus talones.
Teniendo en cuenta dicho concepto, considero que una incorrecta distribución de presiones en el pie lleva a una desviación lateral o medial del estuche córneo, desplazando la línea de aplomo de su dirección normal y permitiendo que un lado del pie soporte más peso que el otro. Se origina un desequilibrio en el pie.
Las causas de un desequilibrio pueden ser por:

  • Desvasados incorrectos – un talón o un hombro más largo que otro
  • Deficiencias de aplomo – por ejemplo, un caballo izquierdo o uno estevado

Como reacción a estas causas el casco se torna asimétrico, notándose lo siguiente en el lado que soporta mayor presión:

  • pérdida de ángulo en una de las dos paredes,
  • una pared vertical y más delgada,
  • la corona y bulbo del talón más elevados en un lado,
  • un posible cuarto o rotura longitudinal de pared,
  • desplazamiento de la ranilla en dirección opuesta, y
  • menor superficie de palma.

Desde comienzos del estudio, he comprobado que es mediante una correcta técnica de desvasado relacionada con el balance F y una correcta interpretación de los límites naturales de corte del casco, que se deben trasladar las presiones desde un lado del pie hacia su centro de equilibrio.
Desvasar un casco de forma correcta significa realizar un corte entre la parte sobrante y la parte que corresponde a la anatomía funcional del pie. Se deja lo que es del caballo y se quita lo que ha crecido.

 Para conocer la línea natural de corte de pared y los puntos de corte de los talones, el herrador debe saber interpretar el lenguaje visible que posee el pie, que indica la diferencia entre, cuál es el material sobrante y cuál es el que pertenece a sus estructuras naturales, y por ende, al propio caballo. Ver foto de arriba. Leer estudio "Lectura del casco del caballo"
Teniendo en cuenta la línea y puntos de corte naturales, si se desvasa un casco desequilibrado o que tiene alterado el balance F, el falseo de Flexión aparecerá AUTOMATICAMENTE en el lado del casco que ha estado soportando mayor presión, obteniéndose una palma con dos planos diferentes.
Suelen preguntarme, al verme recortar un casco desequilibrado – ¿Le hiciste un falseo de flexión?. Enseguida los corrijo, diciendo que la pregunta correcta es: ¿Le quedó un falseo de flexión?. Porque al falseo no lo invento yo, es sólo producto de un desequilibrio establecido en el casco o caballo.
Al apoyar una herradura perfectamente plana, el lado que ha estado recibiendo mayor presión quedará en el aire, partiendo el falseo desde el centro de la pinza en incremento hacia el talón. El centro de la pinza es punto 0 o de contacto.
En todos los casos, cuando el caballo pisa descalzo o se procede a clavar la herradura, el falseo de Flexión desaparece instantáneamente por el alto grado de flexibilidad longitudinal que posee el casco. Ver secuencia de fotos, abajo.
La magnitud del espacio que se verá entre la herradura y el casco depende del grado de desviación del mismo.
Equilibrar un pie considerando el balance F permite igualar las presiones originadas en las articulaciones, evitando puntos de sobrecarga en las mismas.
La experiencia me ha llevado a presenciar casos, en los cuales se producen falseos de Flexión de más de un centímetro de espacio a la altura del talón afectado. Y el cambio inmediato en el aplomo del caballo es notable. Mejora en gran medida.

  En casos de corrección, este proceso es el comienzo del tratamiento que logra distribuir las presiones de forma pareja en ambos lados del pie, ya que la simetría total o la distribución perfecta se obtienen luego de más de un herrado, siempre dependiendo del grado de desviación y de la causa del problema.
Cuando se desvasa un casco que no presenta deformación pero, sin embargo, cuenta con un leve desequilibrio, la recuperación del equilibrio es inmediata.

Exposición de caso real:
Menciono un tratamiento de corrección en el que un pie posterior tenía su pared medial con ángulo negativo – de la vertical hacia adentro – y en el lapso de seis herrados, considerando el balance F del pie, el casco recobró su simetría total y natural. A su vez, el animal también recobró su equilibrio corporal.
Cuando se procede a tratar una desviación latero-medial sin herradura, advierto que el tratamiento es más lento, porque no se cuenta con la herradura y los clavos para inducir a la eliminación del falseo.
Tratar desviaciones latero-mediales sin herraduras, considerando el balance F del pie, es muy efectivo en potrillos que todavía no han cerrado las placas de crecimiento de sus huesos. En esta etapa de vida del animal, se logra corregir.
El tiempo de corrección de un casco (dije casco, no miembro) que posee una desviación latero-medial es el mismo que necesita un casco para desviarse, siempre y cuando el desvasado se realice correctamente y considerando el balance F del pie.
Al trabajar considerando el balance F, se debe tener en cuenta que, en aplomos normales, se logra mantener un balance latero-medial perfecto durante toda la vida del caballo, obteniendo un animal totalmente equilibrado en su andar. Un animal con equilibrio corporal. Por esa razón, este concepto permite trabajar milimetricamente.

 Dependiendo de cómo se mire el pie del caballo, existen tres formas diferentes de recortar la pared.

En la foto de abajo, además de la forma correcta representada mediante la línea verde,  existen dos posibilidades más de recorte de casco.
La línea amarilla representa a una técnica tradicional de emparejado, donde se buscaría un plano perfecto, considerando el mismo largo de talones. Nótese que, mediante esta técnica, para obtener un plano, se debería de eliminar todo el hombro interno llegando, con total seguridad, a la parte sensible del pie. No se respetaría el límite natural de corte. El plano que se obtendría no equilibraría al pie, sólo se obtendrían puntos de sobrecarga y un gran desequilibrio. Es una técnica que no tiene en cuenta la perpendicular del eje del miembro respecto del piso o forma de pisar.
La línea roja representa también a una técnica tradicional. En este caso, no se tendría en cuenta el mismo largo de talones, sólo se buscaría un plano perfecto y en posición perpendicular al eje del miembro Mediante esta técnica, se debería de eliminar todo el talón externo, pasándose del límite natural de corte y llegando a las partes sensibles también. El talón interno, izquierdo en la foto, continuaría quedando largo, lo cual permite que el problema permanezca en el pie. La desviación se agravaría.
Ninguna de las dos técnicas tradicionales, líneas amarilla y roja, respetan la anatomía del pie. Tampoco logran un correcto equilibrio.

 Nótese que recortar este casco notablemente desequilibrado, perteneciente a un caballo con desviación rotacional lateral (izquierdo), permite conservar la langitud de talones, conservar la palma sin quitar material de más, y obtener ambos lados perpendiculares al eje del miembro, siempre y cuando se considere el balance F. Foto de abajo.

 Las imágenes de abajo muestran el mismo casco de arriba con un antes y un después de ser herrado. Nótese el cambio de la dirección del miembro con sólo haber trasladado el peso del caballo desde el lado medial hacia el centro, considerando el balance F del pie. A este caballo se le ha cambiado la vida con sólo un herrado correcto. Ya no contará con dolores y todos sus músculos se irán descontracturando en el transcurso de los 3 próximos días.

 Exposición de caso real:
Menciono un tratamiento de estabilización en un caballo de carreras de 6 años de edad, con ambos cascos anteriores desviados lateralmente, a causa de un defecto rotacional de conformación, propio del caballo, desde los carpos. Defecto de izquierdo.
El animal sufría dolores en la zona superior del tren anterior que le impedían bajar un desnivel de 20 centímetros. Pasados dos días, luego del herrado de estabilización, el caballo no presentó más dolores y se lo pudo ver galopar, solo, en el piquete. Al ganar dos carreras consecutivas, su herrador habitual continuó con el herrado normal y los cascos volvieron a desviarse, dando origen a nuevos dolores. Luego retomé el tratamiento para estabilizar, nuevamente, la desviación de ambos cascos.
Actualmente, ni bien supera los 45 días de estar herrado, contrae dolores por detrás de la cruz, específicamente sobre el lomo. Debido a que la propención a desviarse proviene de su defectuosa conformación.

Exposición de caso real:
Como caso de estabilización con tendencia a corrección, considerando el balance F del pie, sin herraduras, expongo el caso de una potranca de 10 meses de edad con una seria desviación lateral en una de sus manos. La misma fue desvasada considerando el balance F y luego del segundo desvasado sus manos se presentaban casi normales. Téngase en cuenta que no se utilizaron ni herraduras normales ni ortopédicas.
En la actualidad, es una yegua de carreras, y no presenta ningún vestigio de su defecto.

     Exposición de caso real:
Al tratar una yegua que se lastimaba con las manos, por debajo de los corvejones, he solucionado el problema con sólo equilibrar los cuatro cascos teniendo en cuenta el balance F.
Así como el caso anterior, cualquier tipo de alcance o interferencia se puede solucionar con sólo equilibrar correctamente el cuerpo del caballo.

Exposición de caso real:
El siguiente caso pertenece a un caballo de carreras que contrajo un cuarto sangrante en la pared medial de su mano izquierda. El caballo presenta una leve desviación rotacional lateral del miembro izquierdo.
El cuarto se solucionó sólo mediante un desvasado y herrado teniendo en cuenta el balance F del pie. Sólo se trasladó el peso del caballo que se alojaba en la pared medial del casco hacia el centro del pie, liberando al cuarto de presiones y permitiendo su normal cicatrización. Sólo durante los dos primeros herrajes se utilizó una herradura rodanda de barra, debido a que se limpió bien el cuarto, eliminando todo el material inútil. Luego se continuó herrando con herraduras normales.

   

                                                      Continua en: El Equilibrio corporal del caballo a través del herrado. (2)                  Autor: Daniel Anz   www.danielanz.com                      

Daniel Anz

RESULTADOS II Concurso Nacional de Herraje y Forja de Castilla León

Clasificaciones

II Concurso Nacional de Herraje y Forja de Castilla León

 

19 – 20 – 21 de Junio de 2009

 

 

Excelentes instalaciones, excelente organización, mejor ambiente de camaradería entre colegas de oficio y una más en la larga escalera de mejora continua de la profesionalidad y conocimientos.

 

A pesar de que a estos concursos la gente acude a competir, concienzudamente entrenados, pienso que lo más importante no es el concurso en si mismo, sin quitarle un ápice de importancia a la obtención y mejora en  la maestría de forjar, crear y retocar con suma facilidad esas herraduras de todos los días y los casos especiales.

 

El roce hace el cariño, la retoma de contactos o las nuevas amistades entre profesionales con los mismos problemas y aspiraciones es un fondo que queda en forma de nuevas ideas, solución de dudas, intercambio de información,….

 

Por lo anterior considero que no hace falta acudir solo para concursar, yo no lo hago y aprendo y contacto con nuevos profesionales, otros puntos de vista, vemos nuestras carencias y donde mejorarlas, hacemos nuevos amigos, reforzamos los vínculos con los conocidos y … nos lo pasamos fenomenal en un gran ambiente de camaradería.

 

La próxima cita será en Girona, en el veterano concurso que organiza la Asociación Catalana de Herradores y aunque no vayáis a concursar os invito a que acudáis y aprovechéis las ventajas que he citado someramente.

 

Muchas gracias, en especial a Ernesto Mioño, Rubén la Fuente y a Silvia, sin ellos tres nada de esto hubiera sido posible.

 

Os dejo las clasificaciones oficiales y alguna foto de mala calidad, ni el fotógrafo ni la cámara ni el lugar y orientación eran los ideales; ya os informaré en donde ver otras fotos en cuanto lo sepa.

 

Ya tengo el enlace a otras 356 fotografías, muchas gracias Silvia, sin ti nada hubiera sido posible.

http://cid-234227453ccaef5f.skydrive.live.com/browse.aspx/II%20Concurso%20Nacional%20de%20Herraje%20y%20Forja%20de%20Castilla%20y%20Le%C3%B3n%202009

 

Juanjo Irazusta

Avances en la ciencia del herrado

Es de considerar que en el caballo, a través del herrado, es más difícil llegar a conseguir siempre un balance perfecto, de punto “0”, pero, en la actualidad, sí es posible aproximarse considerablemente.

Avances en la ciencia del herrado

 

Cuando surgieron los nuevos y modernos sistemas de alineación y balanceo de ruedas, llegaron para quedarse, porque los conductores profesionales notaron que el andar de sus vehículos había mejorado notablemente. Antes de ello, los vehículos andaban bien pero, luego, anduvieron aun “mejor”. La tecnología marcó un avance en el camino de la búsqueda de la perfección. Llegaron a una alineación y balanceo de punto “0”. Es decir, a un rodamiento perfecto, sin interferencias.

Es de considerar que en el caballo, a través del herrado, es más difícil llegar a conseguir siempre un balance perfecto, de punto “0”, pero, en la actualidad, sí es posible aproximarse considerablemente.

Desde no hace mucho tiempo, se comenzó a considerar el balance latero-medial de cada pie y del caballo en conjunto. Este balance representa a las fuerzas que actúan desde un lado hacia el otro, y que el caballo debe compensar, estando en movimiento o parado.
Este es un cuarto y nuevo balance que se complementa con los tres balances básicos tradicionales (pie visto de frente, de costado y de arriba) respetados desde hace más de 2.000 años.

Cuando existe un desequilibrio latero-medial en un casco, todo el cuerpo del caballo se ve afectado. Se altera su equilibrio corporal. Esto ocurre porque la masa corporal del caballo es obligada a desplazarse hacia un lado. Para compensar este desplazamiento latero-medial, en un intento de mantener una línea, el caballo debe recurrir a su fuerza muscular.
Cuando los músculos, que deberían estar trabajando sólo para lograr movimiento al caballo, comienzan a dividir sus fuerzas para compensar los desequilibrios latero-mediales, se genera una inmediata disminución del rendimiento físico.

Foto 1

Foto 2

Un pie equilibrado soporta el peso del caballo a partir de su centro de equilibrio, ubicado en el centro de la articulación interfalángica distal, tanto visto de costado como visto de frente, (Fotos 1 y 2, puntos verdes). En cambio, un pie desequilibrado latero-medialmente, soporta el peso mediante uno de sus lados, obligando al cuerpo del animal a salirse de su línea normal, (Fotos 3 y 4, caballos de salto. Las flechas rojas indican el lado que soporta más peso y la dirección de desplazamiento del cuerpo del caballo. Desequilibrios acentuados y visibles).

Foto 3

Foto 4

Cuando, por ejemplo, existe un desplazamiento latero-medial del tren posterior y no así del tren anterior, el caballo termina por moverse de forma oblicua respecto de su línea corporal normal. Se producen dolores en su columna vertebral. Para compensar este desequilibrio corporal el caballo recurre a su fuerza muscular, generando dolorosas contracturas, dificilmente detectables por un médico veterinario.
Los desequilibrios latero-mediales existen, en mayor o menor grado, en, aproximadamente, el 90 % de los caballos, de todas las disciplinas deportivas. Y de acuerdo a su grado de desequilibrio, estos provocan:
- Interferencias entre miembros durante el andar.
- Lesiones en las articulaciones y ligamentos.
- Cuartos o fisuras sangrantes en la pared del casco (Fotos 5 y 6, caballo criollo, cuarto por desequilibrio medial, tratamiento de 5 herrados y dos desvasados, sin productos ni métodos de fijación de pared).

Foto 5

Foto 6

- Dolores en la columna vertebral.
- Contracturas musculares.
- Dolores pasivos que se manifiestan sólo a través de la desconcentración y el enojo durante el trabajo.

Estas afecciones nombradas arriba, se curan y evitan con sólo equilibrar el pie correctamente.

Foto 7

Foto 8

Formará parte del conocimiento del herrador, mantener el peso del caballo en el centro de equilibrio de cada pie. Sólo de esta forma y manteniendo, además, de forma correcta los tres balances tradicionales, el caballo contará con equilibrio corporal absoluto. Se habrá llegado al resultado comparable de una computadora encargada de alinear y balancear la rueda de un auto a punto”0”. (Fotos 7 y 8, caballo de salto, desequilibrio grave, sólo de casco por descuido del herrador. Antes y después de ser herrado).

El mantener, en cada herrado, el peso del caballo en el centro de equilibrio de cada pie, requiere de la consideración de un nuevo concepto que se basa en la flexibilidad longitudinal o vertical NATURAL del casco.
Quien no considere la flexibilidad longitudinal natural del pie del caballo al desvasar, no podrá trasladar el peso desde un lado hacia su centro de equilibrio, y quien no pueda equilibrar un pie latero-medialmente nunca podrá lograr que el caballo cuente con equilibrio corporal absoluto.

Foto 9

Foto 10

Todo este concepto se profundiza cuando el herrador se encuentra con caballos adultos que poseen desviaciones latero-mediales de miembros, ya establecidas en su conformación. En estos caballos sólo hay que ESTABILIZAR las desviaciones, sin pretender corregir. Se lleva la desviación a su punto de partida. Se busca que los caballos lleven su defecto de una forma cómoda. (Fotos 9 y 10, caballo izquierdo, de carreras, antes y después de ser herrado).
Pero en potrillos, que poseen sus huesos “abiertos”, sí se puede CORREGIR.
Corregir las desviaciones latero-mediales de los potrillos nos asegura contar con caballos adultos equilibrados en el futuro. (Fotos 11 y 12, potranca izquierda, actualmente de carreras, tratamiento de 3 desvasados y 1 herrado, sin herraduras ortopédicas, sólo desvasando y considerando el nuevo balance). Realizar correcciones de aplomos en potrillos es importante, pero más importante aun es hacerlas bien.

Foto 11

Foto 12

Al tener en cuenta el equilibrio latero-medial de cada pie, se pueden prevenir y curar múltiples lesiones y se puede lograr equilibrio corporal absoluto. Se le permite al caballo moverse sin interferencias.
Considerar este nuevo balance, no requiere de más trabajo ni de más tiempo, simplemente del conocimiento y la voluntad de aplicarlo. Esto permite al herrador incrementar su calidad de trabajo sin variar sus costos.

Que un caballo no presente dolores al paso, trote o galope, no significa que su estado físico y mental se encuentra en su máxima capacidad. El herrador y médico veterinario, no deben conformarse con que el caballo no claudique, tampoco deben pretender que el caballo ande bien, estos deben pretender que el caballo ande mejor, y cada vez mejor; deben ir en busca del máximo rendimiento, con el fin de que el jinete sume puntos, adelante cuerpos, reste tiempos y aumente alturas.

El conocimiento sobre este nuevo concepto es una fundamental herramienta para el Herrador profesional actual.
Mediante este avance se busca superar el actual rendimiento del caballo de alta competencia.

Autor: Daniel Anz     www.danielanz.com        

 

Daniel Anz